Información General: INFO-04 Obras de Fernando Botero se muestran en Japón
Se muestran veinte esculturas grandes y dos medianas realizadas en bronce. Presentaron un libro sobre las mujeres en sus obras.


La princesa Sayako, hija menor de los emperadores japoneses Akihito y Michiko, y la canciller colombiana Carolina Barco, inauguraron ayer en Tokio la primera exposición al aire libre de esculturas de Fernando Botero, que se celebra en Asia.

En la ceremonia, Botero y representantes de los organizadores, el banco de inversiones estadounidense Morgan Stanley y la galería de arte francesa Didier Imbert, descubrieron el velo que envolvía el gigantesco "Gato sin bigotes", colocado en el centro de la plaza Ebisu Garden, en uno de los barrios más transitados de Tokio.

La exposición reúne a 20 esculturas grandes y dos medianas realizadas en bronce, con una altura y peso máximos de 3,5 metros y 1,5 toneladas.

Siete de las esculturas expuestas pertenecen a la obra más reciente del escultor y pintor colombiano hechas en el siglo XXI, entre ellas "Adán", "Eva" y "Mujer a caballo".

"Con esto se convierte en realidad el deseo que durante largo tiempo he tenido de hacer una gran exposición de mi trabajo de escultor en Asia", dijo el renombrado artista nacido en Medellín, en el oeste colombiano.

"Espero que al ver mis esculturas, el público japonés sienta el placer estético de la exaltación de la vida que, a mi juicio, debe producir el arte", indicó Botero.

Esta muestra sigue a las realizadas en los últimos doce años en avenidas, parques y plazas de Mónaco, Nueva York, Madrid, Moscú, Lisboa, Río de Janeiro, Buenos Aires y Florencia, y en las pirámides de Egipto, tras la primera organizada en 1992, en la avenida parisina de los Campos Elíseos.

La exhibición de las esculturas monumentales de Botero en Tokio estará abierta hasta el 11 de julio, fecha a partir de la cual viajará a la antigua capital Kioto y posteriormente a Singapur y Taipei.

Fernando Botero había expuesto en Japón en seis ocasiones, aunque sólo su obra pictórica, que llevó a varios museos y galerías de diferentes ciudades del país.

Tema favorito


Fernando Botero ha hecho de la mujer uno de sus temas favoritos, representándola con sus características formas orondas en un buen número de obras, que han sido recopiladas en el libro "Las Mujeres de Botero".

Publicado por Rizzoli International Publications y con prólogo del escritor mexicano Carlos Fuentes, el libro fue presentado recientemente por el artista y la editora italiana Paola Gribaudo, en un concurrido evento en la librería Rizzoli de Manhattan.

La publicación, de 225 páginas y con un precio de 80 dólares, reúne 180 pinturas y bocetos de mujeres realizados por Botero, a lo largo de su vida artística y con su distintivo estilo "volumétrico".

La idea del libro, que partió de Gribaudo, era presentar la mayor parte de las obras de Botero en las que el foco central es la mujer, un tema que, según el pintor, ha sido el favorito de los artistas desde la antigüedad.

Pero si bien los griegos representaban a la mujer "ideal" siguiendo una serie de cánones de belleza basados en la proporción y la perfección de las formas, Botero rompe los esquemas y pinta a sus mujeres con una exagerada redondez.

La voluptuosidad y el carácter a veces tragicómico de sus mujeres se alejan mucho de la imagen idealizada de belleza femenina que venden las portadas de la revista Vogue, pues, según el artista, "en el arte, la belleza no es la belleza de la realidad".

"La belleza en el arte no tiene nada que ver con la belleza en la vida, es decir que las cosas que son bellas en el arte pueden ser feas en la realidad", dijo Botero a EFE.

"Si se piensa en el arte negro o precolombino", agrega el pintor, "se puede apreciar que las figuras son deformes, pero sin embargo llenas de una belleza sublime y extraordinaria".

"La obra del pintor es crear un mundo que va más allá del color y la forma", asegura el artista, que dice no pintar modelos sino a las mujeres que han salido de su imaginación y del mundo que ha conocido desde adolescente, el mundo latinoamericano.

"Son mujeres latinoamericanas, porque en el arte siempre hay algo de nostalgia, como un deseo de revivir el pasado", apuntó. (EFE).

No son gordas


Pintar una modelo de proporciones perfectas resultaría superficial o toda una barbaridad, de acuerdo con Botero, quien insiste que no pinta mujeres gordas, sino "el concepto de la exageración del volumen".

Como indica Carlos Fuentes en el prólogo de un reciente libro, "las mujeres de Botero no son gordas, sólo ocupan un gran espacio. Ellas no tienen dientes dulces. Ellas no están rellenas con pastelillos. Ellas están hambrientas de espacio".

Botero ha representado a la mujer en casi todos sus roles, desde mitos como Eva y Venus hasta en el papel de reina, monja, madre, hija y prostituta, ya que, a su juicio, "el pintor no sólo trata de expresar un estilo, sino de crear un mundo que está lleno de mujeres en todas sus facetas".