https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Viernes 20.11.2020 - Última actualización - 6:53
6:47

ARTES ESCÉNICAS

El desafío de vestir al teatro

Verónica Ritvo más de 20 años de labor “detrás de escena”. Cómo vestuarista, intervino en espectáculos infantiles, trabajó junto a diversos grupos y en puestas de danza contemporánea. También elaboró los trajes para el Chino Volpato en “Emperador”, en 2005. Una profesión que exige compromiso y creatividad. “Cada proyecto tiene sus desafíos y de todos aprendés”, contó.

 

“Si me preguntás donde aprendí, te digo que aprendí haciendo. Cada proyecto, cada montaje, tuvo un desafío diferente. Eso y el hecho de tener que trabajar, muchas veces, con dos pesos”, dice Verónica al repasar su obra. Crédito: Gentileza de la artista“Si me preguntás donde aprendí, te digo que aprendí haciendo. Cada proyecto, cada montaje, tuvo un desafío diferente. Eso y el hecho de tener que trabajar, muchas veces, con dos pesos”, dice Verónica al repasar su obra.
Crédito: Gentileza de la artista

“Si me preguntás donde aprendí, te digo que aprendí haciendo. Cada proyecto, cada montaje, tuvo un desafío diferente. Eso y el hecho de tener que trabajar, muchas veces, con dos pesos”, dice Verónica al repasar su obra. Crédito: Gentileza de la artista



ARTES ESCÉNICAS El desafío de vestir al teatro Verónica Ritvo más de 20 años de labor “detrás de escena”. Cómo vestuarista, intervino en espectáculos infantiles, trabajó junto a diversos grupos y en puestas de danza contemporánea. También elaboró los trajes para el Chino Volpato en “Emperador”, en 2005. Una profesión que exige compromiso y creatividad. “Cada proyecto tiene sus desafíos y de todos aprendés”, contó.   Verónica Ritvo más de 20 años de labor “detrás de escena”. Cómo vestuarista, intervino en espectáculos infantiles, trabajó junto a diversos grupos y en puestas de danza contemporánea. También elaboró los trajes para el Chino Volpato en “Emperador”, en 2005. Una profesión que exige compromiso y creatividad. “Cada proyecto tiene sus desafíos y de todos aprendés”, contó.  

 

“Puedo decir que vivo del arte”. Verónica Ritvo tiene perfil bajo (esto queda de manifiesto en la modestia con que habla de su trabajo) pero dejó su sello en el teatro santafesino de las últimas dos décadas y media. Es que esta vestuarista santafesina intervino con su trabajo en gran cantidad de puestas donde puso de manifiesto su capacidad para adaptarse a géneros muy diversos: desde espectáculos infantiles junto a su compañero (de vida y obra) Demian Sánchez, hasta otros centrados en el teatro para adultos y la danza contemporánea. Pasando por el diseño de los complejos atuendos utilizados por el Chino Volpato en su espectáculo de 2005 “Emperador”, donde debió agudizar el ingenio para priorizar la funcionalidad para los rápidos cambios.

 

El principio de la historia entre Verónica y las artes escénicas se remonta a sus años de formación en la Escuela Provincial de Artes Visuales Prof. Juan Mantovani, cuando transitaba el camino para convertirse en profesora y técnica en Artes Visuales. “Mi idea nunca fue dar clases de arte sino vivir del arte. Obviamente, mientras tanto trabajé en un montón de cosas”, señala. Ya recorrían la vida con Demian Sánchez y sus primeros intentos como vestuarista se produjeron, precisamente, en función de los espectáculos que armaban juntos. “Encontré en las artes escénicas el modo de expresarme y a la vez una forma de vida. Encontré en el vestuario y la escenografía una forma de aplicar todas las artes, la pintura, la escultura, el diseño. Al día de hoy no me veo haciendo otra cosa”, explica.

 

 

Creatividad y vuelo propio

 

 

La rama de las artes escénicas donde se mueve Verónica demanda una enorme creatividad, una necesidad constante de buscar soluciones a los distintos problemas que se presentan. “Si me preguntás donde aprendí, aprendí haciendo. Nadie me enseñó a coser o a hacer un vestuario. Pero cada proyecto, cada montaje, tuvo un desafío diferente. Eso y el hecho de tener que trabajar muchas veces con 2 pesos, te obliga a investigar, a probar y a maximizar todos los recursos. Cuando arranqué, hace más de 20 años, era de intervenir las cosas, no estaba en la fabricación de la ropa. Después empecé a prepararla desde cero. Y me encanta hacer las cosas de la nada. Eso te abre la cabeza”, dice la artista, que abarcó diversas técnicas, desde la pintura a mano hasta la serigrafía y la sublimación. “Herramientas que aprendimos a usar para comunicar”, explica.

 

Entre los diversos montajes en los cuales dejó su impronta, Verónica se movió, en general, con mucha libertad. Pero también hubo casos en los cuales debió respetar instrucciones muy precisas. “Eso depende mucho del director. Trabajé, por ejemplo, para una productora de Buenos Aires que me mandaba los diseños y hasta la tela que tenía que usar. No había discusión. Cumplí lo mejor que pude, pero no lo disfruté, porque estoy acostumbrada a otra cosa, a que vengan y me digan: “tengo un personaje que mide dos metros y pesa 400 kilos”. Y a partir de ahí resolverlo. Me gusta formar parte de todo el proceso. Hacer el diseño, comprar las telas, medir, cortar, armar, pintar y dar los últimos retoques”, cuenta.

 

 

Diversidad de proyectos

 

 

Ritvo sostiene que para que su labor pueda cumplirse de la mejor manera, es necesario incorporarse a cada proyecto desde el principio. “Cada puesta en escena tiene un tema, un contenido, un texto que es la piedra fundamental. Yo leo ese texto y lo sitúo en una línea histórica para entender si se trata de realismo, si es grotesco, si es surrealismo. Para ubicarme. Luego nos juntamos con el director y planteo mi punto de vista. Eso habla también de mi trabajo”, señala.

 

Si hay un adjetivo que permite definir con precisión la carrera de Ritvo es “heterogénea”. Es que participó de espectáculos de danza, de teatro infantil, de teatro para adultos y en musicales. Un espinel muy amplio, que le posibilitó probar diversas técnicas. “Al principio, fue esperar las propuestas y acomodarse Después, cuando generamos nuestros propios espectáculos, les dimos desde cero la estética que queríamos. Eso es lo bueno de esta profesión, no te aburrís nunca. No podría trabajar en un taller de costura haciendo siempre lo mismo. Cada proyecto tiene sus desafíos y de todos aprendés”, remarca.

 

Lenguajes diferentes

 

Adaptarse a las características de cada grupo y de cada público es una de las premisas que debe seguir un vestuarista a la hora de definir un proyecto. “Eso te obliga a manejar varios lenguajes. Si se trata de un público infantil o familiar, imágenes más sencillas, pero a la vez vistosas, coloridas y cómodas. Si es una obra de danza contemporánea, por ejemplo, es todo distinto. Es muy importante ver también cada personaje”, aclara Verónica. En este sentido, una experiencia que tiene muy presente fue la creación, junto a Demian Sánchez, del vestuario y la utilería para “Emperador”, espectáculo estrenado por el Chino Volpato en 2005. “Él tenía once cambios de vestuario y los bailarines seis cada uno. Entonces, lo primero que tenían que ser era cómodos y prácticos para poner y sacar, porque tenían segundos para cambiarse”, recuerda.

 

 

Consultada respecto al mayor desafío de su carrera, hasta el momento, Verónica sostiene que fue todo muy progresivo. “Creo que el mayor reto fue al principio porque era muy poco lo que conocíamos. Pasamos de un teatrillo y algunos muñecos por plazas y jardines a estrenar, en 2001, ‘Peter Pan’ con quince actores en escena y música original. Sacamos un crédito para poder hacerlo. Creo que el desafío, más que artístico, fue de convicción. A la distancia, pudimos hacerlo mejor. Luego hicimos dos ediciones y con todo lo que habíamos aprendido, fuimos capaces de incorporar cosas nuevas”, finaliza.

 


 

 









 

 

 

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa

Autor:

Juan Ignacio Novak


Temas:



Habilitaciones: hay calendario para deportes, jardines y espectáculos - La Provincia ya autorizó en todo el territorio los servicios vinculados a obras privadas que ocupen más de 30 empleados de la construcción, más profesionales o contratistas de distintos oficios. -
Detectan un cambio en el sabor del agua en la ciudad de Santa Fe -  -
#Temas de HOY: Fondo Solidario de Empresarios por Santa Fe  La Educación Primero  Clima en Santa Fe  Diego Maradona