VIVO

Mirá en vivo CyD Noticias 2° Edición

Expandir

Comprimir
https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Martes 20.10.2020 - Última actualización - 17:02
17:00

Tecnocracia y Estados Nacionales

Big data es el nombre del poder

Desde cada celular o PC, los algoritmos recolectan y procesan información que redefine el mundo que conocemos. De lo íntimo a lo social, en lo político y económico. No están exentos ni la democracia ni el capitalismo.

“Tengo reparos en decir que el problema se agrava con gobiernos de corte populista”, expuso Yumatle.  Crédito: Gentileza“Tengo reparos en decir que el problema se agrava con gobiernos de corte populista”, expuso Yumatle.
Crédito: Gentileza

“Tengo reparos en decir que el problema se agrava con gobiernos de corte populista”, expuso Yumatle. Crédito: Gentileza



Tecnocracia y Estados Nacionales Big data es el nombre del poder Desde cada celular o PC, los algoritmos recolectan y procesan información que redefine el mundo que conocemos. De lo íntimo a lo social, en lo político y económico. No están exentos ni la democracia ni el capitalismo. Desde cada celular o PC, los algoritmos recolectan y procesan información que redefine el mundo que conocemos. De lo íntimo a lo social, en lo político y económico. No están exentos ni la democracia ni el capitalismo.

 “Para mediados de este año, la valuación combinada de Amazon, Apple, Google y Facebook era 5 trillones de dólares (conteo americano). Es más de un tercio del valor de las 100 primeras compañías según Standard and Poor 's”.

Carla Yumatle, profesora en el Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales, Universidad Torcuato Di Tella, Ph. D. en Ciencia Política, University of California Berkeley, disparó esa referencia -al pasar- dentro de su análisis. El Litoral toma el dato de su entrevista, como parámetro cuantitativo de la magnitud del cambio en proceso en el mundo, acelerado por la pandemia.

Pero es un cambio que va mucho más allá de las cantidades. “Hay una organización social de la política que tiene que ver con la producción de data algorítmica. Está basada en el aprendizaje automatizado y dominada por muy pocos jugadores muy poderosos, que son las compañías de plataforma digital.

“El avance de estos jugadores de Internet plantea supuestamente un nuevo problema al sistema democrático. Y ese problema tiene que ver con la presión de una sobresaturación de información nunca vista antes, sin precedentes”.

Ante la consulta, Yumatle señaló que no cree que el tema se agrave ante gobiernos de corte populista. Recordó que el primer gran usuario de las plataformas camino al poder fue Barak Obama en 2008, incluso antes del escándalo de Cambridge Analytica.

“Uno podría encontrar muchísima afinidad entre la big data y gobiernos de corte más tecnocrático. El reforzamiento de una tecnocracia estatal especializada tanto en vigilancia como en control social, también es nocivo para la democracia. Y esa tecnocracia mantiene enorme afinidad con esta nueva forma de gobernanza.

“Creo que es un problema en sí mismo y para la democracia en general. Una tecnocracia asociada a un poder económico, cuya lógica de acumulación de capital requiere cada vez más control y predicción, implicaría muy posiblemente enorme rigidez y paternalismo hacia adentro de la democracia y desfiguraría el proyecto democrático”, ensayó.

Consultada si los Estados nacionales tienen capacidad para competir, comprar servicios de las plataformas o regularlas, explicó que “cuando se dice que es un fenómeno sociopolítico nuevo, si tuviera que identificar el síntoma o indicador es si estamos ante la posibilidad de que ciertos pocos jugadores económicos extremadamente poderosos, por primera vez en la historia política moderna, sean competencia del Estado Nación. Yo creo que sí. Lo que hay que analizar es de qué manera estas redes gigantes de Internet son un rival serio al Estado.

“La primera conclusión -añade- es la más obvia: no se sabe cuánto control de parte de las instituciones democráticas hay respecto de estos jugadores”. En ese sentido aludió a un informe de la Cámara de Representantes de Estados Unidos “que confirma que estos jugadores se están auto legislando.

 

El sentido fragmentado y un ejemplo en la pandemia

“Hay un autor, filósofo político, David Runciman, (Universidad de Cambridge) que plantea que estos gigantes (él se focaliza en Facebook) son un rival serio al Estado Nación desde una perspectiva epistemológica. ¿Qué quiere decir eso? Que hasta ahora la autoridad con respecto al sentido de nuestro lenguaje, qué quiere decir cada término, de qué manera legislamos, los términos en disputa, quién los decide, todo eso provenía del Estado”.
Yumatle expuso que “el Estado soberano es quien determina el sentido de nuestras palabras, de nuestros discursos. Lo que dice Runciman es que hay un riesgo epistemológico, porque estos gigantes de Internet están determinando por primera vez el flujo de información y de sentido, los flujos narrativos. Eso le genera una competencia al Estado que no tiene precedentes”.
Como ejemplo del fenómeno, puso la dinámica en torno de la pandemia. “En países tan grandes y federales como Estados Unidos, se produjo como un horizonte fragmentado epistemológico; cada región o Estado tenía focos donde había y hay comprensiones en competencia y en conflicto con respecto a la severidad del virus, a los riesgos, sus consecuencias fatales o no. Todo eso emana de estas usinas de Internet. Y sustituyen al Estado como igualador de sentidos, como el actor de donde emanaban los consensos de sentido. Uno ve que esto es un fenómeno nuevo por la fragmentación de sentidos que los gigantes de Internet producen”.
Expuso que la dinámica peligrosa “es esa fragmentación que se genera en base a la enorme data sobre gustos, preferencias de consumo, políticas, sociales, religiosas, que estas plataformas acumulan y que lo que hacen es osificar (estructurar) esas preferencias, dándoles a cada uno más de lo que quiere escuchar.
“Esos pequeños flujos que dejan de entenderse, de tener el lenguaje común que antes emanaba de un solo actor, es que cada uno empieza a entender los términos normativamente distinto. Lo que es grande para mí es chico para vos. Dejamos de tener unidades comunes. Emana de lo que hace cada vez más fuertes a estas plataformas”.
Añadió que “ellos siguen perpetuando creencias en base a la data que acumulan. Se genera la osificación y rigidez de la democracia, donde cada una de las personas empieza a habitar su propio universo, su propio enclave aislado y abstraído de los demás, y la saca a la democracia la permeabilidad y porosidad sin la cual no puede funcionar la democracia”.

 

Regulación

“Está más avanzada en Europa en términos de competencia y de privacidad. Los reguladores europeos tienen mucho más impacto en las redes que en Estados Unidos. En ese sentido Europa va a la cabeza. Por ejemplo en derechos de la identidad”.
Yumatle refirió a un reciente informe del Congreso de EE.UU; “dice que las instituciones democráticas liberales tradicionales, en particular el Congreso, han estado a la saga respecto a la regulación y control antimonopólico y de defensa del consumidor”.
Además planteó que allí se concluye que “las instituciones democrática liberales han estado a la zaga, adormecidas, sobre el control antimonopólico y de defensa del consumidor que tendrían que haber ejercido. Ese informe básicamente lo que dice es que hay un colapso, un fracaso total respecto a la implementación de la legislación antimonopólica”.

 

Plusvalía de la información

Yumatle reseñó ante una pregunta el planteo de Shoshana Zuboff (socióloga, profesora emérita en la Harvard Business School), según la cual en internet las personas ya no son el producto sino “la cáscara del producto” de la que los algoritmos extraen la data.
En esa hipótesis, las plataformas “extraen una cantidad de información extra (más de lo que necesitan) y esa información es utilizada para predecir. ¿Qué mejor manera de predecir, que generar la conducta? Lo que ella dice, sin probar los microfundamentos de esto, es que lo que van a lograr es osificar nuestras preferencias”.
Expuso que en esa línea los grandes jugadores de internet “van a saber más que vos de lo que vos sabés de vos mismo, y van determinando tus opciones. Tienen esa plusvalía de información que les sirve para determinar el rango de preferencias; a medida que lo van haciendo lo van angostando. Es como una dependencia de eslabones que van direccionando en un camino y eliminan cientos de miles de opciones”.

 

Intimidad 

“Nadie te pone un arma en la cabeza. Eso es lo nuevo dentro del capitalismo de vigilancia, que vos estás constantemente coercionado sin el uso de la fuerza”. La entrevistada recordó que la Comisión Europea obligó a Google a borrar el historial de una persona en base al derecho de cada uno sobre su identidad”. Pero también preguntó: “¿Cuánto de las herramientas legales existentes sirven para poner límites a este nuevo fenómeno?”.

 

Capitalismo

“Lo que Zuboff quiere decir es que hay un nuevo modo de producción. Es muy fuerte. Ella no lo termina de demostrar, pero dice que es un nuevo tipo de capitalismo. Entre otras cosas no es libre mercado, hay otros jugadores. Es la idea que la acumulación de data digital es la lógica, es otro tipo de dinámica. Ella dice que gran parte de la legislación puede ser insuficiente porque la legislación estaba pensada para otro tipo de poder económico y social”.

 

Ir al hueso 

“La solución drástica no es de new deal on data -que surgió en Davos 2010- o implementar antimonopolios, o tratar de limitar o preservar la intimidad. Es un repertorio de medidas tradicionales ortodoxas. Si vos estás diciendo que estamos ante un nuevo tipo de capitalismo, nada de eso va a ser suficiente. Hay que ir al hueso, desestructurar el modelo de negocios de estos gigantes de internet. No hay regulación sobre el poder de mercado de estos actores”.

Autor:

Ignacio Hintermeister





#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  La Educación Primero  Clima en Santa Fe  Día de la Construcción