Casi como un ingrato designio del destino, el Seleccionado Argentino de Rugby se apresta a inscribir uno de los momentos más importantes de su historia, con un potencial minado como muy pocas veces a ocurrido ante una exigencia semejante.
Es que cuando el próximo lunes a las 15 de nuestro país, Los Pumas se midan con los British & Irish Lions, habrá diecinueve ausencias de rugbiers que en su enorme mayoría, integrarían el quince titular.
Quizás la mejor forma de definir la situación, sea remitirse a los conceptos vertidos por Marcelo Loffreda, el head-coach argentino, quien dijo: "estamos abandonados a la buena de Dios..."; para luego agregar con certeza que "esta situación desprestigia a Los Pumas..."
Obviamente, esta situación indeseada se genera por la obvia negativa de la mayoría de los clubes europeos (sobre todo franceses) en otorgar el permiso pertinente a los rugbiers argentinos, involucrados en la etapa definitoria del máximo certamen galo.
A punto tal llegó la devastadora acción, que hasta se pensó en la posibilidad de rechazar una invitación que no solamente distingue a la Unión Argentina de Rugby, sino que además le entregará a sus arcas la apetecible cifra de 250.000 libras (casi 470.000 dólares).
Sobre todo para quienes no están demasiado compenetrados con el rugby, resulta oportuno precisar algunos datos en torno a los British & Irish Lions.
Partiendo del hecho que para cualquier rugbier británico (inglés, galés o escocés) o irlandés, integrar este mítico seleccionado que -generalmente- cada cuatro años inicia un tour por el Hemisferio Sur, constituye un honor casi nobiliario.
Utilizando una especie de comparación un tanto más "gráfica", podría señalarse que ser Lion es algo así como ser nombrado Sir de la Corona Británica. Con la salvedad, claro, que por obvias razones políticas mediante, para los irlandeses habría que utilizar otro ejemplo.
Dentro de ese contexto, este primer choque con Los Pumas se da merced a la decisión del célebre elenco de invitar al Seleccionado Argentino para jugar el único test preparatorio para la posterior gira por Nueva Zelanda.
Como tantas veces a ocurrido en el historial del rugby argentino, habrá que hacer frente a la adversidad a través de la tradición Puma: garra, espíritu de lucha, coraje o como cada uno desee denominarlo.
Es posible, que estos elementos básicamente anímicos, permitan equiparar las notoria falta de equivalencias existente entre las estrellas británico-irlandesas y un grupo de excelentes jugadores argentinos, que sin embargo poseen escasísima experiencia internacional de real fuste.
La excepción la constituyen el designado capitán, Felipe Contepomi (del Leinster de Irlanda); el ex titular de esa función, Lisandro Arbizu (Bayonne de Francia), que retorna tras un largo impasse; el winger tucumano José María Nuñez Piossek (Castres Olimpyque de Francia); y los casi "retirados" primeras líneas Mario Ledesma (Castres Olimpyque), Mauricio Reggiardo (Castres de Francia) y Federico Eduardo Méndez (Mendoza Rugby Club).
Y en segundo orden, algunos rugbiers que tienen trayectoria, aunque generalmente como relevos o bien como titulares en competiciones sudcontinentales o panamericanas. Como el medio scrum de Hindú Club, Nicolás Fernández Miranda; el octavo de Duendes de Rosario, Pablo Bouza o el primera línea de Universitario de Tucumán, Lepoldo De Chazal.
En el resto de la nómina, se agrupan inexpertos y hasta debutantes en estas lides: Francisco Bosch (Hindú Club); Manuel Carizza (Jockey de Rosario); Federico Genoud (Los Tordos de Mendoza);
Eusebio Guiñazú (Mendoza Rugby Club); Juan Manuel Leguizamón, Lucio López Fleming y Federico Serra (San Isidro Club); Francisco Leonelli (La Tablada de Córdoba); Mariano Sambucetti (Brive de Francia); Santiago Sanz (CASI); Martín Schusterman (Plymouth de Inglaterra); Benardo Stortoni (Bristol de Inglaterra) y Federico Todeschini (Beziers de Francia).
Más allá de estos condicionantes notorios, el plantel argentino trabaja con la severidad habitual en la Cardiff University, bajo las órdenes de Marcelo Loffreda y Diego María Cash; con la colaboración del restos del staff técnico-médico.
El objetivo fundamental es lograr la mayor cohesión posible, dentro de las dificultades que imponen el escaso tiempo de preparación y sobre todo, la incorporación de un número demasiado importantes de rugbiers poco habituados a un desafío semejante.
Tal como estaba previsto, Sir Clive Woodward, head-coach del combinado británico-irlandés, dio a conocer ayer la alineación titular y la nómina de relevos para el match del próximo lunes.
Los eventuales
El atrapante match del lunes próximo se desarrollará, en el Millennium Stadium de Cardiff, a las 15 de nuestro país, con el referato del australiano Stuart Dickinson. Habrá televisación en directo, a través de la cadena ESPN+.