Alfaro y una gestión llena de preguntas

Gustavo Alfaro inició hoy una nueva etapa en su carrera profesional al empezar a trabajar por primera vez en un club grande como San Lorenzo, aunque no hay en su futuro inmediato demasiadas mejoras respecto del anterior período compartido por Héctor Veira y Gabriel Rodríguez.

Es que esta mañana, cuando el Nuevo Gasómetro abrió las puertas a un nuevo ciclo, el panorama con el que se encontró el ex técnico de Quilmes fue el de varias bajas y ninguna alta. Entre los que ya no estarán se cuentan los defensores Gabriel Loeschbor (con un pie en River), Aldo Paredes (con destino en Quilmes), Pablo Michelini (abandonó la actividad) y varios juveniles.

Por el momento seguirá Jonathan Santana, a quien le compraron el pase, pero salvo el volante colombiano Mauricio Molina no se avizoran más incorporaciones.

Inclusive, por este tema había circulado el rumor de que Alfaro había emplazado a los dirigentes con no asumir si no habían confirmados al menos dos refuerzos de fuste para hoy. Sin embargo, esa versión fue desmentida posteriormente por el entrenador, pese a que algunas fuentes revelaron que esta fue la forma que tuvo el técnico para presionar al presidente Rafael Savino y compañía.

Lo concreto es que hoy los sanlorencistas tendrán el derecho de ilusionarse una vez más con un futuro mejor, aunque no sea la mejor circunstancia para ponerse a soñar nuevamente.

Igualmente, los hinchas del "Cuervo" no deben buscar demasiado frente a la última campaña, donde su equipo terminó en los últimos lugares de la tabla y se despidió casi desde el mismo inicio de la lucha por el título (se ubicó decimosexto, con 22 puntos en los 19 partidos, a 17 unidades del campeón Vélez). Por eso, una leve mejoría ya será alentadora para creer en la recuperación.