El diputado justicialista Marcos Corach preparaba sus mejores argumentos, en medio de un debate en Diputados sobre los perjuicios en Santa Fe de la apertura indiscriminada de las importaciones en el país, cuando improvisó una broma para la que no hubo abstenciones a la hora de festejarla.
Confesó textualmente que "tengo intervalos lúcidos que son cada vez más cortos" luego de pedirle disculpas al diputado radical Marcelo González al que había rebautizado Marcelo Sánchez.
Antes, en la sesión de la Asamblea Legislativa había advertido que su sector (los diputados perottistas y su par Miguel Rabbia) se abstuvieron de votar los pliegos para la Corte por una cuestión de formas. "Esta no es una discusión de nombres, sino de las reglas institucionales" fue el eje de su exposición y así dejó a salvo de sus críticas a los propuestos.
Parece que tanto insistió con esa idea que finalmente le jugó en contra unas horas después, al confundir apellidos españoles. El propio rafaelino agregó tras ser corregido por la presidenta de la Cámara, Clara García: "no podía ser de otra manera".