Dólar: presiona el Central
para contener la escalada
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Varias entidades recibieron dólares a menor valor del cambio libre. Buscan acotar la banda mayorista/minorista. Dejaron sin efecto el tope para particulares. El mercado sigue alterado.
Los ahorristas siguen yendo por el dólar, desentendiéndose de las medidas adoptadas por el Banco Central, y se van convirtiendo en protagonistas de una realidad que sólo se justifica ante la falta de decisiones del gobierno, traducida en una incertidumbre creciente sobre las consecuencias de esta situación.
En lo que parecía un breve respiro del mercado, luego del cierre de ayer, cuando la banda vendedora se aproximó a los 4 pesos por unidad, hoy el mercado apreciaba pizarras de apertura de $3,20 y $3,30.
En eso debió influir la entrega de billetes en consignación a doce bancos, que, como intermediarios, debían venderlos a un precio establecido por la entidad rectora. No obstante, el Central, que ayer fijó una cotización de apertura a $ 2,90, se fue adaptando al mercado minorista y terminó con una precio de 3,10 pesos.
Los informes consignaron hoy que el Banco Central vendió un total de U$S 8 millones de billetes entre los doce bancos adheridos a la red.
En el segmento mayorista había operaciones a $ 3,05 para la compra y $3,22 para la venta, aunque algunos analistas admitían la posibilidad de un fuerte descenso hacia el final de la rueda. Si ello se logra se estaría comenzando a cumplir el anhelo del Banco Central respecto de que la banda minorista se vaya aproximando a la mayorista.
Entre tanto, desde hoy los bancos y casas de cambio podrán vender más de 10.000 dólares a particulares, en lugar de los actuales 1.000, dentro de un programa de la entidad para fortalecer al peso.
La medida se aplica a una serie de entidades financieras que están recibiendo divisas de la entidad rectora a un valor inferior al del tipo de cambio libre.
"Las entidades podrán vender montos superiores a 10.000 dólares a clientes, sean personas físicas o jurídicas, cuando lo hagan, por el total operado en el día con el cliente con fondos propios", señaló en un comunicado el Banco Central.
El crítico panorama de miles de personas formando filas frente a los bancos y casas de cambio de la Capital Federal, incluso desde horas desacostumbradas, conformaban hoy una postal que recuerda décadas ya pasadas. Lo peor es que semejante devaluación inexorablemente comienza a reflejarse en una inflación creciente, donde la remarcación de precios lesiona fuertemente el poder adquisitivo de la población en su conjunto.
En esta ciudad el panorama es mucho más tranquilo, aunque se mantiene un ritmo sostenido de operaciones de bajo monto.
En la Capital Federal, y para evitar que la aglomeración derivara en situaciones de violencia, las casas de cambio optaron por entregar números, ya que a partir de los nuevos horarios más restrictivos que estableció el Central -de 11.30 a 15.30-, se hacía prácticamente imposible atender a toda la gente que hacía fila desde temprano, dijeron los operadores.
Desde el exterior los expertos coinciden en sostener que el mundo no financiará a la Argentina si no emprende las reformas económicas necesarias, principalmente las referidas a la reducción del gasto en las provincias.
En el mejor de los casos, si se obtiene un avance en la negociación, sólo habría fondos pendientes del blindaje otorgado a la administración De la Rúa, en diciembre de 2000, que fue suspendido a fines del año pasado, antes de que cayera el gobierno de la Alianza.
"Pero ello no puede ocurrir en abril, como lo sostiene Duhalde, sino más adelante, ya que durante el mes próximo sólo se reanudarán las conversaciones", expresó hoy un analista consultado por este diario.
Además, tratando de atemperar el aparente fracaso de la estrategia económica, Economía incorporó instrumentos coercitivos para evitar una mayor devaluación del peso. El gobierno confía aprovechar el largo feriado de Semana Santa para analizar qué márgenes tiene para cumplir con las exigencias del FMI o si puede plantear una estrategia alternativa.
El Banco Central intentó fortalecer su estrategia de apostar a las tasas de interés para controlar la suba del dólar, y sorpresivamente licitó Letras en pesos y en dólares.
Pero lo sucedido sólo puede interpretarse como una acción de sinceramiento ante el mercado, ya que aceptó pagar una tasa del 65 % anual en pesos y 62,49 % en dólares, contra el 42 y 2 %, respectivamente, de la semana pasada.
Con esos rendimientos implícitos tomaron $ 24,9 millones y U$S 33,43 millones, a quince y treinta días respectivamente, sobre un total ofertado de $ 50 millones y U$S 50 millones.
La elevada tasa de corte, especialmente para la colocación que está atada a la evolución del dólar (se suscriben y se liquidan en pesos al tipo de cambio de referencia del día anterior) fue considerada por los especialistas como una posibilidad de que los tomadores -básicamente bancos- estén previendo una baja en el precio de la divisa a lo largo del mes de vida del título, que debe ser, entonces, compensada mediante tasa de interés.
Para hoy, el Central tenía prevista otra licitación de Letras en ambas monedas. La oferta será por $ 50 millones y U$S 25 millones, en ambos casos a quince días de plazo. La colocación se hará a través del sistema Siopel del MAE, como lo hace el BCRA habitualmente.