Las versiones sobre la posibilidad de que la Corte Suprema de Justicia resuelva redolarizar los depósitos enturbió el "veranito financiero", reavivó una sensación de incertidumbre en el mercado, ejerció una fuerte presión sobre el tipo de cambio y afectó a determinados papeles de la bolsa porteña.
De este modo, el dólar cerró noviembre con fuertes subas en todos los segmentos de negociación, reflejando la incertidumbre frente a la apertura del corralito que operará el lunes próximo y los efectos que tendría sobre el tipo de cambio la eventual redolarización de los depósitos.
El Banco Central (BCRA) aumentó en 4 centavos (1,1 por ciento) la cotización oficial del billete, llevándolo a 3,47 pesos para la compra y a 3,55 pesos para la venta, un nivel que no tocaba desde el 29 de octubre.
Por su parte, las pizarras de las casas de cambio que operan con stock propio de divisas dejaron la cotización del dólar en 3,59 pesos para la compra y a 3,66 pesos para la venta, reflejando una suba promedio de 1,95 por ciento (7 centavos) y retornando a valores de mediados del mes pasado. En los últimos tres días subió 13 centavos.
En el mercado mayorista, el desarrollo no fue distinto: el billete entre bancos avanzó 2,2 por ciento hasta 3,66 pesos, mientras que el tipo transferencia trepó 3,7 por ciento al cerrar en 3,63 pesos, 13 centavos por encima del cierre anterior.
Como resultado de la jornada, el Central anotó una ganancia de 1,2 millón de dólares, terminando noviembre con un saldo favorable cercano a los 530 millones, el segundo mejor resultado mensual desde que comenzó la operatoria.
Los exportadores liquidaron operaciones por 56,2 millones de dólares, en tanto que el Central asistió al mercado mayorista con 53,5 millones y al minorista con 1,5 millón.
Asimismo, las bajas tasas de interés -en comparación con las ofrecidas en semanas anteriores- que hoy pagan los bancos y el Banco Central a través de las Lebac, restaron atractivo a las colocaciones en pesos.
La apertura del corralito, que tendrá lugar el próximo lunes 2 de diciembre -a un año de su establecimiento-, también agrega un ingrediente de incertidumbre a la plaza doméstica. Y finalmente, el congelamiento de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional quitó otro elemento que alimentó el entusiasmo de los pasados meses.
En cuanto a los futuros, en ambos mercados la mayoría de los contratos abiertos se negocian en alza. En el Indol de la Bolsa porteña, noviembre opera a 3,54 pesos (sin cambios), diciembre lo hace a 3,72 pesos (+1,6 por ciento), enero 2003 a 3,75 pesos (sin cambios), febrero a 3,89 pesos (+3,7 por ciento) y marzo a 3,94 pesos (+3,4 por ciento).
Los analistas sostienen que el mercado retomó parte de la sensibilidad que experimentó durante los primeros meses del año. "Ahora seguramente experimente un fuerte sacudón, pero todo va a depender de dos variables: cómo se resuelve el conflicto de la Corte -para el que existen dos fechas tentativas, este martes o el siguiente- y si suben o no las tasas de interés", explicó Leopoldo Olivari, de Bacqué Sociedad de Bolsa.
Si bien sostuvo que diciembre va a ser un mes difícil, se mostró confiado en que tendería a tranquilizarse, dadas las regulaciones existentes en el mercado de cambios, el actual nivel de reservas -que esta semana superaron los 10.000 millones de dólares- y el comportamiento del Banco Central en los pasados meses.
"La clave está en la tasa de interés. Las que pagan hoy bancos y Lebac están quitando atractivo a las colocaciones en pesos; pero la situación se revertirá dado que las entidades necesitan mantener los depósitos para responder la apertura del corralito. Seguramente, el BCRA utilizará las tasas de las Lebac para anclar el dólar, tal como hizo anteriormente", concluyó.