En un tramo de la defensa de Colastiné Norte, dos guardarraíles marcan el límite de lo privado y lo público, de quiénes pueden transitar -aunque sobre el coronamiento está prohibido- y quiénes no.
¿Cómo es posible? Las defensas, ¿no son propiedad del Estado provincial? Sí. Por eso el vallado metálico que se colocó y que cruza el terraplén de un lado a otro no debería seguir allí. Hace mucho tiempo que el gobierno está al tanto de esta situación. No obstante, recién ahora parece que tomará cartas en el asunto.
Al menos, eso es lo que dicen desde el Ministerio de Asuntos Hídricos. "Ese cercado es irregular y vamos a ir a retirarlo", sostuvo el subsecretario de Gestión y Planeamiento de esa cartera, el Ing. Gustavo Villa Uría.
Para el funcionario y para las instituciones de la Costa, que velan por el cuidado y el mantenimiento de las defensas, la preocupación es mucha. Es que el hecho de plantar postes y vallas sobre un terraplén significa poner en riesgo su fortaleza y su capacidad para controlar una crecida del río.
¿Por qué se cercó la defensa? Para delimitar un predio privado -atravesado por el terraplén- que es explotado turísticamente por un particular y al que sólo se puede acceder a través de la ruta provincial 1.
Hace más de diez años, cuando se construyeron las defensas, no se expropió la totalidad de los terrenos de este particular, quien después puso en marcha un complejo turístico. Por eso, su propiedad quedó atravesada por el terraplén.
Para evitar el paso de automóviles por los costados, se colocó un vallado de manera irregular. En medio de estos dos, se trazó un camino que también alteró la defensa, para llegar -como parte del recorrido turístico que se ofrece- hacia el río.
Si bien ahora el gobierno parece decidido a retirar los guardarraíles, no será sencillo intervenir sobre ese camino que, al ser abierto y muy transitado por los vehículos, provocó un desnivel en el terraplén.
Allí también se plantaron postes para fijar el recorrido de paso, de un lado y hacia el otro del río.
"Cuando quedan terrenos particulares atravesados por obras (caminos, defensas), su propietario tiene derecho a un cruce", reconoció Villa Uría. En este caso, como se trata de una defensa, "la cuestión es mucho más compleja", indicó. A tal punto, que se deberá resolver por la vía judicial.