https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 16.02.2020 - Última actualización - 12:01
11:54

Para un equipo al que no le sobra nada, resultó perjudicial...

El cuerpo estuvo en Paraná y la mente en Belo Horizonte

Unión mostró claramente la diferencia de motivación de una semana a la otra. Después de dos partidos de 8 o 9 puntos ante Mineiro y River, bajó a uno de 4, siendo generoso, ante Patronato.

 Crédito: Pablo Aguirre
Crédito: Pablo Aguirre

Crédito: Pablo Aguirre



Para un equipo al que no le sobra nada, resultó perjudicial... El cuerpo estuvo en Paraná y la mente en Belo Horizonte Unión mostró claramente la diferencia de motivación de una semana a la otra. Después de dos partidos de 8 o 9 puntos ante Mineiro y River, bajó a uno de 4, siendo generoso, ante Patronato. Unión mostró claramente la diferencia de motivación de una semana a la otra. Después de dos partidos de 8 o 9 puntos ante Mineiro y River, bajó a uno de 4, siendo generoso, ante Patronato.

Es muy fácil decirlo con el “diario del lunes”, pero si uno se podría haber metido en la cabeza de cada uno de los integrantes del cuerpo técnico de Unión y de los dirigentes, seguramente en su gran mayoría habrán pensado que lo que pasó en Paraná el viernes, podía pasar. La cuestión es saber cuál es la verdadera cara de Unión. Si la que sorprendió y deslumbró con dos grandes partidos ante Mineiro y River, o la imagen apática, llana, insulsa, de Estudiantes y Patronato. Y también lo que no se puede comprobar porque no pasó, es qué podría haber cambiado si Madelón decidía poner algunos jugadores que hacen banco y no tienen muchos minutos de juego (un ejemplo es Mazzola) para ver si pueden discutir alguna titularidad.


Si todo pasa por la motivación, está claro que no es lo mismo, que el jugador tiene actitudes que son inconscientes, quizás, y que lo llevan a tener desempeños diferentes de acuerdo a la jerarquía de lo que se juega o lo que se tiene enfrente. Para eso está la clásica frase que se repite como el abecedario cada vez que se habla con algún futbolista: “Nosotros salimos a jugar cada partido como si fuera una final”, se escucha de manera repetida, así como tantas otras del mismo calibre y apuntando a un único fin: demostrar que todos los partidos y los rivales son iguales, cosa que, todos sabemos, no es así. ¿Se miente cuando se afirma esto?, en parte, todos sabemos que sí. Lo único que los iguala, que empareja la expectativa por los 90 minutos que se tienen por delante, en el caso de la Superliga, es que ganarle a River o a Boca es lo mismo, matemáticamente hablando, que ganarle a Patronato o a Central Córdoba. En cualquier caso, se suman 3 puntos.


Se sabe que, en este momento, para Unión la prioridad es la Copa Sudamericana y superar esta fase con Atlético Mineiro de Brasil. Pero el envión de la brillante producción del equipo en el partido de ida, tuvo su correlato tres días después, con algunos cambios, un debut absoluto (el del pibe Gerometta) y una modificación en el esquema, cuando se enfrentó a River. Fueron dos partidos de alto voltaje. El de Mineiro, por una importancia que se cae por su propio peso. Y el de River porque fue a cancha llena y ante ese rival al que, hoy, todos le quieren ganar y desde hace un buen tiempo se ha convertido en el mejor equipo del fútbol argentino. Y ante ese rival, líder, con un banco único (¿qué otro equipo puede darse el lujo de tener como suplentes a Pratto, Scocco y Juan Quintero?) y un técnico de gran sabiduría como Gallardo, Unión logró ponerlo en aprietos, le iba ganando, lo deslució y lo obligó a una gran exigencia para poder vencerlo y conservar en soledad la punta del torneo. Todo eso, en cinco días, se desvaneció ante Patronato. 


Madelón es el primero en saber que tiene un equipo “justo”, por emplear el término que él mismo utilizó. Ese “justo” de Madelón puede tranquilamente llevarse a otros adjetivos calificativos, como el de limitado, por ejemplo. Y este término, que a veces duele y molesta, no debiera ser peyorativo ni exageradamente crítico, sino el fiel reflejo de una realidad.


Esas limitaciones se pueden disimular si hay una sumisión al sacrificio (Unión la tiene y de sobra) y un buen funcionamiento táctico y estratégico. Hay jugadores que están para jugar al fútbol, como Cabrera y Carabajal, pero ellos son los primeros en saber que deben ponerse a la par del resto a la hora de solidarizarse y sumarse a la recuperación de la pelota. Madelón quiere un equipo siempre atento, corto, compacto. Y que los de arriba (delanteros o volantes ofensivos) sean los primeros defensores que tenga el equipo. De esa manera, Madelón ha logrado equiparar rendimientos ante otros equipos que quizás tengan más, desde lo individual, pero que se emparejan a Unión cuando se encuentran con un equipo concentrado, sacrificado e inteligente desde lo táctico.


¿Es irregular Unión?. Si nos remitimos a lo ocurrido en esta última semana, la respuesta es afirmativa. Pasó de jugar partidos de 8 o 9 puntos a un partido de 4 puntos y siendo generoso en la calificación. Si puntualmente se analiza lo de Paraná, también se pueden sumar un par de aspectos: 1) el pésimo estado del campo de juego que conspiró contra la posibilidad de juego, aunque Patronato mejoró muchísimo con la pelota en el segundo tiempo; 2) la expulsión de Bou en el final del primer tiempo, que condicionó a Unión a jugar todo un tiempo con uno menos. Repito que no son excusas, sólo condicionantes que deben ponerse también sobre la mesa a la hora de las evaluaciones.


En la cabeza del jugador puede pasar, inconscientemente, ese cambio brutal de motivación que existe entre un partido de copa internacional o ante el puntero del torneo, en cancha propia y repleta, que enfrentar de visitante a un equipo que pelea el descenso. No debiera pasar. Posiblemente no ocurriría si, en este caso, Unión estaría peleando un objetivo y necesitaría, como agua para vivir, la sumatoria de los tres puntos. Esta situación, la de no descuidar el torneo local y volver a sumar (acumula tres derrotas consecutivas) es un tema que deberá ponerse seriamente en la “agenda” del plantel para no sufrir sorpresas desagradables en el futuro.
Unión jugó ante Patronato con la cabeza puesta en el partido revancha con Mineiro. Y eso, para un plantel al que no le sobra nada y que necesita del esfuerzo completo de sus jugadores, terminó siendo perjudicial.

 

La agenda tatengue

 

Unión dio a conocer el cronograma oficial del viaje a Belo Horizonte para la revancha del jueves ante Atlético Mineiro:


* Martes 18/02: a las 21, concentración en el predio Casasol.

* Miércoles 19/02: a las 8.45 salida en vuelo charter desde el Aeropuerto Metropolitano de Santa Fe (Sauce Viejo) rumbo al Aeropuerto Internacional Tancredo Neves, en Confins (Belo Horizonte). A las 13, aproximadamente, llegada al Ouro Minas Palace Hotel. A las 18, entrenamiento en Campo de Entrenamiento de Cruzeiro Esporte Club (a puertas cerradas).

* Jueves 20/02: a las 19.30, salida desde el hotel hacia el Estadio Independencia para la disputa del partido. Luego del partido, el plantel se dirige desde el estadio al Aeropuerto Internacional Tancredo Neves (Belo Horizonte) para emprender el regreso a Santa Fe en vuelo chárter.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa


Temas:


Coronavirus: ya suman 77 los casos positivos en la provincia de Santa Fe -  -
Regionales
Nación comenzó a enviar respiradores artificiales a las provincias -  -
#Temas de HOY: Inseguridad en Santa Fe  Clima en Santa Fe  El Litoral Podcasts  Alberto Fernández  Colón  Unión  Coronavirus  

Recomendadas

Descargá gratis la aplicación de EL LITORAL, ¿Desea Instalarla?