Opinión |
Otra necesidad impostergable
A estas alturas, nadie duda acerca de la importancia ambiental y urbanística de la obra del parque Federal, en los terrenos ferroviarios desafectados de Santa Fe Cambios.
Los espacios públicos, en plena era de capitalismo criminal, han venido sufriendo un proceso inversamente proporcional al avance desmesurado de privatizaciones y abusos varios por parte de empresas y particulares, como síntoma revelador de la inoperancia manifestada por el Estado en la defensa de lo que es común a todos los habitantes. En tal contexto, casi resulta milagroso el consenso que ha logrado un proyecto como el del parque Federal, en los terrenos que fueran cedidos en su oportunidad por el (hoy extinto) Ente Administrador de Bienes Ferroviarios (Enabief) a la Municipalidad de la ciudad de Santa Fe. Como es de público conocimiento, dichos terrenos fueron entregados con el objeto de que sean convertidos en un nuevo y fundamental espacio verde, tal como lo reclaman las necesidades ambientales que deben prevalecer en toda ciudad moderna y la tendencia generalizada de darles ese destino a los terrenos ferroviarios desafectados en las principales ciudades del país, como Buenos Aires y Rosario, por citar sólo dos ejemplos.
Informes elaborados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), reiteradamente citados por profesionales de distintas áreas hablan de la necesidad de contar en las ciudades con una superficie de 10 metros cuadrados de área verde pública por habitante. En Santa Fe, esa proporción apenas ronda los 4 metros cuadrados, lo cual evidencia un déficit en la planificación urbana que es preciso revertir lo antes posible y, sobre todo, salvaguardando los espacios que aún no han sido literalmente "invadidos" por el cemento.
Una amplia superficie de 23,5 hectáreas, algo irregular en sus contornos, pero situada en pleno corazón geográfico de la ciudad de Santa Fe, aguarda, atravesada de sur a norte por la ciclovía I, como un promisorio pulmón urbano. Acaso podríamos decir que es la única consecuencia positiva (indirecta, por otra parte) del siempre lamentable colapso ocurrido con el sistema ferroviario argentino. Alguna vez tendremos que recuperar aquel medio de transporte insuperable que significa el tren, replanteando, eso sí, ramales e infraestructura, para reivindicar una herramienta de desarrollo injustamente descartada en nuestro país.
Hoy, al menos, nos queda la posibilidad de valorar a conciencia los terrenos que, con certeza, ya no servirán a tal destino, y ponerlos al servicio de toda la comunidad a través de un espacio verde público de excepcional importancia urbanística y ambiental. Por otra parte, se trata de evitar a toda costa un nuevo despojo al patrimonio público, defendiendo cada metro cuadrado de parque y denunciando todo posible negociado inmobiliario, o de cualquier otra naturaleza, que se pretenda intentar, lo cual no sería nada raro.
En tal sentido, los vecinos de la zona oeste del parque Federal y sin duda todos los santafesinos estamos impulsando una iniciativa para que -si bien las obras del parque no están resueltas todavía de manera integral, entre otras razones, por la todavía inconclusa transferencia de las tierras en cuestión al ámbito municipal- no se demore por más tiempo la realización de algunas mejoras en el área.
Lo que los vecinos solicitamos está perfectamente al alcance de la Municipalidad y va adquiriendo una creciente urgencia, ya que la ausencia de mejoras significativas -a excepción de la mencionada ciclovía y de la plantación de algunos árboles en el extremo norte del parque en el mes de agosto de 2000- no solamente implica el desaprovechamiento de un importantísimo lugar de esparcimiento para los santafesinos, sino también un motivo de inseguridad para los vecinos que viven en las cercanías y para quienes utilizan la misma ciclovía I. Teniendo en cuenta que existen proyectos previos para la concreción del parque Federal, es intención de los vecinos requerir todo el esfuerzo posible por parte del Ejecutivo Municipal para la pronta tramitación de lo que resulte necesario, pero, fundamentalmente la ejecución de algunas tareas que implicarán avances importantes en beneficio de todos los santafesinos y, particularmente, de quienes habitan o transitan la zona aledaña al parque.
Dichas tareas se refieren concretamente a la calle de tierra existente, señalizada con sentido sur-norte, abierta hace algunos años por la Municipalidad, que constituye el límite oeste del parque, y que sería la continuación de calle Rivadavia (o Pedro Vittori) entre el 4900 y el 5200 (es decir, entre las calles Quintana y Regis Martínez). La referida calle presenta actualmente, en el tramo aludido, la siguiente situación:
Alejandro Alvarez Durante