VIVO

Mirá en vivo CyD Noticias 2° Edición

Expandir

Comprimir
https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Jueves 29.10.2020 - Última actualización - 8:41
7:34

Luis Gorelik

Imaginación ante la adversidad

El 1° de noviembre el director titular de la Sinfónica de Entre Ríos conducirá el concierto inaugural del Festival Bemus de Serbia, con Martha Argerich como solista. También dirigirá allí su segunda ópera en tiempos de pandemia, luego de una puesta televisiva en agosto. De todo esto, y de cómo revivir la actividad cultural, habló con El Litoral.


Gorelik mantiene desde hace 12 años una colaboración con las orquestas e instituciones de la ex Yugoslavia, hoy uno de las pocas regiones donde se abren los teatros. Foto: Foto: Gentileza Nebojsa Babic
+1





Luis Gorelik Imaginación ante la adversidad El 1° de noviembre el director titular de la Sinfónica de Entre Ríos conducirá el concierto inaugural del Festival Bemus de Serbia, con Martha Argerich como solista. También dirigirá allí su segunda ópera en tiempos de pandemia, luego de una puesta televisiva en agosto. De todo esto, y de cómo revivir la actividad cultural, habló con El Litoral. El 1° de noviembre el director titular de la Sinfónica de Entre Ríos conducirá el concierto inaugural del Festival Bemus de Serbia, con Martha Argerich como solista. También dirigirá allí su segunda ópera en tiempos de pandemia, luego de una puesta televisiva en agosto. De todo esto, y de cómo revivir la actividad cultural, habló con El Litoral.

 

La 52ª edición del Festival Bemus se abrirá el 1° de noviembre con la presencia de la gran pianista argentina Martha Argerich, quien interpretará el Concierto para Piano y Orquesta No. 1 Op. 15 de Ludwig van Beethoven junto a la Orquesta de la Radio Televisión Nacional de Serbia, bajo dirección del maestro Luis Gorelik actual director artístico de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos desde 2010.

 

En el mismo programa, Gorelik conducirá la Sinfonía No. 3 Op. 55, también de Beethoven y la obra "Jesús, cura mis heridas" para soprano y orquesta, de la compositora serbia Isidora Zebeljan, recientemente fallecida.

 

Días atrás, antes de volver a Serbia (estuvo dirigiendo "Rigoletto" en agosto), el titular de la Oser dialogó con El Litoral sobre sus proyectos en un contexto adverso.

 

 

Director y solista

 

-¿Esta propuesta del Festival Bemus estaba concertada antes de la pandemia? ¿Cuándo se abrió la posibilidad de poder concretarla?

 

-Estaba concertada desde mucho antes, pero en otra fecha; hubo que correrla un poco para adaptarse a las posibilidades de la realidad sanitaria, en este caso en Belgrado, Serbia, donde se hace el concierto. Originalmente estaba pautado para comienzos de octubre, o sea que se retrasó un mes de la fecha original, que estaba pautada hace mucho tiempo; normalmente estas actividades se programan con muchísima antelación: uno, dos, o hasta tres años en algunos casos.

 

Afortunadamente de las actividades que tenía pautadas en Europa, que fueron cayendo una tras otras, esta fue una de las pocas que se pudo mantener. En el caso particular de Serbia la situación epidemiológica está muy controlada, y hay muy pocos casos; lo que permitió ya desde hace un mes y medio una apertura paulatina de las actividades culturales.

 

-¿Cómo surgió la propuesta de este programa compartido con Martha Argerich, interpretando el Concierto para Piano y Orquesta No. 1 de Beethoven?

 

-Martha Argerich no necesita presentación: probablemente es la artista argentina de mayor proyección internacional en toda la historia. En mi caso personal, tuvimos la oportunidad junto a la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos (de la cual soy director hace ya diez años) de traerla en agosto de 2018: hicimos dos conciertos, uno en Paraná y otro en Concepción del Uruguay. Tuvimos una muy buena interacción profesional y humana, lo cual facilita las cosas para proyectos como este.

 

El Festival Bemus tiene muchísima tradición, es uno de los más importantes de Europa del Este, que tiene una larga tradición de grandes nombres artísticos que se han presentado. Fueron ellos, la dirección artística del Festival, los que propusieron que Martha haga ese concierto bajo mi dirección.

 

-Habiendo compartido escenario, ¿qué nos podría decir de Argerich como artista e intérprete?

 

-Creo que está fuera de todo escalafón conocido para mí. Porque Más allá de su capacidades técnicas, que son superlativas, tiene una enorme capacidad para expresar el discurso musical y de adaptar a la agógica del discurso musical (esas pequeñas variaciones de tiempo que introduce el intérprete en la partitura) la agógica del lenguaje hablado. Eso es algo que muy pocos músicos logran hacer, y en el caso de Martha es algo prácticamente innato.

 

También destaco que es una mujer de muchísima generosidad y humildad, que se relaciona con su partner del momento en el escenario de una forma absolutamente abierta: está dispuesta a compartir un diálogo musical con la persona; en este caso con el director, como lo fue conmigo, o con otros solistas con los que ella hace música de cámara. Uno podría decir que alguien de los quilates de Martha Argerich no necesita abrirse a ese diálogo; y sin embargo ella lo hace, y desde un lugar muy humilde, muy genuino. Y está siempre abierta a recibir la propuesta del otro. Eso no hace más que engrandecer su figura: los artistas grandes de verdad tienen esa cualidad.

 

 

Sonido del Este

 

-¿Ha dirigido ya a la Orquesta de la Radio Televisión Nacional de Serbia, o la había podido escuchar en vivo? En tal caso, ¿cuáles son los puntos fuertes del organismo?

 

-Sí, por supuesto. A los países del Europa del Este en general y a los balcánicos en particular voy mucho desde hace ya 12 años; tenemos una relación bastante fluida con algunas de las mejores orquestas de la ex Yugoslavia: la Filarmónica de Eslovenia, la Orquesta del Teatro Nacional de Eslovenia, la Orquesta del Teatro Nacional de Serbia y la Orquesta de la Radio Televisión Nacional de Serbia, que voy a dirigir ahora. Ya las he dirigido a esas orquestas en visitas anteriores, son excelentes todas, un nivel muy alto; tienen un ritmo y un profesionalismo altísimo.

 

-En el mismo programa se tocará la obra "Jesús, cura mis heridas" de la compositora serbia Isidora Zebeljan. ¿Qué nos puede contar de esta obra?

 

-Isidora Zebeljan es una de las compositoras más importantes de la zona. El hecho de que se toque esta obra es un homenaje póstumo: falleció muy joven, a los 53 ó 54 años, el mes pasado. Esta obra, que no se había alcanzado a preparar, se estrenará post mortem en el concierto del 1 de noviembre.

 

-¿Es de corte sacro?

 

-No es necesariamente sacra, pero sí toma como referencia textos de la tradición cristiana ortodoxa, que es la religión que predomina en esa zona.

 

-La obra lleva soprano solista. ¿Quién será la intérprete?

 

-Aneta Ilic.

 

 

Pioneros

 

-Usted estuvo en septiembre, dirigiendo la ópera "Rigoletto" de Verdi para la Televisión Nacional Serbia en Novi Sad, una de las primeras producciones líricas montadas en la Europa post pandemia. ¿Cómo fue la convocatoria y la experiencia de hacerlo al aire libre?

 

-Fue muy importante para mí, por muchos motivos. Principalmente porque me dio la oportunidad de volver a dirigir después de seis meses de estar parado; no olvidemos que en nuestro país en general, y puntualmente en el caso de Entre Ríos no hemos podido retomar las actividades presenciales, por la situación sanitaria lamentable. Entonces fue casi una resurrección para mí.

 

En el caso particular fue una producción compleja, porque no es fácil producir ópera al aire libre, y además pensada para la televisión. De manera que hubo un despliegue de producción grande. Lo que más me llamó la atención es que las actividades culturales estén en primera fila a la hora de pensar en un retorno a la normalidad, después de la pandemia. Es un compromiso muy grande, no sólo del teatro, la institución, sino de la Televisión Nacional y de los propios artistas; trabajando en condiciones poco usuales: no es lo habitual para ellos cantar una ópera completa al aire libre.

 

Hubo una voluntad muy grande para que esta actividad pueda llevarse a cabo. La cual además tuvo un impacto enorme, porque fue la primera ópera que se puso en escena en todo el continente europeo desde la pandemia. Por eso se transmitió por televisión en muchísimos países.

 

Me dejó pensando mucho en de qué manera podemos aquí en nuestro país y especialmente en nuestra región (en el caso de Paraná y Santa Fe) trabajar para que las actividades culturales no salgan dañadas de esta situación. Sobre todo aquellos que trabajamos en organismos culturales que dependen del Estado: no nos sentemos a esperar a que el Estado de soluciones, sino trabajar entre todos para encontrar alguna forma. Y por supuesto teniendo en cuenta las necesidades de los músicos independientes, que son los más castigados: sufrieron un golpe tremendo, como los actores de teatro.

 

No quiero generalizar, pero en muchos lugares de nuestro país pareciera que las actividades culturales se deja para lo último de la lista, y eso para mí es muy triste. Debería ser al revés: se priorizan actividades comerciales, pero las actividades culturales que promueve el Estado deberían tener un plan y gente para lo antes posible poder de alguna u otra manera estar de vuelta.

 

En el caso de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos hicimos una cantidad muy grande de videos, que tuvieron muchas vistas, pero ya es momento de la vuelta de la presencialidad, paulatinamente y de acuerdo a las normas que lo posibiliten. De hecho la semana pasada ya un grupo de la orquesta grabó un video junto a Carlos "Negro" Aguirre, en forma presencial.

 

 

En escena

 

-Este mes también dirigirá "Tosca", de Giacomo Puccini, también para el Teatro Nacional Serbio, ya en la sala. ¿Cuál es la expectativa?

 

-Al igual que el concierto con Argerich será en sala con aforo muy limitado: por ahora se permite el 30 % de la capacidad de la sala. Se va a ver casi vacía, habrá muy poco público todavía; pero ya es mejor eso que nada. La expectativa siempre es alta.

 

-Usted ya dirigió más de una vez "Rigoletto" y "Tosca". ¿Qué riqueza destacaría en cada una?

 

-Son óperas totalmente diferentes. "Tosca" es una de las óperas más elocuentes del estilo verista; no es el caso de "Rigoletto". En ambos casos estamos hablando de obras de las más importantes que se han escrito en el género, ambas tienen una riqueza enorme. Pero son muy diferentes: "Rigoletto" de Verdi no tiene nada de verismo, es artificio puro, y "Tosca" de Puccini, sobre todo el segundo acto, parece casi música de cine en cuanto al intento de escapar del artificio tan propio del género lírico: por eso se llama verismo.

 

-¿Qué considera que debe tener o ejercer un director de orquesta para ser un buen director de ópera o ballet?

 

-La concepción es diferente. Si bien el oficio es el mismo, la ópera y el ballet son actividades teatrales esencialmente, más que musicales. La ópera es en primer lugar teatro, en segundo lugar música. Entonces el director de orquesta debe adaptar su mirada, su técnica para lograr determinados efectos que son escénicos, que no ocurren (tanto) en un concierto de música. Entonces es necesaria una preparación especial y diferente: no todos los directores de orquesta pueden ser buenos directores de ópera. Hay excelentes directores de orquesta que nunca dirigieron una ópera porque no les interesa, o en muchos casos no se adaptan.

 

 

Flexibilidad

 

-¿Cuáles son sus próximos proyectos en carpeta, con visos de realización?

 

-Es una situación de gran incertidumbre. Mi prioridad absoluta en este momento es retomar en la medida que se pueda (cuanto antes) la actividad con la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos. En este momento voy a sacrificar cualquier proyecto afuera del país para poder estar en Paraná todo el tiempo que sea necesario en la medida en que se pueda volver a la actividad de la Orquesta. Espero que antes de fin de año podamos en algún tipo de formato poder reunir a la orquesta nuevamente.

 

Para el próximo año estamos expectantes: creo que nadie sabe todavía exactamente cómo va a ser el escenario del año 2021, en cuanto a la situación de la pandemia; yo por lo menos no lo tengo claro todavía. Hay muchísima incertidumbre, y tendremos que acostumbrarnos a vivir con ella.

 

Tengo distintos proyectos, tanto en el país como afuera; tampoco sé a ciencia cierta cómo va a ser. Va a haber limitaciones presupuestarias. Hay que tener muchas imaginación y mucha flexibilidad, para poder realizar nuestra actividad en un contexto que financieramente va a estar muy complejo.

 

Fuera de eso continúo con mis actividades docentes, en la cátedra de Dirección Orquestal en la Universidad Nacional de las Artes, el ex Conservatorio Nacional, en Buenos Aires. Y con mi programa radial, semanal, de Radio Nacional Clásica en Buenos Aires: desde hace diez años estoy todos los martes (de 18 a 20). O sea que las expectativas son muchas, pero vamos "paso a paso", como dijo Mostaza Merlo.

 

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa

Autor:

Ignacio Andrés Amarillo


Temas:



#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  La Educación Primero  Clima en Santa Fe  Día de la Construcción