Una nena de cuatro años permanece internada en la ciudad de Córdoba después de haber sido atacada por el perro de su propia familia en una vivienda de Villa Dolores. El episodio ocurrió el viernes, en una jornada en la que otros dos niños murieron en distintos ataques de perros registrados en la provincia.
Córdoba: una nena de 4 años fue atacada por el perro de su familia y permanece internada
El episodio ocurrió en una vivienda de Villa Dolores y la menor sufrió heridas de gravedad, principalmente en el rostro. Primero fue atendida en el hospital local y luego trasladada a la capital provincial, donde permanece estable y con pronóstico reservado.

La menor recibió las primeras atenciones en el Hospital Regional de Villa Dolores. Debido a la gravedad de las lesiones, los médicos resolvieron derivarla a un centro de mayor complejidad en la capital cordobesa.
Actualmente permanece internada en el Hospital Santísima Trinidad, donde su estado es estable, aunque el pronóstico continúa siendo reservado.

Cómo ocurrió el ataque en Villa Dolores
El hecho se produjo dentro de una vivienda de Villa Dolores y tuvo como protagonista a un perro que pertenece a la familia de la niña y que convivía habitualmente con ella.
Según la información difundida por fuentes policiales y medios locales, la menor sufrió heridas en distintas partes del cuerpo.
Otras fuentes señalaron que las lesiones más importantes se localizaron en la zona del rostro, motivo por el cual los profesionales que la atendieron inicialmente consideraron necesario trasladarla a Córdoba capital para continuar con su tratamiento.
La niña fue llevada de urgencia al Hospital Regional de Villa Dolores inmediatamente después del ataque. Allí recibió las primeras curaciones y fue evaluada por los médicos. Por la complejidad de las lesiones, posteriormente se dispuso su traslado al Hospital Santísima Trinidad, ubicado en la capital provincial.

De acuerdo con los últimos datos disponibles, la pequeña permanece estable, pero bajo seguimiento médico y con pronóstico reservado. Una familiar también manifestó a través de las redes sociales que la niña se encontraba evolucionando favorablemente.
La situación generó preocupación entre familiares y allegados, particularmente porque el animal involucrado era una mascota que formaba parte del entorno cotidiano de la menor. La tía de la niña sostuvo públicamente que el perro no había mostrado comportamientos agresivos con anterioridad y negó que hubiera existido maltrato hacia el animal.
La Policía de Córdoba informó, además, que no se inició una investigación judicial por este episodio debido a que el ataque ocurrió dentro de una vivienda familiar y el perro pertenece a sus habitantes. Esa circunstancia diferencia este caso de otros ataques ocurridos durante la misma jornada, que sí quedaron bajo investigación de la Justicia.

Por el momento, no trascendieron públicamente mayores detalles sobre las circunstancias exactas que desencadenaron el ataque.
Dos niños murieron el mismo día en otros ataques
El caso de Villa Dolores tomó especial relevancia porque ocurrió el mismo viernes en que otros dos niños murieron como consecuencia de ataques de perros en distintos puntos de Córdoba.
Uno de los episodios se registró en Alta Gracia, donde un niño de dos años fue atacado por un pitbull dentro de una vivienda. El menor fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Arturo U. Illia, pero murió pese a las maniobras de reanimación realizadas por los profesionales.

El propietario del animal quedó detenido y la investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Primer Turno de Alta Gracia.
El otro hecho ocurrió en el barrio Cabildo de la ciudad de Córdoba, donde una nena de dos años fue atacada por dos perros dogos que pertenecían a familiares. La menor sufrió heridas de extrema gravedad y falleció posteriormente.
La sucesión de episodios reavivó en la provincia el debate sobre la tenencia responsable de animales, especialmente en los hogares donde conviven perros y niños pequeños.
Desde el Colegio de Veterinarios de Córdoba remarcaron que la prevención no depende únicamente de la raza del animal, sino también de las condiciones de crianza, educación, socialización, contención y supervisión.

La presidenta del Colegio de Veterinarios de Córdoba, Natalia Elstner, señaló que uno de los principales problemas está relacionado con la responsabilidad de quienes tienen a su cargo animales potencialmente peligrosos.
También cuestionó el incumplimiento de las normas que establecen medidas específicas para este tipo de perros, como el uso de bozal y correa corta cuando circulan por espacios públicos.
La entidad profesional difundió además un comunicado en el que planteó que los ataques graves registrados en los últimos años no deberían abordarse únicamente desde la perspectiva de una determinada raza.
Según el organismo, tener un animal implica asumir responsabilidades durante toda su vida y garantizar condiciones que permitan una convivencia segura.
En el caso de la niña de Villa Dolores, mientras continúa su recuperación en el Hospital Santísima Trinidad, las autoridades mantienen como principal dato que el ataque ocurrió dentro de su propia vivienda y que el animal pertenecía al grupo familiar.
El episodio volvió a poner bajo discusión los riesgos que pueden existir incluso con animales conocidos por las familias y la necesidad de extremar las medidas de prevención cuando hay niños pequeños en el hogar.








