Buenos Aires.- El fiscal de San Isidro Diego Molina Pico fue confirmado por la Suprema Corte bonaerense al frente de la investigación por el crimen de María Marta García Belsunce, luego de que el máximo tribunal de Justicia provincial rechazara el pedido de la defensa del viudo Carlos Carrascosa para impedir que se hiciera cargo nuevamente del expediente.
La decisión, plasmada en dos resoluciones firmadas el miércoles último y conocidas recién hoy, fue tomada al evaluar los planteos que hizo la defensa de Carrascosa, tratando de revertir el fallo del Tribunal de Casación Penal que, hace un mes y medio, ya había habilitado al fiscal.
En tres resoluciones los magistrados del máximo tribunal bonaerense resolvieron no hacer lugar a los recursos extraordinarios de nulidad e inaplicabilidad de la ley de la defensa del viudo.
Los magistrados fundamentaron las desestimaciones basándose en que la Corte sólo trata sentencias definitivas y no si se debe o no dictar una prisión preventiva, recusar a un fiscal o elevar una causa a juicio oral.
Además, la Corte provincial rechazó el argumento defensista de que existe en el caso gravedad institucional por tratarse de un caso de interés institucional.
"No cabe hacer lugar a la existencia de gravedad institucional si tal planteo no es objeto de un serio y concreto razonamiento que demuestra de manera indudable la concurrencia de aquella circunstancia", indican las resoluciones.
No obstante, la defensa de Carrascosa, encabezada por el abogado José Licinio Scelzi, adelantó que acudirá con el mismo reclamo ante la Corte Nacional.
Ahora, agotadas todas las instancias de la Justicia provincial, al viudo sólo le queda apelar esas decisiones a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y, de sufrir un nuevo rechazo, sus días en libertad quedarían contados.
Las resoluciones de la Corte bonaerense fueron tomadas el 15 de este mes y llevan la firma de los jueces Héctor Negri, Francisco Roncorone, Juan Carlos Hitters, Eduardo Petiggiani e Hilda Kogan.
La presentación defensista ante el máximo tribunal bonaerense es una de las tantas apelaciones formuladas por las partes en los más de dos años que lleva la causa por el crimen de la socióloga, cometido el 27 de octubre de 2002 en un country de Pilar y que está impune.
Seis meses después de cometido el asesinato, el esposo de la víctima se convirtió en el principal sospechoso para el fiscal del caso y también para el juez de Garantías de San Isidro, Diego Barroetaveña, quien incluso llegó a dictarle la prisión preventiva que lo mantuvo más de un mes tras las rejas.
No obstante, Carrascosa fue excarcelado tras una fianza, mientras que la causa judicial sufrió un marcado cambio de rumbo cuando, este año, el juez Barroetaveña decidió desprocesar al acusado, apartar al fiscal de la causa y no elevar el caso a juicio oral, como éste había solicitado.
En ese momento se inició una seguidilla de apelaciones desde la defensa y la fiscalía, que llegó a la Corte provincial y, en breve, alcanzarán la nacional.
El último revés que sufrió el viudo fue hace sólo un mes, cuando la Cámara de Casación bonaerense ordenó que vuelva a evaluarse la posibilidad de que regrese a prisión por el crimen, a pesar de que el juez de primera instancia le dictó la falta de mérito.
Si bien los jueces de Casación no se expidieron sobre si Carrascosa debe quedar o no procesado, ordenaron que el expediente en el que está imputado sea remitido a la Cámara de Apelaciones de San Isidro para que se analice nuevamente su situación procesal.
María Marta García Belsunse fue asesinada de seis balazos en la cabeza entre las 18.15 y las 19.05 del domingo 27 de octubre de 2002 en su casa del Carmel Country Club de Pilar, aunque su cuerpo fue inhumado sin autopsia, ya que médicos y familiares dijeron que había sido víctima de un accidente doméstico.
El crimen se descubrió casi un mes y medio después, cuando a raíz de algunas sospechas se decidió exhumar el cadáver para una autopsia, durante la cual se hallaron cinco proyectiles en su cráneo y el rastro de un sexto impacto que no la había llegado a perforar. (Télam).