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Sábado 01.05.2021 - Última actualización - 13:14
10:23

El uno por uno de una noche demasiado tranquila…

En la comodidad del partido, Bianchi volvió haciendo ruido y pidiendo pista

Convirtió un gol y fue el eje de la defensa. Después, aceptable partido de Escobar, algo de Castro, Meza y la voracidad del pibe Farías.

 Crédito: Pablo Aguirre
Crédito: Pablo Aguirre

Crédito: Pablo Aguirre



El uno por uno de una noche demasiado tranquila… En la comodidad del partido, Bianchi volvió haciendo ruido y pidiendo pista Convirtió un gol y fue el eje de la defensa. Después, aceptable partido de Escobar, algo de Castro, Meza y la voracidad del pibe Farías. Convirtió un gol y fue el eje de la defensa. Después, aceptable partido de Escobar, algo de Castro, Meza y la voracidad del pibe Farías.

Fue una noche tranquila, cómoda y que debió terminar en goleada. Se torna exigente decirlo, pero si algo hay que reprocharle a Colón es que no haya marcado una mayor amplitud en las cifras ante un rival muy livianito, poco consistente, que apenas le pateó un par de veces al arco y que dio ventajas. Colón ganó bien, tuvo pasajes a lo Colón (uno en cada tiempo), presionando y ahogando al adversario y cuesta encontrar –de hecho no lo hubo- algún momento del partido en el que haya estado en riesgo una victoria inobjetable.

 


Bruno Bianchi (7) volvió para quedarse. A los 13 minutos metió un cabezazo en el área chica que permitió abrir el marcador, estuvo cerca del gol en otra jugada en el segundo tiempo e impuso su fortaleza física. Venía de una inactividad importante en este torneo, con apenas un tiempo jugado en Vicente López y nada más. Muy poco para un defensor que necesita ritmo para no perder tiempo y distancia. No se notó, más allá de la levedad del rival.

 


Burián (5) fue un espectador de lujo y apenas tuvo que revolcarse un par de veces en el segundo tiempo, con remates desde afuera que los hizo fáciles. Garcés (5) aportó lo suyo, sin demasiado lucimiento porque tampoco el rival lo obligó; iba a perder la titularidad si no se desgarraba Goltz, pero está claro que es un jugador que también hizo lo suficiente para llegar y quedarse, convirtiéndose en una rueda de auxilio eficaz para el técnico. Y el que no tuvo una buena noche fue Delgado (4), no tanto en el aspecto defensivo, sino con la pelota: se equivocó mucho y reiteró imprecisiones todo el partido.

 

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Colón tuvo esta vez un buen aporte por los laterales. Meza (6) estuvo más contenido en el primer tiempo, pero en el segundo fue imparable por derecha y generó varios ataques a los que le faltó precisión para convertirlos en goles; lo mismo Escobar (6) por izquierda, algo “atravesado” en el manejo de la pelota en el primer tiempo, pero siendo uno de los jugadores más peligrosos de Colón en el segundo, inclusive con mucha cercanía con el gol (tuvo dos que fueron bastante claras).
Lértora (5) jugó condicionado por la amarilla (discutible porque llega a la pelota) que le aplicó Pitana en el primer tiempo, pero impuso presencia; Aliendro (5) no fue el jugador gravitante de otros partidos, por momentos participó poco pero igualmente no desentonó y tampoco escatimó esfuerzo para el retroceso (algo que Colón hizo bien porque siempre hubo superioridad numérica en su campo).
En ofensiva, interesante lo de Castro (6). Se recostó por derecha, como un “viejo 8”, dejándole el carril a Meza y tratando de juntarse con Farías y el Pulga. Manejó bien la pelota con su zurda y levantó el bajo nivel que había tenido en Racing. El Pulga Rodríguez (5) no estuvo preciso –extrañamente- a la hora de resolver adentro del área, aunque se hizo notar en otros aspectos, como por ejemplo en la ejecución de los tiros de esquina (uno de ellos terminó en gol y otro casi lo convierte olímpico). Farías (6) fue el más adelantado de todos, rotó por el frente de ataque, buscó siempre que le tiraran la pelota larga para aprovechar su potencia y velocidad, algo que le permitió robarle la pelota a Gariglio –que la tenía dominada- para convertir el segundo gol y liquidar el partido en el cierre del primer tiempo.

 


Domínguez metió luego a Góez (5) y Morelo (5) para darle aire al medio y al ataque, aunque dejó en cancha un rato más a Lértora que jugaba condicionado. Lo sacó luego, cuando entró Ferreira, quien volcado por izquierda intentó un par de maniobras individuales que no pudo terminar correctamente.
¿Colón jugó bien?, no tanto, lo suficiente para ser más que el rival durante todo el tiempo. ¿Ganó bien?, con seguridad, aunque el marcador haya sido mezquino porque la realidad (en la generación de situaciones) marcó una clarísima y abultada diferencia entre lo que creó y lo que concretó. Con más precisión adentro del área, era goleada.

 

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Autor:

Enrique Cruz


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