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Martes 12.10.2021 - Última actualización - 4:30
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Un baile a los uruguayos, no sin antes sufrir un poquito...

El candombe de Leo y Dibu

Martínez sostuvo el cero en el principio y a partir del gol de Messi se armó una actuación que tuvo pasajes brillantes. El equipo está agrandado, sabe lo que quiere y los rendimientos individuales no aflojan.

 Crédito: Gentileza
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Un baile a los uruguayos, no sin antes sufrir un poquito... El candombe de Leo y Dibu Martínez sostuvo el cero en el principio y a partir del gol de Messi se armó una actuación que tuvo pasajes brillantes. El equipo está agrandado, sabe lo que quiere y los rendimientos individuales no aflojan. Martínez sostuvo el cero en el principio y a partir del gol de Messi se armó una actuación que tuvo pasajes brillantes. El equipo está agrandado, sabe lo que quiere y los rendimientos individuales no aflojan.

Si algo le faltaba a Messi -al menos hasta ahora- es que su gol 80 en la selección llegue de la manera en que llegó: sin querer hacerlo (porque claramente fue un centro para Nico González). Y si algo es indiscutible en esta selección, es su arquero. Siempre aparece alguien en el arco argentino. Fillol parecía irremplazable y llegó Pumpido; más tarde fue el turno de Romero y ahora este Emiliano Martínez que muchos siguen googleando para ver de dónde salió.

 

Desde el gol de Messi en adelante, fue un baile. Antes de eso, Dibu Martínez parecía multiplicado por dos o por tres, cerrando un arco que estuvo a punto de ser vulnerado. Pero si se buscan figuras, el tema se complica. Francamente, creo que el partido que jugó De Paul fue excepcional. Quitó, manejó la pelota, dio asistencias de gol, marcó uno e hizo todo bien. Y el "Cuti" Romero también. Otro jugador que muchos se preguntan adónde jugaba en la Argentina y que fue impasable durante toda la noche.

 

Tácticamente, Scaloni encontró la mejor fórmula. El equipo sabe lo que quiere y se nota el espíritu ganador. Se sacaron la mochila de encima, juegan sueltos, frescos, son dominantes en el juego. Lo dijo Messi: "aprendimos a jugar con posesión de la pelota". Es lo que a él le gusta y lo que disfrutó durante tanto tiempo en el Barcelona. Tener la pelota y sacrificarse todos (Messi incluido), en recuperarla con rapidez, es el ADN de esta selección. Y está saliendo muy bien.

 

Muchas veces he escuchado a Pumpido hablar de la incidencia de lo mental. "En el fútbol, el 70 por ciento es la cabeza", dice Nery. Obvio que el fútbol es un juego y hay que saber de qué se trata. Entendiéndolo y ejecutándolo. Pero en el caso de jugadores de elite -más un "marciano" como Messi-, está muy claro que afloró la fortaleza anímica. La confianza parece hasta sobreestimada en este equipo. Están agrandados en el buen sentido de la palabra y ven que lo que hacen da resultado. Y van por más. Por eso, si les metíamos 5 a los uruguayos iba a estar bien. No sin antes haber cerrado el arco con un arquero que, en los primeros minutos, también parecía de otro planeta.

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Autor:

Enrique Cruz
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