José Luis Pagés
Bajo el alero de una panadería y frente a las instalaciones de la escuela Ceferino Namuncurá, un chico a quien todos los vecinos del barrio Yapeyú tenían por trabajador y bueno, fue baleado en la cabeza y falleció esta madrugada en el hospital Cullen.
Herido de muerte por uno de varios proyectiles dirigidos a él o al amigo, con quien caminaba a la par, el muchacho se desplomó en la vereda.
Minutos más tarde, la policía lo llevaría al hospital Mira y López, pero desde esa posta sería derivado al hospital provincial, dada la gravedad de su cuadro.
El desgraciado suceso que enluta a otra familia del barrio comprendido en la jurisdicción policial de la Seccional 7a. ocurrió anoche alrededor de las 21 en avenida 12 de Octubre y Formosa, posiblemente cuando el muchacho se dirigía a su casa.
Ciro Nicolás Romero, quien tenía 18 años y trabajaba para una distribuidora ubicada en la intersección de las avenidas 12 de Octubre y Hugo Wast, fue atacado a tiros por dos o más desconocidos, en circunstancias que aún esta mañana eran motivo de investigación policial.
Según las personas entrevistadas en el vecindario, el episodio criminal que arrojaría consecuencias fatales es uno más en la extensa lista de delitos contra las personas y la propiedad que se cuentan en ese sector del noroeste santafesino.
Aun cuando las fuentes policiales dicen ignorar todavía quiénes atacaron y dieron muerte al joven Romero, las miradas se dirigen a un rincón del vecindario donde, de unos años a esta parte, algunos irresponsables ofrecen refugio a malvivientes que llegan de otros puntos de la ciudad.
El caso es que los agentes de Homicidios de la URI, los mismos que hasta ayer investigaban quiénes mataron a dos jóvenes hermanos en la isla de Alto Verde, crímenes consumados la noche del martes, sumaron ahora el nombre del infortunado Ciro a su agenda de trabajo.
Jaqueados
También anoche delincuentes armados asaltaron el supermercado Serato ubicado en 12 de Octubre y Teniente Loza para llevarse con ellos el dinero recaudado a lo largo del día. Las víctimas del atraco expusieron sus quejas por la inseguridad reinante.
El caso del supermercado “Serato” se suma otro asalto en “El Temblor”, mercado que al igual que el anterior está ubicado en avenida 12 de Octubre. El último martes, los delincuentes no demostraron tan mal carácter como una semana atrás, cuando hirieron de bala en una pierna a una de las víctimas antes de llevarse la plata.
Al cuadro de inseguridad pintado por los vecinos dio los últimos toques el presidente de la vecinal, José Ereñú, esta mañana. El vecinalista dijo que “cuando la situación es de tal gravedad que nos supera a todos, estamos trabajando con las fuerzas vivas para encontrar una solución en común”.
Ereñú, quien se entrevistó con el comisario Dante Gutiérrez dijo haber preguntado “si Yapeyú es zona liberada”. Interrogante al cual respondió el funcionario con una lista de carencias que le impiden mejorar el servicio de vigilancia y patrulla.
“No tenemos servicios y tampoco respuestas a nuestros reclamos”, se lamentó el vecinalista. “De noche esto es una boca de lobo, no tenemos luz, ni otros servicios. Los choferes del transporte público se niegan a ingresar de noche y dejan a la gente librada a su suerte, a cinco a diez cuadras de sus casas. Y nadie controla nada”.
































