Pantallas & Escenarios: PAN-01

No se puede vivir del amor

Zeta-Jones y Clooney, los protagonistas de la última de los hermanos Coen son lo mejor del filme.. 
Por Ana Aymá


Ya lo dijo Calamaro. Y ahora lo pueden decir los fans que los Coen supieron conseguir con aquellas magníficas obras, disímiles y audaces, como lo fueron Fargo, El Gran Lebowsky, ¿Dónde estás hermano?, o El hombre que nunca estuvo. Quienes admiramos el talento narrativo y la búsqueda temática de ese recorrido fílmico, no podemos vivir de ese amor para tragarnos esta última entrega edulcorada sin, al menos, alzar la voz.

En El amor cuesta caro, los Coen apuestan a la comedia romántica. Pero no salen triunfadores.

No les falta, como no les ha faltado nunca, la habilidad para sacar lo mejor del elenco. Brilla George Clooney encarnando a un inescrupuloso abogado especialista en divorcios en los que se juegan siderales fortunas, tanto como brillan sus dientes, blanco de su atención permanente para comenzar todo pleito con una impenetrable y perfecta sonrisa. El manejo que esgrime el actor en la expresividad de sus muecas y sus manos es de tal oficio que justifica la hora y media de predecibles enredos al son de Simon and Garfunkel.

Katherine Zeta-Jones está a la altura de su partenaire y del papel de una femme fatal que corre detrás de la ansiada dupla de la felicidad: fortuna e independencia, que, en su limitado universo, sólo puede provenir de un marido rentable a la hora de divorciarse.

Cabe agregar que el resto de los actores hacen lo suyo impecablemente, alrededor del duelo para ver quién posee una mayor dosis de crueldad intolerable -así el título original de la película- entre los dos protagonistas. Como es de esperar, al abogado y a la cazafortunas, el desafío los involucra más allá de lo que pueden controlar.

Pero, enmarcados en el género, guionista y director, lejos de apuntar al cinismo que se espera de una historia basada en un mundo en el que el matrimonio es una fuente de negocios y mentiras, diluye la mirada descarnada en las aguas de una fábula de entretenimientos, que ni siquiera se priva de la moraleja.

Contigo, pan y cebolla


Es que un fantasma acosa los éxitos logrados por los personajes, algo que sobrevuela amenazante sobre esa apoteótica meta de independencia y riqueza: la soledad. Así, en definitiva, el destino de acabar como un cadáver descubierto por tu jardinero es más de lo que cualquiera puede soportar, aunque el costo sea compartir algo de confianza con el otro.

Pero, con desniveles de tensión, y escasos hallazgos para la carcajada, ni siquiera el juego de seducción captura la atención del espectador, que está esperando ver que finalmente ocurra algo allí donde no hay nada para decir.

El amor cuesta caro


"Intolerable Cruelty" (Estados Unidos/2003). Dirección: Joel Coen. Intérpretes: George Clooney, Catherine Zeta-Jones, Geoffrey Rush, Cedric the Entertainer, Edward Herrmann, Paul Adelstein, Richard Jenkins, Billy Bob Thornton, Julia Duffy y Jonathan Hadary. Guión: Joel Coen, Ethan Coen, Robert Ramsey y Matthew Stone. Fotografía: Roger Deakins. Música: Carter Burwell. Edición: Joel y Ethan Coen. Duración: 100 minutos. Para mayores de 13 años. Se presenta en Cinemark.

Calificación: Regular.