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Sin diálogo en Nicaragua
Nicaragua no encuentra una solución a su crisis institucional pues, pese a los esfuerzos de la Organización de Estados Americanos (OEA), gobierno y oposición no han sido capaces de reanudar el diálogo. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, tiene previsto abandonar hoy el país con el logro de haber propiciado una "disposición" de las partes al diálogo, pero, al parecer, sin haberlo concretado. El analista político nicaragüense Carlos Tünnerman dijo hoy que "la misión de la OEA ha hecho todo lo posible por concertar el diálogo", pero "si su papel se limita a ser un simple facilitador del diálogo nacional, éste será un diálogo destinado al fracaso". Según Tünnerman, la sociedad civil ha pedido a la OEA que sirva de intermediario en un verdadero diálogo nacional, ampliado a otros sectores, y "que garantice que los acuerdos que ahí se tomen se cumplan, pero ellos no quieren asumir ese papel". El sábado, cuando Insulza tenía previsto concluir su misión en Managua, se intensificaron los contactos con el Ejecutivo así como con liberales y sandinistas para volver a sentarlos en una mesa de diálogo. Sin embargo, la negativa del presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, a sentarse a conversar con sus opositores liberales y sandinistas impidió retomar las pláticas. Ante la ausencia de Bolaños, líderes de los partidos liberal y sandinista de Nicaragua abandonaron la sede de una universidad de Managua, donde pretendían reinstalar el diálogo. Pese a que las conversaciones no se pudieron reanudar, el ministro de la Presidencia, Ernesto Leal, consideró que "la misión (de la OEA) no ha fracasado". EFE |