El cordobés David Nalbandian definirá hoy a las 19.30, el título de la Copa Argentina de tenis con el bonaerense Gastón Gaudio, luego de derrotar anoche en dos sets (6-2 y 7-6) al misionero José Acasuso, en una de las semifinales del campeonato que se desarrolla en instalaciones del Buenos Aires Lawn Tennis Club del barrio de Palermo.
De esta manera, el número 9 del mundo se medirá desde las 19.30 con el ubicado en el escalón siguiente en el ranking ATP, después de que Gaudio le ganara previamente a Agustín Calleri por 3-6, 6-3 y 6-4.
Cómo no señalar que Gastón, tras la desazón del año pasado, esta vez llegó a la final aplaudido, tras el éxito logrado en una hora y 58 minutos al cordobés Calleri.
Tras un comienzo muy impreciso, el "Gato" levantó y se posicionó rápidamente, a través de variantes muy efectivas que definitivamente torcieron el rumbo del match a su favor.
Nalbandian, a pesar de la escasa preparación que tuvo para este certamen (durante el fin de semana pasado falleció su padre Norberto y estuvo dedicado a contener el dolor de sus familiares) dominó ampliamente el primer segmento del partido ante Acasuso (66), para terminar ganándolo por 6-2.
Durante ese tramo inicial de partido, el cordobés tuvo las riendas, a partir de sus golpes angulados desde el fondo de la cancha, los que le permitieron mover de un lado para otro a un cansado Acasuso.
El misionero buscó mantenerse en partido a puro saque (logró siete aces en ese set inicial), pero sucumbió ante el poderío del natural de Unquillo.
En el segundo segmento, el juego se tornó más parejo, sobre todo porque Nalbandian aflojó el ritmo y ya no se mostró tan preciso.
Además, el misionero siguió sosteniendo su empuje, en base a su saque y consiguió nueve aces.
Entonces llegaron al tie break y allí el cordobés estuvo más fino, ganó el tramo definitorio por 7-5 y se quedó con el triunfo, después de 70 minutos de lucha.
Un párrafo aparte merece la presencia reiterada de Diego Maradona en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. Como siempre, el "diez" monopolizó la atención de los 5 mil concurrentes y una muestra de ello ocurrió, mientras promediaba el segundo set.
Una pelota larga de Acasuso fue a parar, casualmente, a manos del astro y desde un sector de la cancha se escuchó la humorada: "Está en manos de Dios...". El resto de la gente respondió con una ovación y el juego tuvo que interrumpirse por casi un minuto.