Fue en cuestión de segundos: Carlos Javier Ojeda Aquino fue a noquear y lo noquearon. Así se puede resumir todo esto. Pero valdría la pena explayarse un poco más y contar en detalle lo visto y disfrutado, porque en lo increíble de la derrota del púgil mencionado, está la grandeza del logro de su adversario.
Se dice que cuando se enfrentan dos noqueadores gana el que tiene más huevos; o bien, en el caso de que los dos supieran jugarse "a suerte o verdad" en cada cruce, termina ganando aquel que tiene mayor capacidad de asimilación y puede sobreponerse a las diversas vicisitudes que le presenta la porfía.
Citado el antecedente, se deduce que el entrerriano Ojeda (alias Ojeda Roldán) y el bonaerense Mauro "El Atleta" Ordiales, el rival de marras, a dicho axioma pugilístico, lo sabían muy bien; y también sabían muy bien que entre ellos, que terminaron brindando un choque sencillamente espectacular, cualquier cosa podía pasar.
Ni bien concretaron este pleito se supuso que podían vencerse mutuamente por nocaut, dudándose realmente de la resistencia de la quijada del más experto de ellos (Ojeda), que tenía como antecedente un nocaut en contra frente al rosarino César Acevedo en 2002 después de haberlo tirado cuatro veces a la lona; y corriendo el otro (Ordiales), con la desventaja de no haber sufrido nunca una situación de verdadero riesgo en su contra, puesto que llevaba nueve triunfos categóricos al hilo sin oposición real alguna.
Anteayer, todos los pronósticos y especulaciones previas se cumplieron, porque en el ring del Cedem N� 2 de Caseros y estando en disputa el cinturón latino alternativo OMB de los cruceros, el entrerriano Ojeda y el bonaerense Ordiales -ambos 89,500 kilogramos- generaron una pelea electrizante y de alto contenido emotivo, que el "Cirujano" de Nogoyá estaba ganando por paliza y tenía prácticamente "en el bolsillo", cuando sobrevino su propia debacle.
Justamente, con bien pensados desplazamientos laterales y el uso rápido de su jab de izquierda, Ojeda se llevó "10 por 9" el capítulo inicial, evitando todos los golpes a destiempo de Ordiales. En cuanto al segundo episodio, ya está escrito, fue un round "10 por 8" para el peliteñido entrerriano, que con dos furibundos y ampulosos crosses de izquierda supo enviar a Ordiales en el tapiz. Pero Ojeda, que bajó a 8-3-0 y 1 s/d en su récord (4 KO), se encegueció por la victoria expeditiva y terminó pagando un altísimo precio.
Efectivamente, Carlos venía vapuleando a Ordiales de tal forma que este último había sufrido una caída en el segundo asalto y otra cuenta de protección de pie en el tercero, cuando empezó a dar vuelta la contienda.
Perdido por perdido, en ese antológico tercer round Ordiales sacó de la galera un uppercut tremendo, prendiéndolo a Ojeda en la mandíbula, de tal forma que el protector bucal del ex pupilo de Osvaldo Salami fue a parar a la cuarta fila del ring side. De allí en más, el grandote de Bahía Blanca fue dueño total de la escena, apurando en el arbitro Luis Guzmán dos cuentas de protección, que el pibe de Nogoyá, en plena "borrachera de golpes", ni siquiera escuchó.
Así fue cómo llegó el nocaut efectivo en tres rounds para Ordiales (10-0, 10 KO), cuando se esperaba todo lo contrario, ya que hasta ahí el dominador absoluto había sido el dramático perdedor. A aquél no sólo le sangraba nariz al momento de iniciar su recuperación, sino que -además- presentaba un notorio hematoma con raspón incluido en su pómulo derecho.
También el sábado, pero en el Leggett and Platt Center de Joplin, Missouri (EE.UU.), el estadounidense Verno Jeremias Phillips le GKOT 6 al mexicano Carlos Bojórquez, obteniendo de tal forma el vacante cinturón mediano junior de la FIB, que se le retiró recientemente al zurdo Ronald "Winky" Wright.
Phillips, oriundo de Troy, en el Estado de Nueva York -donde nació el 20 de noviembre de 1969-, posee un respetable palmarés de 38-8-1 y 1 nulo (20 KO) en casi 17 años de campaña. Es la tercera vez que se queda con una corona en las 154 libras, habida cuenta que en 1993 supo ser rey en la versión OMB, tras GKOT 7 al azteca Lupe Aquino, mientras que en 1997 se quedó con la diadema de la entonces incipiente UMB, GP 12 al italiano Gianfranco Rossi.
Pero lo más interesante para rescatar del actual logro deportivo de Verno, es que lo consiguió a escasos días de cumplirse trece años de uno de sus mayores logros, ocurridos precisamente aquí, en la ciudad de Santa Fe. Como recordarán, algunos memoriosos, el 14 de junio de 1991, en el gimnasio de la Universidad Nacional del Litoral en Don Bosco, Phillips le ganó por descalificación en el sexto asalto a Julio César Vásquez.
El "Zurdo" Vásquez por entonces marchaba invicto y se aproximaba a una chance mundialista por el lado de la AMB, que le llegaría recién un año y medio más tarde en Capital Federal. Phillips realizó 11 de sus 48 combates en Argentina, donde jamás perdió, cosechando 10 victorias y 1 empate, con 7 triunfos antes del límite; lo había traído Oscar Rodríguez, que por aquel entonces vivía en EE.UU. y hacía viajes periódicos al país. Desde anoche es el heredero del despojado Wright, que también fue oponente de Vásquez, aunque en este caso el resultado favoreció al santafesino, que le GP 12 a "Winky" en 1994.
Arano Box Producciones presentó su cartelera "Hijos Pródigos" en el sur patagónico. Allí, apoyado en un cross de izquierda a la sien, el welter esperancino Walter Matthysse (66,650 kg) le GKOT 2 a Rubén Oliva (66,350). Fue el viernes último en el Gimnasio Municipal de Trelew, ante unas 2.000 personas y en defensa del título OMB latino.
Conectado por el golpe detallado, Oliva salió despedido del ring y cayó sobre la mesa de control. Un tanto dolorido, recibió el stop de parte del árbitro Rodolfo Stella cuando iba 1 minuto y 23 segundos del citado round. Osvaldo Salami, manager de Oliva, aclaró a este medio que la molestia del pugilista no revestía gravedad.
En la misma velada, Lucas Matthysse (63,500 kg) le GKO 2 a Leandro Almagro (63,500 kg). Lucas, eterno rival de Marcos Maidana en los equipos nacionales amateurs, es el hermano menor de Walter; definió con una derecha cruzada al mentón; Almagro se desplomó pesadamente y demoró muchos minutos para volver en sí; fue todo un susto, pero logró recuperarse bien.
Sergio Ferrer