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Miércoles 16.09.2020 - Última actualización - 22:19
22:05

Entrevista con el secretario de Salud Pública de Rosario

Caruana: "La habitualidad de los próximos meses será ir y volver"

Transcurrieron seis meses desde el primer caso de coronavirus en Rosario. Tras meses con muy pocos enfermos, los contagios aumentaron en agosto y septiembre. Se esperan semanas de restricciones y aperturas alternadas para no saturar el sistema de salud de esta ciudad.

Largas colas en la guardia del Hospital Carrasco para hacerse hisopado. Crédito: Marcelo ManeraLargas colas en la guardia del Hospital Carrasco para hacerse hisopado.
Crédito: Marcelo Manera

Largas colas en la guardia del Hospital Carrasco para hacerse hisopado. Crédito: Marcelo Manera



Entrevista con el secretario de Salud Pública de Rosario Caruana: "La habitualidad de los próximos meses será ir y volver" Transcurrieron seis meses desde el primer caso de coronavirus en Rosario. Tras meses con muy pocos enfermos, los contagios aumentaron en agosto y septiembre. Se esperan semanas de restricciones y aperturas alternadas para no saturar el sistema de salud de esta ciudad. Transcurrieron seis meses desde el primer caso de coronavirus en Rosario. Tras meses con muy pocos enfermos, los contagios aumentaron en agosto y septiembre. Se esperan semanas de restricciones y aperturas alternadas para no saturar el sistema de salud de esta ciudad.

La noticia impactó aquel día. El 14 de marzo de 2020 se informó del primer caso de coronavirus en la ciudad de Rosario. El portante de covid-19 fue un joven de 28 años que había estado en Inglaterra y regresó al país aquel mes. Él fue el primer enfermo en toda la provincia de Santa Fe. 

 

Hasta el miércoles 17 de septiembre, oficialmente son un total de 21.671 personas las contagiadas de covid-19 en el territorio santafesino y 230 las fallecidas por esa causa. 

 

El aumento de casos comenzó en la segunda quincena de agosto y se extendió en la primera quincena de septiembre. En la urbe más poblada, hay 10.806 infectados y 99 muertos. Es la localidad con mayor cantidad de casos.

 

Leonardo Caruana, secretario de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario, habló con El Litoral sobre estos 180 días de una situación totalmente anormal: “La pandemia generó desde el inicio ruptura de mapas, de horizontes. Puso la incertidumbre como casi un fenómeno estructural porque desdibujó mucho de la organización y desafió el modo cómo nos organizamos como sociedad”. 

 

Caruana sostuvo que “la pandemia generó desde el inicio ruptura de mapas, de horizontes”. Foto: Gentileza

 

El funcionario aseguró que Europa fue un continente a observar en su relación con la epidemia. “Nos permitió en un primer momento conocer más de esa enfermedad. Tuvimos momentos de mucha tensión y temor en los equipos de trabajo porque coincidía esa incertidumbre con la dificultad en el acceso de los elementos de protección personal”, agregó Caruana.

 

El médico afirmó también: “De inicio generamos una instancia de cuidado y de utilizar todos los eslabones de la red, particularmente en la ciudad. Tuvimos tiempo para readecuar el sistema de salud, pero también generar intervenciones desde una mirada compleja de la pandemia. Entendiendo que desde el centro de salud o el hospital todos podemos intervenir para poder cuidar y acompañar”.

 

Efectos devastadores en la economía tuvieron estos seis meses. Una de las calles céntricas, que habitualmente marca el pulso comercial de Rosario, vacía y con negocios cerrados. Foto: Marcelo Manera

 

Primeros meses

 

El secretario dijo que todas las medidas tomadas provocaron que se transite una evolución favorable de los primeros brotes. “Inclusive con períodos sin casos”, aseguró. “Hasta que empezó la circulación más masiva y persistente en el AMBA. Justamente con los trabajadores esenciales y los trabajadores que van y vienen a esa región empiezan a darse situaciones de conglomerados y casos aquí, en la ciudad, a partir de esa circulación”.

 

En los meses de invierno, el panorama empeoró. “Nosotros empezamos a encontrar mayores contagios y necesidad de aislar más gente porque los encuentros sociales, afectivos y protocolos laborales se empezaron a relajar en términos de cuidado. A partir de ahí, se define la circulación comunitaria en la ciudad, en julio, agosto. Y se empieza a dar un crecimiento progresivo, escalonado que llega hasta el escenario actual”, consignó Caruana.

 

El sistema de salud y sus actores, los que están en la primera línea de batalla, muestran ya síntomas de estrés y de saturación. Foto: Marcelo Manera

 

 

Mayor riesgo

 

El funcionario siguió con su relato cronológico: “En las últimas dos semanas de agosto y septiembre, es un escenario de mucho mayor riesgo porque todas las variables y contingencias hoy están activadas. Por eso las miramos con preocupación. No sólo el aumento de contagios, sino el índice de duplicación, la afectación a comunidades cerradas, geriátricos, el aumento progresivo de la letalidad y la ocupación de camas críticas y camas generales”. 

 

El escenario es menos alentador. “Cuando miramos que tenemos el 95 por ciento de las camas críticas ocupadas, empieza a haber dificultades en el acceso a la internación de población con y sin obra social”, afirmó Leonardo Caruana.

 

El funcionario público expresó que toda la complejidad sanitaria hoy está dada en el trabajo en los centros de salud, en los planes Detectar, en los geriátricos, en el rastreo de más de 6.000 personas para justamente hacer un seguimiento. “Se define una decisión más allá de lo sanitario que es el aislamiento, volver a una etapa de mayor restricción. Para tratar de equilibrar el funcionamiento de los servicios de salud, los comportamientos sociales y las necesidades de la población en relación a la atención”, consignó.

 

 

“Cuando miramos que tenemos el 95 por ciento de las camas críticas ocupadas, empieza a haber dificultades en el acceso a la internación de población con y sin obra social.” 

 

Leonardo Caruana

secretario de Salud Pública de Rosario

 

 

Cuarentenas intermitentes

 

Caruana adelantó las acciones a tomar para las próximas semanas. “Nosotros nos adherimos a las posiciones que hoy plantean cuarentenas intermitentes. Salir de la liviandad de las fases, que lo decíamos también, no era un éxito no tener casos. Tampoco es un fracaso tenerlos, pero que la habitualidad de las próximas semanas y de los próximos meses hasta que no se tenga una vacuna es ir y volver. O sea, períodos cortos de restricción y períodos de flexibilización. Tenemos que ser mucho más claros y enfáticos en los procesos de restricción para no confundir a la población”, dijo el secretario.

 

Explicó una acción para comprender un concepto: “Lo que pasa en ciudad de México cuando se toca la sirena porque hay aviso de terremoto. Cuando se toca la sirena, todo el mundo sabe que tiene que incorporarse dentro de la casa. Independientemente de la condición de clase, de que viva en un edificio de alta gama o de que viva en un barrio con dificultades porque se sabe que se está en mayor riesgo. Pero también se sabe que de ese riesgo se sale. Hay un momento de mucho cuidado para que justamente se eviten muertes. Una medida preventiva que salva miles de vidas a veces se diluye porque no es tan dimensionable. El aislamiento preventivo salvó vidas”.

 

Enfatizó la cuestión de diferenciar los períodos de menores libertades y los de mayor movilidad: “Es necesario ser muy claros en la parte de restricción porque cuando es restricción es restricción, y cuando es flexibilización, flexibilización. Si no, se confunde a la población”.

 

Se espera medio año más, hasta marzo de 2021, con fases de mayor actividad y otras de menor movimiento. “Viendo la evolución de los brotes en Europa, viendo que también están en este ir y volver y planteando cuarentenas intermitentes, nosotros vamos a una habitualidad de fases restrictivas y fases de flexibilización. Para poder transitar un camino que permita que los servicios de salud estén acordes a las necesidades”, comentó el médico.

 

“Las decisiones de ir y volver no son decisiones autónomas del municipio. Tienen que ser decisiones regionales porque el impacto en la disminución de la circulación disminuye no sólo la curva de contagios de coronavirus, sino la utilización de camas por otras patologías como la siniestralidad vial”, comentó.

 

“Cuando volvemos a etapas más restrictivas, volvemos. Es decir, como en ciudad de México, entramos todos a la casa porque hay riesgo, porque es el momento más difícil. Porque estamos en una etapa donde no conocemos un final todavía previsible. No sabemos hasta dónde podemos llegar. Entonces hay que cuidarse mucho más”, agregó.

 

Por último, remarcó la cuestión de los lugares disponibles en todo el sistema sanitario de la Cuna de la Bandera. “No hay nadie que tenga reservada cama. Cuando se agotan las camas, se agotan para todos. Cuando se satura el sistema, las dificultades son para todos. Si la pandemia nos afecta a todos, la responsabilidad en el cuidado es de todos y todas”.

Autor:

Hernán Alvarez


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