El FMI se prepara para negociar con Argentina
Esta semana comienza a definirse la negociación entre el Fondo y Argentina. Economía estima que habrá acuerdo, pero no sabe si será a corto o mediano plazo.

La frase fue "puede haber vida sin el Fondo". Correspondió nada menos que al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, en un seminario sobre la reestructuración de deuda frente a los referentes del mundo financiero.

No tardaron los funcionarios del Ministerio de Economía en repetir la frase y respaldarla nombrando las vías posibles para que el gobierno llegue a fin de año sin un acuerdo con el organismo de crédito.

Así, el gobierno se encargó de marcar la cancha con precisión en la negociación con el organismo que comienza esta semana, cuando el directorio del FMI en Washington se reúna para fijar los parámetros de un posible acuerdo crediticio con Argentina, que es el paso necesario para recibir luego a la misión argentina.

Ésta es la primera vez que el Consejo Ejecutivo analizará por adelantado los términos en que se debe desarrollar la futura negociación suspendida por iniciativa del gobierno para enfocarse en la reestructuración de la deuda. Obedece a un los nuevos mecanismos impuestos para países que solicitan un acceso "excepcional" a los recursos del Fondo una vez que los créditos recibidos superen el 300 por ciento de la cuota de la nación.

En el caso de Argentina, la cuota asciende a 3.088 millones de dólares y su deuda llega casi a 12.000 millones si se computan los intereses.

A pesar de la preparación "excepcional" del Fondo para la negociación con la Argentina, ya se descarta que ante el rápido y rígido posicionamiento en objetivos sensibles para el gobierno por parte de varios directores del FMI, la misión argentina vuelva con las manos vacías.

Por ello, funcionarios de Economía confiaron la posibilidad de llegar hasta fin de año sin un acuerdo con el organismo. El secretario de Coordinación Técnica del Ministerio de Economía, Leonardo Madcur, sostuvo incluso que el gobierno puede disponer de los fondos necesarios para hacer frente a los vencimientos de deuda.

Recursos

En diálogo con este diario, el director para Mercados Internacionales de la agencia de inversiones Barclays Capital, José María Barrionuevo, aseveró que la posibilidad de llegar a fin de año pagando o refinanciando los vencimientos de deuda sin un acuerdo con el Fondo es concreta. "El gobierno tiene los recursos propios para pagar si no hay acuerdo", afirmó.

No obstante, el analista de Wall Street -que asesoró a Economía en el canje de la deuda en default-, aclaró que es conveniente para el gobierno acordar con el organismo por tratase de acceso a un crédito "flexible y más barato".

Las necesidades de financiamiento del sector público nacional ascienden a 9.099 millones de dólares entre julio y diciembre de este año. Los vencimientos más importantes se producirán en agosto, cuando vencen obligaciones por 2.800 millones de dólares.

Cuatro alternativas

Las alternativas técnicas que estudia el gobierno para sortear los vencimientos sin acuerdo con el FMI son: modificar el presupuesto por medio de un decreto de necesidad y urgencia y apropiarse de parte de la recaudación que continúa en aumento; pagar con las reservas de Tesorería depositados en el Banco Nación; hacer uso de las reservas del Banco Central como quiere el FMI -ya llegan a los 23.000 millones de dólares, o salir a emitir deuda al mercado voluntario.

Este último camino es el que utilizó durante la semana pasada con un relativo éxito. El jueves pasado realizó la segunda licitación desde el canje por 1.000 millones de pesos a una de 5,51% más CER, un punto porcentual menos de la que el gobierno había obtenido en mayo por un trámite similar.

Por su parte, hoy salió a colocar otros 1.000 millones de pesos en Boden 2014.

Economía quiere

seguir apostando a las emisiones en pesos para tomar fondos. El atractivo para el mercado no es menor. Estos títulos se reajustan por la inflación más una tasa del 2 por ciento anual. Además, estas ofertas no fueron alcanzadas por el control de capitales que obliga a los inversores que traen fondos del exterior a inmovilizar un 30 por ciento del dinero.

Ignacio Sanguinetti (CMI)