Hace poco más de un año, cuando el empresario Manuel Schneir tomó el control total del paquete accionario de Gani SA, la empresa tomó una decisión de capital importancia: iniciar un proceso para redefinir el perfil de la compañía. Para esto, la empresa inició una reconversión en tres planos: industrial, comercial y administrativo.
Amadeo Formisano, director ejecutivo de Gani, explicó que "la reconversión se dio a partir de la introducción de distintos conceptos que van desde lo tecnológico hasta la calidad, y eso permitió reformular nuestros procedimientos para trabajar bajo las normas internacionales de calidad".
En el plano comercial, la empresa produjo una redefinición de sus líneas de productos, con el consiguiente cambio de imagen empresarial. También se implementaron acciones para adecuar la estructura a la incorporación de nuevos mercados. Mientras, en el plano administrativo, se readecuaron los circuitos administrativos y se implementaron nuevos procesos informáticos.
Con este proceso, la empresa apunta a competir al mismo nivel con las empresas líderes del rubro de desarrollo de colchones y sommiers en el plano nacional. "Hoy la única diferencia que tienen esas empresas con Gani es que a través de los años han tenido una inversión publicitaria muy importante y eso los ha posicionado en la mente del consumidor. Nosotros como atributo distintivo hacemos hincapié en la calidad de nuestros productos" afirma Amadeo Formisano.
Según el nuevo criterio empresarial de Gani, la idea es incorporar ese concepto de calidad en todo el proceso productivo, desde los insumos y diseños hasta la fabricación y venta. "Las densidades de nuestros productos son reales, nuestras espumas de alta calidad y nuestras bases de resortes muy firmes" asegura Formisano.
"Somos tradicionalmente muy fuertes en los mercados del noroeste y noreste argentinos y sobre todo en la zona de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Misiones" explica Horacio Alaluf, director de Gani. "Ahora queremos atacar los mercados del sur del país" completa.
Con ese objetivo, la empresa está abriendo un nuevo centro de distribución en Bahía Blanca y otro en el Gran Buenos Aires, para trabajar en la incorporación de esos mercados. Estos centros de distribución se suman a las sucursales que Gani tiene instaladas en Rosario, Salta, Tucumán, Reconquista, Resistencia, Mendoza y Córdoba. Parte de la estrategia para acceder a esos mercados, es el desarrollo de de nuevos productos que los directivos denominan "de alta gama" lanzados recientemente, que colocan a la empresa al mismo nivel que las primeras marcas del país.
El proceso de redefinición supuso una inversión muy importante, un monto superior al millón y medio de pesos. "La filosofía es, hasta que completemos todas las etapas necesarias, continuar reinvirtiendo las utilidades en la empresa" asevera Formisano.
Entre los proyectos que los que dirigen la empresa tienen en carpeta, se cuenta seguir innovando en tecnología aplicada a la industria del colchón. "Estamos creciendo constantemente y acondicionando la planta según lo dictan las nuevas necesidades".
En este momento hay tres nuevas construcciones que se están realizando para ampliar los procesos productivos, a efectos de dotar a los mismos de lay-outs más acordes a la operación. Según las previsiones, para fin de año, la compañía espera realizar la ampliación de una nueva nave de mil metros cuadrados.
Otro de los aspectos donde la empresa pone énfasis es en la mano de obra calificada. Esto se debe a que, si bien el proceso productivo implica la utilización de tecnología, también conlleva una importante carga de mano de obra.
La empresa cuenta con ochenta personas que trabajan en la planta, que se suman a otras quince que cumplen tareas de administración. "Si contabilizamos también a las distribuidoras y puntos de venta de todo el país, estamos dando trabajo a más de 140 personas" indica Horacio Alaluf. La empresa incorporó alrededor de treinta empleados en el último año, y trabaja con un importante número de fleteros que, sin ser empleados de la compañía, trabajan en forma exclusiva.
Producción
Según los directivos de la empresa, en la actualidad Gani está produciendo una cifra equivalente a 145.000 ó 150.000 colchones por año, para abastecer los distintos mercados. Un aspecto demostrativo del nivel de producción de la empresa es la metodología de trabajo del sector de matelase, que trabaja con dos máquinas que funcionan las 24 horas.
En el desarrollo de los colchones, el proceso empieza en la planta de espumado donde a través de un proceso físico-químico, se producen los bloques de espuma. Luego, en otra planta se cortan según la medida y se les adosan las mantas y fajas para recubrirlos.
Paralelamente, funciona el área de matelase, donde se producen las telas y mantas para los colchones, sommiers y para la línea de colchones y almohadas. Allí, además de máquinas de alta tecnología, hay un gran trabajo artesanal.
Funciona también una planta más chica, donde se producen los componentes para armar los colchones de resorte. Este sector -que empezó a funcionar hace poco- supone para la empresa la posibilidad de fabricar sus propios insumos. Además, Gani posee sus propios talleres de carpintería donde produce las estructuras de madera para la línea de sommiers.
Juan Ignacio Novak