"Ojalá que se decida y se proponga como candidato a presidente y que vayamos a competir con toda transparencia para que el pueblo se pueda pronunciar", dijo Carlos Menem hace pocos días, en una abierta provocación hacia Eduardo Duhalde.
Lo cierto es que, más allá del experimento fallido con José Manuel de la Sota y de los intentos mediáticos por sondear públicamente las posibilidades de Néstor Kirchner como el candidato oficialista, el duhaldismo se reunía este mediodía en una suerte de retiro político -matizado con un buen asado- en el que la premisa era analizar cuáles son las mejores estrategias para seguir manejando el poder.
Uno de los organizadores del encuentro que hoy se realizaba en una quinta de Ezeiza, el diputado nacional José María Díaz Bancalari, viene repitiendo abiertamente que el mejor candidato a presidente es el propio Duhalde. Sin embargo, la aplicación de esta propuesta no parece tan sencilla, pues fue el propio duhaldismo el que insistió para que el Congreso votara el cronograma electoral vigente y la renuncia anticipada del presidente.
En caso que se respetaran las decisiones tomadas hasta ahora, el justicialismo elegirá el próximo 23 de febrero la fórmula presidencial y las autoridades partidarias. Al menos esto fue lo que se acordó el martes pasado entre el menemismo y el duhaldismo.
Mientras De la Sota no despega -y ya nadie cree que pueda hacerlo-, los duhaldistas barajan distintas hipótesis para mantener el poder y trabar toda posibilidad electoral de Carlos Menem.
Algunos dirigentes del peronismo de Buenos Aires creen que el presidente debería jugarse por Kirchner, ya que es el candidato justicialista que mantiene con mayor firmeza su postura antimenemista.
Sin embargo, el santacruceño no parece un dirigente dispuesto a jugarse por completo detrás de un padrino político, sino que muestra -al menos por ahora- una intención por mantenerse equidistante de quienes manejaron el peronismo nacional en la última década.
El jefe de la campaña de Kirchner dijo ayer que "no existe una alianza con Duhalde, porque Kirchner va a ser candidato en cualquier escenario". Y agregó que el santacruceño "siempre confrontó con Menem, con Cavallo y no aceptó ser jefe de gabinete de Duhalde porque era incompatible con su proyecto presidencial".
La otra alternativa es que el propio Duhalde sea candidato, montado sobre la mejoría de algunas variables económicas y la pacificación del país que quedó reflejada en los actos del 19 y 20 de diciembre pasado, cuando decenas de miles de personas se manifestaron en todo el país sin que se registraran incidentes.
Más aún, quienes piensan de esta manera imaginan que un acuerdo con el FMI, aunque sea transitorio y de corto alcance, podría representar un impulso todavía más fuerte a la reactivación económica definitiva, lo que seguramente se traduciría en una mejor de Duhalde ante la opinión pública.
Quienes impulsan esta salida piensan que las elecciones generales deberían pasar del 27 de abril a octubre, para que el nuevo presidente asuma en diciembre, tal como estaba previsto antes de que Duhalde decidiera acortar su mandato en junio pasado, luego de que dos piqueteros murieran en enfrentamientos con la policía.
Lo cierto es que más allá de las hipótesis que hoy se manejan, el último año demostró que el duhaldismo va entretejiendo sus estrategias lentamente y a medida que las circunstancias avanzan. Por eso resulta difícil pensar en que la incertidumbre política que pesa sobre el peronismo y el país se disipe pronto, más allá de los reclamos de quienes se quejan por la imprevisibilidad que hoy caracteriza a la Argentina.
Por ahora las proyecciones indican que Menem sería el ganador de una eventual interna peronista. Por ese motivo el duhaldismo seguramente seguirá jugando sus cartas al manejo de los tiempos.
Mientras tanto, y a pesar de sus quejas, Menem no descarta al actual presidente como un posible contrincante: "No tengo preferencia por mis rivales, estamos en condiciones de hacer una brillante elección, triunfar y después triunfar en las elecciones generales, sea el adversario Duhalde, Kirchner o Rodríguez Saá".