Cuatro adolescentes africanos que escapaban de la guerra civil que afecta a la República de Liberia lograron entrar a la Argentina como polizones en un barco y pidieron a la Justicia asilo como refugiados.
Se trata de tres hermanos: Dadou, de 15 años; Mohamed, de 16, y Seku Sherif, de 14, y un amigo de 15 años, Mohamed Syllja, cuyas familias fueron masacradas a principios de marzo en el marco de la guerra civil que soporta Liberia.
"Preferimos la muerte antes que volver", sentenciaron los muchachos al ser atrapados, debido a que el capitán de la nave pretendía embarcarlos de regreso por haber ingresado a la Argentina ilegalmente.
Después de que masacraron a sus familias, los jóvenes resolvieron huir y, tras cruzar la frontera con Guinea, se embarcaron como polizones en el buque Zara, de bandera maltesa, escondidos en el compartimento estrecho que sostiene la cadena del ancla.
"Subimos al barco con tres galletas y una botella de agua. Eso fue todo", dijo Mohamed Sharif, quien habla inglés y relató su odisea en declaraciones que publica el matutino platense El Día.
El 24 de marzo último, las autoridades del buque Zara descubrieron a los polizones cuando la nave maniobraba frente al puerto de San Nicolás.
Dadou fue internado en el hospital local, en tanto un organismo de Derechos Humanos intercedió y logró la intervención del juez federal de La plata, Arnaldo Corazza, quien dispuso que fueran trasladados a la capital provincial. Una vez repuesta su salud, los adolescentes fueron embarcados y arribaron al Puerto La Plata, donde quedaron bajo custodia de la Prefectura local, en calidad de "asistidos" a la espera de que el magistrado resuelva su situación.
"Era preferible morir en el viaje que quedarnos allá", afirmó Mohamed, y rogó: "Queremos quedarnos aquí, podemos trabajar".
Una defensora oficial de apellido Espineta formalizó el pedido de asilo como refugiados ante el juez y comentó que tres familias se comunicaron con el juzgado, interesadas en adoptar a los adolescentes. (Télam).