https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 06.12.2020 - Última actualización - 2:54
2:19

Antonela González

Poner el cuerpo

La joven artista unió su formación teatral y fotográfica en una actividad de fotoperformance, que la llevó a exponer su trabajo en instancias internacionales, mientras que con su personaje de Ma. Amelia pasó del videoteatro a la televisión. De la mano de El Litoral, repasó sus proyectos presentes y futuros.

“Creo en el arte, creo en mi potencial y sé que me falta muchísimo por aprender”, dice Antonela, dispuesta a nuevas experiencias. Crédito: Gentileza de la artista“Creo en el arte, creo en mi potencial y sé que me falta muchísimo por aprender”, dice Antonela, dispuesta a nuevas experiencias.
Crédito: Gentileza de la artista

“Creo en el arte, creo en mi potencial y sé que me falta muchísimo por aprender”, dice Antonela, dispuesta a nuevas experiencias. Crédito: Gentileza de la artista



Antonela González Poner el cuerpo La joven artista Antonela González unió su formación teatral y fotográfica en una actividad de fotoperformance, que la llevó a exponer su trabajo en instancias internacionales, mientras que con su personaje de Ma. Amelia pasó del videoteatro a la televisión. De la mano de El Litoral, repasó sus proyectos presentes y futuros. La joven artista unió su formación teatral y fotográfica en una actividad de fotoperformance, que la llevó a exponer su trabajo en instancias internacionales, mientras que con su personaje de Ma. Amelia pasó del videoteatro a la televisión. De la mano de El Litoral, repasó sus proyectos presentes y futuros.

 

Antonela González es una actriz y directora teatral, performer y fotógrafa santafesina. Desde el Grupo Teatral Pájaros Volados desplegó una actividad que complementó con experiencias como el grupo artivista Les Subfluviales y el colectivo internacional Sart (Síndrome de Abstinencia Reactiva al Teatro), nacido durante la cuarentena del Covid-19 en 2020 (nacido entre compañeros de un seminario en Perú, que incluyó una movida de repatriación de los artistas, debido que el cierre de fronteras los agarró en Cusco).

 

Ante el cierre de los teatros, Antonela dejo fluir su faceta de foto y video performer, lo que le valió participar en “The 4th International Festival of Homar - Light Art Performance”, exhibición que se llevó a cabo en octubre de 2020 en el Instituto de Arte Contemporáneo Arta Art en Lorestán (Irán), con la obra “Súplica”, y la llevará a publicar su serie fotográfica “Otra Cuerpo” en Fragmented Magazine. Mencionada revista, fundada por la artista visual Catalina Giraldo.

 

El Litoral se acercó a esta artista integral para conocer más sobre estos y otros proyectos a futuro.

 

 

Exploraciones

 

-Venís de una formación teatral. ¿Cómo te iniciaste en la fotografía, y cómo derivaste en la performance fotográfica, que une ambas disciplinas?

 

-Me inicio en la actividad teatral en 2010, mi formación académica de base es la teatral, soy Licenciada en Teatro. La fotografía aparece primero como un hobby, como una forma de retratar mi mirada y compartirla. Muy rudimentaria al principio y luego empecé a investigar, soy autodidacta. La fotoperformance aparece este año. Hice un laboratorio de performance en la UNA, virtual, gracias pandemia. Yo, que no tenia muy en claro que era la performance, pero que siempre me interesó, encontré un cruce muy interesante entre la escena y la fotografía en la realización de performance fotográficas, porque puedo crear, diseñar y realizar una acción performática pensada para la cámara y luego trabajar la imagen en posproducción. Una mezcla de ambas disciplinas.

 

-Participaste con la serie fotográfica “Súplica” en el Festival de Homar, en Irán. ¿Cómo llegaste allí?

 

-Me enteré gracias a una plataforma donde suben periódicamente las informaciones sobre las “open calls” abiertas. Me interesó la propuesta porque se trataba exclusivamente de foto o video performance y había que trabajar sobre la materialidad de la luz y el tema naturaleza.

 

-La obra retrata la destrucción del medioambiente a partir de la quema indiscriminada. ¿Fue de alguna manera un trabajo más “urgente” y directo con respecto a otras series que venías haciendo?

 

-Fue un trabajo inspirado en la actualidad del momento. Durante muchos meses vivimos respirando humo, era innegable que de una forma u otra estábamos siendo sacudidos por esta cuestión. Yo me considero una amante de la naturaleza, en especial de la flora y me dolía mucho verla morir y no poder hacer nada. 

 

-¿Cómo fue el proceso de realización de dicha serie?

 

-Hace tiempo que quería trabajar con fuego, en teatro, en general, nos vemos limitadas en el uso de este elemento, por razones obvias. Sin embargo, en mi casa, con los cuidados pertinentes, me pude dar el gusto. Empecé esbozando algunas ideas, quería trabajar con sombras, con el cuerpo femenino y la metáfora de la naturaleza en él. Preparé la “escena” y me grabé. Llegué al punto de ahogarme con el humo, pude transitar en mi propia carne la desesperación de no poder respirar y me obligué a no escapar.

 

Luego, del video, tomé las imágenes que me interesaban y las edité hasta lograr las fotografías de la serie. Inclusive, posteriormente a la participación en Homar continúe trabajando el material y llegué a un video de tres minutos y una obra física intervenida luego de imprimir una de las fotos y trabajar la materialidad del papel fotográfico con más fuego.

 

-En diciembre se publicará en la revista Fragmented Magazine la serie “Otra Cuerpo”. ¿Cuál es la tesis sobre la que se basa esta obra, y qué nos podés contar de lo que se verá?

 

-Esta obra es un autorretrato donde me muestro por partes partiendo de la pregunta: ¿Cuál es mi verdadera identidad? ¿Mis manos, mi boca, mis pies?

 

Trabajé sobre la materialidad de un cuerpo femenino, en este caso, el propio y lo situé entre sabanas que no tienen ni principio ni fin. Entre sus pliegues, aparecen partes de este cuerpo, un cuerpo “de a ratos”, intermitente. “Otra Cuerpo” se conforma.

 

 

Una de las fotos de la serie “Súplica”, fotoperformance intervenida, sobre las quemas indiscriminadas.Foto: Gentileza de la artista

 

 

Arte por el cambio

 

 

-¿Cómo se traslada tu militancia feminista a cada intervención artística concreta, en especial las que reflexionan sobre las dinámicas de los cuerpos?

 

-Trato siempre de tomar una posición respecto de la realidad con los trabajos que realizo, tanto los netamente teatrales como los interdisciplinarios. Creo en el arte como herramienta de transformación social. También entiendo que estos procesos son largos y no tienen una resolución inmediata. Yo misma estoy en un proceso de cambio constante gracias al feminismo que me encontró a los veintipico.

 

La militancia feminista me abrió la cabeza de una manera que nada lo ha hecho nunca y se lo agradezco. Me permite pensarme como sujeta activa en esta transformación social, me empodera como poseedora de derechos y me habilita a apoderarme de mi trabajo como artista y utilizarlo como medio para expresar las injusticias por las que venimos atravesando las mujeres y disidencias.

 

Sin ir más lejos, para este último 25 de noviembre, el Día Internacional contra las Violencias Machistas, estuve participando del primer Festival Iberoamericano de Videoarte y Animación “Cero Violencia contra las Mujeres” organizado por el Museo de las Mujeres de Costa Rica. Paralelamente coordiné una intervención urbana titulada “Pandemia de Género” que se llevó adelante en la Plaza Libertad de Santo Tome. En esta experiencia, de cuerpo presente, di mis primeros pasos como performer en el espacio público y fue una hermosa revolución compartida con compañeras artistas santotomesinas que, espero, sea el inicio de muchas otras más.

 

-¿Cómo se pone en juego la presencia escénica del intérprete en una performance mediada por dispositivos (la cámara fotográfica o de video)?

 

-En las performances mediadas por dispositivos electrónicos, lo importante reside en la acción performática que llevamos adelante para ese aparato. No es, como en el caso de las performances en vivo, un medio que sirve de registro de algo que se realizó en la presencialidad. Es el cristal por el cual se acerca la acción al público y la presencia “escénica” está allí. La cámara es el primer espectador, la foto o el video resultante el medio por el cual acercamos nuestro trabajo al público.

 

 

Imagen de la serie “My-self-connection.Selfie”.Foto: Gentileza de la artista

 

 

Detrás del personaje

 

 

-Estás invitada para la edición 2021 del PIAR (PerfocraZe International Artist Residency), en Ghana. ¿Presentaste un proyecto para “incubar” en el programa?

 

Aún no. La selección se basó más en el perfil, el currículo y la motivación para hacer la residencia que en un proyecto. Sin embargo, nos adelantaron que, cerca de la fecha nos van a pedir algunos lineamientos sobre lo que pensamos hacer y nos aconsejaron ir pensando en estas líneas de trabajo pero gestar y dar a luz la propuesta “in situ” porque lo que esperan y valoran es el intercambio cultural y la flexibilidad del artista en dejarse afectar por el entorno africano, por las costumbres, los materiales, las dinámicas culturales propias y, de alguna manera, reflejar ese intercambio en el trabajo final.

 

-Paralelamente creaste el personaje de María Amelia García Capurro de Etchegaray: nació en el proyecto videoteatral “Torre de Babel” y devino en conductora de “La Noche de Ma. Amelia”. ¿Qué te permite explorar un personaje de estas características?

 

-Ma. Amelia fue “el” descubrimiento de este 2020. Esta Susana del subdesarrollo, con un humor y una idiosincrasia tan propia, me permitió, junto a Maru Chianalino, la productora del programa, pensar un espacio de conversación agradable y respetuoso donde poder intercambiar preguntas con el fin de conocer en profundidad el talento de algunos artistas santafesinos. Creamos un puente y un ambiente libre de prejuicios donde charlar y, de la mano de Ma. Amelia, ir surcando desde la infancia, los primeros pasos en el arte, la actualidad y la proyección de los primeros 20 artistas que se sentaron al living este año. Esperamos poder volver el próximo y seguir trabajando en el proyecto.

 

-¿Cómo conviven hoy en vos la performer/artista conceptual con la actriz y directora?

 

-Por el momento la convivencia es pacífica. A veces se impone una a la otra y, lamentablemente este año, la actriz y directora teatral se tuvo que guardar en cuarentena así que la otra apareció con más fuerza. Lamentablemente, es un decir, porque a pesar de que extraño horrores el escenario, esta faceta también me interesa muchísimo explorarla y seguir nutriéndola.

 

 

Aprendizajes

 

-La pandemia te agarró participando del “Laboratorio de Investigación y creación en artes escénicas: Dramaturgia del actor, herramientas del Clown y creación colectiva” en Calca (Cusco, Perú), y hoy estás esperando las aperturas necesarias para viajar a Ghana. ¿Cómo viviste en lo personal esos tiempos tan excepcionales?

 

-La pandemia me agarró en Perú donde estaba realizando una formación junto a artistas de Latinoamérica. La agenda de este laboratorio que incluía el cierre con una actuación en el Teatro Municipal de Cusco se truncó de un día para el otro y eso me dejó muy triste. Simultáneamente la incertidumbre de no saber cuando se me iba a permitir volver a mi casa me afectó profundamente. Sin embargo, en Calca estaba muy bien acompañada por los miembros del Colectivo Âmbar y mis compañeros que ahora son amigos y a principios de abril “me rescató Hércules”.

 

A medida que avanzó la pandemia he pasado por todos los estados de ánimo, no me faltó ni uno... Pero mis amigas del Grupo Teatral Pájaros Volados me dicen que “soy envión” que no puedo parar y eso se vio reflejado en las alternativas que encontré para poder seguir trabajando en lo artístico y no dejarme avasallar por el contexto.

 

Ya desde el año pasado, descubrí en las residencias artísticas una fuente inagotable de crecimiento, intercambio y potencia, por eso es que sigo apostando a esa mecánica. Quisiera conseguir el apoyo económico para poder viajar, sea del Estado o de empresas privadas que quieran apadrinarme en esta ruta de perfeccionamiento como artista ya que, el estudio de arte en Ghana me invita y me provee de alojamiento y comida, pero el pasaje corre por mi cuenta y para poder lograrlo voy a necesitar ayuda. Sin embargo, voy a luchar por conseguirla porque creo en el arte, creo en mi potencial y sé que me falta muchísimo por aprender.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado en nuestra edición impresa.
Ediciones Anteriores | Edición Impresa

Autor:

Ignacio Andrés Amarillo


Temas:



Clara García recordó a Lifschitz: "Cada minuto de su vida privada fue un honor a su vida pública" -  -
Política
Para reparar, donar, reutilizar: colectaron unos 1.700 kilos de "chatarra electrónica" - Los aparatos electrónicos deben entregarse completos: no se aceptan desarmados ni partes de éstos. -
Área Metropolitana
La provincia de Santa Fe confirmó 28 muertes y 2.193 nuevos casos de coronavirus -  -
#Temas de HOY: Rosario  Córdoba  Entre Ríos  Corrientes  La Educación Primero  Miguel Lifschitz