https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Viernes 03.04.2020 - Última actualización - 13:34
13:30

José Luis Lanao, un ex Unión que hace 35 años vive en España...

"Haberle dado la mano a Videla es la mochila que llevo de por vida"

Fue campeón del mundo en Japón en 1979 y Unión lo trajo en el 82, cuando Nery Pumpido y el Turco Alí se fueron a Vélez. Hizo 20 goles con la rojiblanca, se fue a España y tuvo una lesión en la médula que a los 25 años casi lo deja paralítico. “Tengo un recuerdo imborrable, de Unión y de la ciudad. Ese equipo que integré estaba repleto de buena gente, sencilla, humilde y generosa”, dijo.

 

Uno de los equipos que integró Lanao en aquellos tiempos en Unión. De pie: Hugo López, Morón, Hugo Zavagno, Alberto, Lencina y Cárdenas. Agachados: Lanao, Cordero, Brindisi, Benítez y el Turco Alí, que había regresado al club. El DT en ese momento, era Castelli. Crédito: El LitoralUno de los equipos que integró Lanao en aquellos tiempos en Unión. De pie: Hugo López, Morón, Hugo Zavagno, Alberto, Lencina y Cárdenas. Agachados: Lanao, Cordero, Brindisi, Benítez y el Turco Alí, que había regresado al club. El DT en ese momento, era Castelli.
Crédito: El Litoral

Uno de los equipos que integró Lanao en aquellos tiempos en Unión. De pie: Hugo López, Morón, Hugo Zavagno, Alberto, Lencina y Cárdenas. Agachados: Lanao, Cordero, Brindisi, Benítez y el Turco Alí, que había regresado al club. El DT en ese momento, era Castelli. Crédito: El Litoral



José Luis Lanao, un ex Unión que hace 35 años vive en España... "Haberle dado la mano a Videla es la mochila que llevo de por vida" Fue campeón del mundo en Japón en 1979 y Unión lo trajo en el 82, cuando Nery Pumpido y el Turco Alí se fueron a Vélez. Hizo 20 goles con la rojiblanca, se fue a España y tuvo una lesión en la médula que a los 25 años casi lo deja paralítico. “Tengo un recuerdo imborrable, de Unión y de la ciudad. Ese equipo que integré estaba repleto de buena gente, sencilla, humilde y generosa”, dijo.   Fue campeón del mundo en Japón en 1979 y Unión lo trajo en el 82, cuando Nery Pumpido y el Turco Alí se fueron a Vélez. Hizo 20 goles con la rojiblanca, se fue a España y tuvo una lesión en la médula que a los 25 años casi lo deja paralítico. “Tengo un recuerdo imborrable, de Unión y de la ciudad. Ese equipo que integré estaba repleto de buena gente, sencilla, humilde y generosa”, dijo.  

Confieso que se había convertido en una “figurita difícil”, de esas que se hacía imposible conseguir para “llenar el álbum”. Es que José Luis Lanao, aquél flaco de larga melena enrulada, que había llegado a Unión desde Vélez en una negociación que incluyó la partida de Nery Pumpido y el Turco Alí a Liniers y la llegada de Noblea, Cataldo y Lanao a Unión, repentinamente se fue a jugar a Europa, tuvo que dejar el fútbol a los 25 años pero esa “desaparición” no incluyó el olvido para la gente de Unión. Es que Lanao, en casi 60 partidos, marcó 20 goles. Suficiente, más allá de aquél estilo de juego parecido al del Cuqui Silvera, por mencionar a alguno un poco más contemporáneo, para grabarse a fuego en los hinchas tatengues.

 

—Si te nombro Santa Fe, ¿qué es lo primero que pensás o se te viene a la cabeza?

—Que allí nació una de mis hijas, la que hoy vive en Buenos Aires, así que imagináte que no pasa desapercibido Santa Fe. Lo había tenido a Volken de técnico en Vélez y él quería volver a Unión, así que impuso como condición que tanto Noblea, como Cataldo y yo vayamos para allá. Fue a principios de 1982.

 

—Antes habías sido campeón del mundo con el juvenil del ‘79, ¿qué recuerdos tenés de eso?

—Un equipazo y un grupo humano fenomenal. Eramos muy jóvenes y Diego, que ya era muy conocido, era el más humilde de todos. Era un equipo sublime. Fue el mejor de todos los que integré, por más que yo no era titular porque jugaba Ramón Díaz, en mi puesto, un fenómeno.

 

—Y con menos de 22 años viniste a Unión...

—En el primer Nacional que jugamos, en 1982, estuvimos muy cerca de llegar a la final. Me acuerdo que eliminamos a un Independiente bárbaro y luego nos elimina Quilmes, que llega a la final con el Ferro de Márcico. Ese partido con Quilmes me acuerdo bien, porque empatamos 1 a 1 en Santa Fe y en Quilmes. Ellos nos ganaron por penales y pasaron a semifinales. Pero el partido en cancha nuestra, en Santa Fe, los atacamos por todos lados y no les pudimos ganar. Después me fui un tiempito corto a Huracán, hicimos una gira por España y me compró el Salamanca. A Unión fui de casualidad.

 

—¿Por qué?

—Porque antes de eso, había un director deportivo que estaba en Castellón de España y ahí me quiso llevar, en el 81, pero Menotti había armado una lista de 40 jugadores que no podían ser transferidos y yo estaba en esa lista. Y resulta que, después, esa misma persona se fue a Salamanca y me llevó.

 

—Había una buena delantera en Unión, ¿te acordás?

—Obvio, con Escudero por derecha y Centurión. Yo era el “9” pero el Pelado ya aparecía con mucha potencia y con capacidad para el gol.

 

—Además, vos tenías una buena técnica y por ahí te tirabas atrás...

—Me gustaba volcarme hacia la izquierda. Y después, acá en España, jugaba detrás del “9” y me gustaba... Una pregunta: ¿es cierto que falleció Mario Alberto?

 

—Así es...

—Una pena, porque así grandote, robusto y de “acero” como era, se trataba de un tipo muy bueno, una gran persona.

 

—¿Cómo fue aquélla enfermedad que tuviste?

—Una inflamación de médula por un producto químico que le tiraban a la cancha, una cosa rarísima... Después, con inyecciones de corticoides me curaron, pero no podía caminar, estaba postrado... Un día, vino el médico y me dijo que tenía una noticia buena y otra mala. Entonces le pedí que me diga la mala y era que no iba a jugar más; pero la buena fue que podía volver a caminar. Tenía 25 años. Pasé de la silla de ruedas a la muleta y luego a caminar. Pero el primer diagnóstico era grave.

 

—¿Con peligro de vida?

—... Mirá, en algún momento hasta llegaron a evaluar si no era sida... Fue muy duro. Ni siquiera pude volver a jugar con amigos porque jamás volví a correr. Yo quería jugar picados con mis amigos por lo menos, pero ni eso...

 

—Ni siquiera te dio tiempo de ir preparando el retiro que tanto afecta al futbolista...

—Menos mal que siempre fui alguien optimista y llené la vida con otras cosas que me gustaban. El Logroñés se portó de maravillas, me respetó los dos años de contrato porque pensaban que podía llegar a curarme y me hizo un partido de despedida. Fue inolvidable, porque lo organizó Jorge Valdano, trajo a los campeones del ‘86 y llegaron otros jugadores.

 

—¿Seguiste el contacto con Maradona después del 79?

—Cuando él jugaba en Sevilla lo pude volver a ver, pero luego se fue perdiendo ese vínculo. Después, cuando se hizo el partido homenaje de él en la cancha de Boca, recibí una carta de él invitándome, pero no pude ir.

 

—¿Pasó algo?

—No, no, para nada. Seguro que si nos vemos, nos daremos un gran abrazo. A mi partido no pudo asistir, me mandó una carta muy afectuosa pero no vino. Ese partido fue inolvidable para mí, el jugador de fútbol no se olvida de sus raíces. Fue una caricia para mi alma.

 

—¿Y con Rubén Rossi?

—¿La Pantera?... Sí, un amigazo. Con él nos hablamos muy frecuentemente. Un gran tipo, lo quiero muchísimo.

 

—¿Pudiste entrevistar a Messi, ya que trabajás de periodista, en todo este tiempo?

—No... Yo empecé a hacer periodismo durante 15 años, luego me retiré y me reincorporé hace poco. Cuando Messi empieza a destacarse, yo estaba afuera del periodismo. Hoy podría hacerlo, pero el hermetismo que lo rodea es tan grande que tendría que moverme mucho para conseguirla. Me encantaría.

 

—¿Qué imagen tenés del fútbol argentino?

—Es un momento de transición con inclinación a la baja. 

 

—¿Cómo es eso?

—Los jugadores se marchan jóvenes, se pierde calidad y hay mucha desesperación por el resultado. Yo tengo la filosofía del Flaco Menotti, que siempre nos hablaba de las formas, de la idea, de plasmar una manera de jugar. Siempre pongo la imagen de Holanda, que ha sido tres veces subcampeón del mundo. Ellos tienen un fútbol de base importante. Y el otro ejemplo es el de Cruyff. Acá en España cambió todo, porque el fútbol español era temeroso.

 

—¿Fue el creador del Barcelona?

—Se instaló en La Macía, pero le cambió la mentalidad a todo el país y tuvo la suerte de ganar cuatro títulos de entrada. Impuso un estilo muy distinto al que tenía España.

 

—Esto que decís de Cruyff es cierto, porque antes se hablaba de la “Furia española”, pero fueron campeones del mundo en Sudáfrica jugando bien al fútbol, a otra cosa distinta...

—Cruyff fue un pionero, el primero en jugar con tres defensores, de utilizar los extremos como laterales, lo puso a Guardiola por adelante de Koeman... Te doy un ejemplo para que te dés cuenta de lo que fue Cruyff en España. Cuando Camacho era entrenador, ponía el micro adelante de la raya de su arco para que no le metan goles y ahora lo escucho comentando fútbol y habla del “tiki taka”... Es el mejor ejemplo del cambio que hizo al fútbol español... Volviendo al fútbol argentino, la desesperación del resultado lo ha empobrecido y veo un panorama sombrío.

Una imagen actual de José Luis Lanao. Vive en Logroño, una de las ciudades españolas más sacudidas por la pandemia.Foto: El Litoral

 

—Una vez escribiste algo sobre el día que tuviste que darle la mano al General Videla, cuando volvieron de Japón en el ‘79...

 

—Se llamó “La Mano” ese artículo. Cuando estreché la mano de ese personaje llamado Jorge Videla, sentí, con el tiempo, las emociones encontradas, que eran la de formar parte de un equipo, el del juvenil, inolvidable, sublime y eterno, por un lado; y la certeza inequívoca de haber sido el instrumento útil del silencio mediático de una masacre... Y esa mano que estreché, la tuve que llevar como mochila toda mi vida. Nosotros éramos chicos y desconocíamos todo lo que estaba pasando. Ese choque de manos lo llevo muy metido adentro. Fue un símbolo de los años infames de nuestro país.

 

—Hay una famosa frase de Videla, dirigiéndose a ustedes, cuando les dice a la vuelta de ese Mundial: “Ustedes son la imagen y el ejemplo de la juventud argentina”.

—Claro... Yo lo hablo con los muchachos del juvenil y también con los campeones del 78. Hubo una orquestación de parte del sistema de ese momento, para amplificar dos acontecimientos deportivos como los títulos del 78 y el 79. En ese momento, había gente de los derechos humanos de la OEA en el país, y si bien esos equipos eran maravillosos, fueron utilizados por los medios para esconder todo lo que estaba pasando... Y que nosotros, obviamente, desconocíamos por completo.

 

—Hablando de aquéllos equipos, ¿es cierto que le hiciste un gol de “caño” al Pato Fillol?

—¡En la cancha de Unión...! Cuando lo venden a Diego, Argentinos Juniors arma grandes equipos y, entre ellos, lo llevó al Pato Fillol. El Pato se acuerda de eso. Cuando me vino a visitar al hospital en Logroño, me lo recordaba... (N. de la R.: ese gol fue en un triunfo de Unión ante River en el Metro del 82 por 2 a 0 en Santa Fe con goles de Carlos Mendoza y Lanao).

 

—El tiempo pasa, pero los recuerdos quedan. ¿Guardás los mejores de Santa Fe?

—¡Los mejores...! De los jugadores, del club, de la ciudad y también de los medios... Me acuerdo de El Litoral, era un diario que leía siempre. Me acuerdo de los hermanos López, de Cárdenas, de “Mendocita”, de Capocetti, de Ramoncito Ponce... Francamente, era un grupo humano excelente, gente sencilla, humilde y solidaria. Yo no me olvidaré más de Unión.


 
“Un día, jugando para Vélez, la hinchada de San Lorenzo empezó a insultarme haciendo referencia a mi madre... Y justamente, en ese momento, ella estaba entrando a la cancha. Era el tiempo en el que se podía entrar cuando iban 20 o 25 minutos del segundo tiempo, porque se abrían las puertas. Mucha gente esperaba ese momento para ver el final del partido. Y ahí estuvo mi madre, entrando a la cancha cuando la hinchada de San Lorenzo me insultaba”. 
José Luis Lanao, Ex jugador de Unión, Vélez, Huracán y campeón mundial juvenil en 1979.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa

Autor:

Enrique Cruz


Temas:



Muerto Maradona, ¿nació una mitología popular? "No, Diego ya era mito en vida"  -  -
Área Metropolitana
Murió Diego Armando Maradona  -  -
Deportes
Cómo fueron los últimos días de Maradona - Diego había sido operado de un hematoma subdural en su cabeza el pasado martes 3 de noviembre. -
#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  La Educación Primero  Clima en Santa Fe  Diego Maradona