Uno de los componentes esenciales de este personaje es el misterio y aunque no es privativo de él, su particularidad es que no posee poderes ni dones sobrenaturales. Es solamente un ser humano, afectado por determinadas circunstancias que lo impulsan a querer convertirse en un justiciero solitario, que prefiere ocultar su verdadera identidad y utilizar su enorme poder económico para conseguir tecnología sofisticada con la cual hacer frente al mal. Un mal que no es abstracto ni caótico, sino que es bien real y está organizado, al punto que ha, literalmente, tomado su querida ciudad Gótica, desde las calles hasta sus instituciones.
Hasta aquí, es el Batman que todos conocemos. Pero lo novedoso de la versión de Christopher Nolan (Memento, Noches blancas) es que pretende bucear en los orígenes del personaje, con una mirada teñida de psicoanálisis, buscar en su infancia y en su adolescencia los gérmenes que fueron conformando esta suerte de ícono de la lucha contra la corrupción.
No hay que tomar a Batman inicia, entonces, como una secuela de las versiones cinematográficas anteriores, sino más bien como el comienzo de una nueva saga, de una nueva versión en entregas del viejo y querido amigo de nuestra infancia, aggiornado según algunas pautas culturales propias del siglo XXI. ¿Qué quiere decir eso? Bueno, que el chico Bruce Wayne (otra manera de llamar a Bruno Díaz), interpretado por Christian Bale, ha tenido unas experiencias traumáticas en su infancia que lo han marcado para siempre. Tendrá que lidiar con eso toda su vida. Se trata de experiencias que mezclan en un cóctel explosivo los miedos más profundos, las pérdidas más dolorosas, la sensación de vulnerabilidad y la impotencia ante las injusticias.
La búsqueda individual de respuestas a sus grandes preguntas lo llevará a una vida trashumante y anónima por los bajos mundos, de la que sólo se insinúa algo, para mostrarlo en seguida en una prisión, rodeado de criminales, adonde fue a parar vaya a saber por qué. Pero esta situación es clave para su formación posterior porque allí será contactado por Ra's Al Ghul (Ken Watanabe), el oscuro líder de la misteriosa Liga de las Sombras, quien será su mentor ante Ducard (Liam Neeson), un maestro ninja que tiene su monasterio en las alturas nevadas de la cadena montañosa del Himalaya, donde Bruce recibirá un duro entrenamiento, que como toda técnica oriental apunta al fortalecimiento de la voluntad, al desarrollo de la destreza física y al autocontrol de la mente y sus fantasmas. Allí descubrirá las verdaderas intenciones de Ra's Al Ghul y se apartará de él, para volver a su añorada ciudad Gótica, a la que encontrará sumida en la violencia y la corrupción.
Es el momento para dar vida a Batman, con la ayuda de su fiel mayordomo Alfred (Michael Caine) y Lucius Fox (Morgan Freeman), a cargo de la división de Ciencias Aplicadas de Wayne Enterprises, el imperio empresarial que Bruce heredó de su familia, pero que ahora está en manos del malvado Richard Earle (Rutger Hauer). En sus andanzas, se cruzará varias veces con su entrañable amiga de la infancia, la fiscal incorruptible Rachel Dawes (Katie Holmes), y con el único policía bueno que aparece en la historia, Jim Gordon (Gary Oldman), quienes funcionarán casi como un equipo para hacer frente al mafioso Carmine Falcone (Tom Wilkinson), que tiene sometida a toda la ciudad con matones, sobornos y con la asistencia de un psiquiatra siniestro, el doctor Jonathan Crane (Cillian Murphy).
Finalmente, y luego de algunas aventuras peligrosas y sorpresas desagradables, Batman y sus amigos lograrán desbaratar a los bandidos y hacer fracasar su malévolo plan para destruir ciudad Gótica... pero está claro que esto recién empieza. Al final, ya se anuncia que la próxima batalla se deberá librar contra otro oscuro personaje que se hace llamar El Guasón...
Para destacar: la excelente fotografía de Wally Pfister.
"Batman Begins", Estados Unidos/2005. Dirección: Christopher Nolan. Elenco: Christian Bale, Michael Caine, Liam Neeson, Katie Holmes, Morgan Freeman, Gary Oldman, Ken Watanabe, Cillian Murphy, Tom Wilkinson, Rutger Hauer y Linus Roache. Guión: Christopher Nolan y David S. Goyer, basado en los personajes de Bob Kane publicados por DC Comics. Fotografía: Wally Pfister. Música: Hans Zimmer y James Newton Howard. Edición: Lee Smith. Diseño de producción: Nathan Crowley. Presentada por Warner Bros. Duración: 140 minutos. Apta para todo público.