https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Sábado 16.05.2020 - Última actualización - 20:36
20:19

Por Diácono José M. Urch y María Inés Lorenzón

Padre José Tarsicio Guntern: el centenario de su natalicio

 Crédito: Flavio Raina
Crédito: Flavio Raina

Crédito: Flavio Raina



Por Diácono José M. Urch y María Inés Lorenzón Padre José Tarsicio Guntern: el centenario de su natalicio El padre Guntern se levantaba muy temprano todos los días, tocaba personalmente la diminuta campana y a las 7 hs. ya estaba celebrando Misa, inicio de su larga jornada diaria.

Por Diácono José M. Urch
Colaboración: Psicopedagoga María Inés Lorenzón



Lo tenía a Jesús como Pastor,

por eso su andar daba confianza,

y transmitía alegría.

Ayudaba a los laicos a 

mirar la realidad de otra manera.

Sin miedo, pero con prudencia,

en pleno dinamismo del Concilio Vaticano II, 

propició cambios en la Iglesia de Cristo.

Su cariño a la Virgen María,

introducía en el valor

de “la vida” y vida en abundancia.

Una parte de la historia

 

Llegar al natalicio de un “Sacerdote para siempre” (1920 -16 de mayo- 2020), dejar que los renglones vayan reflejando una tarea evangelizadora, no es sencillo. Los acontecimientos históricos, la concreción de las obras pensadas, proyectadas y ejecutadas hablan por sí mismas de un sacerdote pastor, comprometido con su tiempo y su vocación, con defectos y virtudes, que viven aún en el corazón de su comunidad.

 

Un sacerdote joven -apenas tres años de ordenado- y un barrio en crecimiento que se desprende, por razones demográficas, de la Parroquia de Jesús Sacramentado. Así comienza la historia de una comunidad evangelizada y evangelizadora. Comunidad que inició su marcha de la mano del Padre Guntern, aquél 4 de enero de 1948 cuando el Arzobispo de Santa Fe, Cardenal Nicolás Fasolino, bendijera y dejara inaugurada la Parroquia San Roque, nombrando al Pbro. José Tarsicio Guntern, de 28 años de edad, como el Primer Párroco. 

 

De alta estatura, delgado, “enamorado” de su delicada sotana negra... llevando el Evangelio de Cristo a un barrio en crecimiento; con avances y retrocesos, con logros y tristezas, pero con sueños de progreso y fiel a la Palabra de Dios y a la misión encomendada, de hacer carne en los fieles al “eterno joven: Jesucristo”, este sacerdote supo tomar de la mano a muchos laicos y caminar para conquistar un barrio populoso y contagiarlo de su fervor mariano y Cristiano. Así se lo recuerda hasta hoy, con cariño particular, valorando un trabajando fecundo a lo largo de muchos años de intensa labor sacerdotal, como el pastor que cuida de sus ovejas...

 

Al Servicio de la Iglesia

 

Incansable trabajador, luchador nato, entregado a la oración, a la acción pastoral y a la comunidad: se levantaba muy temprano todos los días, tocaba personalmente la diminuta campana y a las 7 hs. ya estaba celebrando Misa, inicio de su larga jornada diaria.

 

Encontraba tiempo para estar en todos los detalles, atendiendo su escritorio, administrando los sacramentos, visitando familias y negocios del barrio, bendiciéndolos y charlando con los vecinos, creando y asesorando a las Instituciones Parroquiales: Apostolado de la Oración, Congregación de la Virgen de Guadalupe, Liga de Madres y Padres, su querida Acción Católica, con sus cuatro ramas y por supuesto, guiando a la que fue durante muchos años, el sostén de las obras edilicias: la comisión Pro-templo. En ellas motivaba actividades de todo tipo: Retiros espirituales, novenas, triduos, encuentros gastronómicos, y apoyaba toda iniciativa que surgiera de sus miembros.

 

El padre José tenía un carácter amable, alegre y jocoso, con capacidad para constituir y conducir grupos de trabajo. Su presencia se destacaba en toda ocasión. En los enojos, era severo y exigente. Las ocasiones donde se congregaban muchos fieles convocaban especialmente su perfil organizador y detallista.

 

Leía mucho, todo aquello que enriqueciera su formación general y teológica, lo que luego volcaba a la comunidad para su crecimiento espiritual. Con estas actitudes, motivaba a los laicos a la lectura de la que se enriquecían abundantemente.

 

Los niños y jóvenes eran su mayor preocupación en aquellos días de su pastoreo. Su presencia testimonial los congregaba, y así llegó a tener muchos jóvenes en el ámbito parroquial a lo largo de los años; pero los pobres eran sus preferidos, a ellos les dedicaba mucho de su cariño y de su tiempo. 

 

Su mirada visionaria 

 

La barriada que le fue encomendada para el trabajo pastoral contaba con 150 manzanas, todo un desafío para la evangelización en aquellos tiempos de escasos recursos comunicacionales. Para una mayor llegada de la Palabra de Dios divide el radio parroquial en cuatro sectores, a los cuales impone el nombre de los cuatro evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Actualmente, uno de ellos se ha transformado en parroquia (San Marcos) y otro en Capilla (San Juan).

 

El Concilio Vaticano II y sus reformas, implicó también un arduo trabajo para adecuar la pastoral a los nuevos tiempos: así incorpora a la Liturgia recursos tecnológicos nuevos para facilitar a los fieles la celebración y comprensión de la Misa en el propio idioma. También propulsó un cambio fundamental en las distintas etapas de la Evangelización y renovación de las Instituciones.

 

Un párrafo aparte merece su participación en el descubrimiento y sostenimiento de nuevas vocaciones religiosas. Muchos muchachos y chicas dieron el sí al Señor, contagiados por la alegría que él manifestaba por ser sacerdote.

 

Un “nuevo templo” y una “Escuela Católica” 

 

Habían pasado diez años del nacimiento parroquial y las necesidades del barrio, su crecimiento y pujanza demostraban que el templo era chico y el Padre Guntern comienza a soñar, y como a todo sueño, se lo presenta a Cristo, y con Su guía se hace realidad.

 

Nuevamente convoca a un grupo de laicos comprometidos, miembros de las diversas Instituciones parroquiales y vecinos. Y se pone manos a la obra para la construcción del “Nuevo templo”.

 

Si bien los fondos no abundaban, y todos, laicos y párroco, se constituyen en colaboradores económicos, también cada uno -luego de sus horarios laborales- participa haciendo lo que necesite para la construcción. Una de las anécdotas que el padre contaba muy risueñamente es que en un momento, lo buscaban infructuosamente, y lo hallaron dentro de un cimiento, con la pala en la mano.

 

Junto a este grupo compacto de hombres, estaban las mujeres, sus esposas, que los acompañaban con mates y tortas para hacer más llevadera la tarea. Y así hicieron realidad sus enseñanzas pastorales: “Nada se puede sin Cristo y la comunidad”.

 

Con esta realidad en crecimiento, se hace necesaria una “escuela católica”, desafío y proyecto educativo en la fe. Había que abrir camino, multiplicar el nombre de Jesús y María con el sello de San Roque, dar respuesta a las demandas de un barrio en amplio crecimiento. Un desafío nuevo y un compromiso de y por la comunidad de San Roque que se plasma hoy en un Complejo Educativo con los cuatro niveles del Sistema Educativo.

 

Por estas y tantas cosas, aún hoy, en el recuerdo de sus fieles laicos, aparece con su sotana negra caminando por las calles de tierra del barrio o en la motoneta celeste y azul o más acá en el tiempo, vestido con su camisaco claro, resistiendo al calor, pero siempre el mismo cura, conocido por todos, allegado a todos, saludando, intercambiando bromas o entablando un diálogo más profundo, evangelizando siempre, de una u otra forma. Cómo no recordar sus anécdotas divertidas, su risa contagiosa y la felicidad que transmitía por haber encontrado al “Buen Pastor, lleno de Misericordia”. Cómo no celebrar el centenario de su natalicio, siendo como somos, testigos agradecidos del “Proyecto de amor del Padre” que él supo conducir y concretar. Por los olvidos... perdón, querido padre Guntern y por su obra, un GRACIAS infinito. 

 

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa


Temas:


Con el invierno, el virus podría generar mayor incidencia de casos de Covid-19 - La mayor estabilidad viral a temperaturas más bajas del SARS-CoV-2 es sólo una parte de un problema más complejo, en el cual inciden la estacionalidad de muchas infecciones virales y los factores climático-ambientales -entre otros-, dice Claus -
Salud
Itaipú aprobó liberar más agua en junio, pero menos de lo previsto por Argentina - Las erogaciones de la represa Itaipú serán equivalentes a los caudales que reciba. Si no llueve en la cuenca alta del Paraná, la situación se complicará. -
Área Metropolitana
Más cepo: se paraliza la venta de insumos -  -
#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  Coronavirus  Río Paraná  Dengue  Colectivos Santa Fe  Vicentin  

Recomendadas