Esta semana se vio marcada por anuncios importantes, relacionados con dos de las obras de infraestructura más esperadas por el interior de la provincia y por el sector productivo.
El primero tiene que ver con la firma del decreto N° 2.875, que reglamenta la ley 10.714, para poner -por fin- en funcionamiento el Consejo Regional de los Bajos Submeridionales. Esta ley, sancionada en 1.991 reglamenta el funcionamiento del saneamiento hídrico provincial.
Recordemos que los Bajos Submeridionales comprenden una extensa zona geográfica del norte de la provincia, que desde el año 1975 sufre de recurrentes anegamientos cada 5 años, cubriendo el 100 % de la superficie de los campos. Cada vez que esto ocurre, se requiere más de dos meses para escurrir el agua y poder poner en funcionamiento productivo a los campos que, habitualmente, pierden las cosechas, las pasturas y los animales.
A través de este fenómeno, es habitual observar la disparidad de los campos de la zona, con el verdor de los melilotos -tan característicos del departamento 9 de julio- que contrastan con campos desérticos a muy poca distancia.
Recientemente, la visita de especialistas holandeses puso en evidencia la necesidad de contar con un plan para la cuenca que tenga en cuenta la necesidad de los productores.
Este Consejo estará integrado por representantes del gobierno, entidades gremiales, sociedades rurales, comités de cuenca, Corenosa y Carsfe.
La sanción de este decreto significa un avance significativo en esta dirección, porque permite -tal como lo manifestó Carsfe en su misiva al gobernador- analizar y proyectar alternativas que brinden una solución integral al problema de los Bajos Submeridionales para devolverle toda su potencialidad productiva a la región. Resta ahora que el propio gobierno no dilate la convocatoria a la primera reunión "legal" para motorizar decisiones importantes y necesarias.
El otro gran anuncio tuvo que ver con el acueducto para el norte provincial. Esta obra tan esperada (es impensable que una provincia rica y rodeada de agua de calidad no cuente aún con este servicio), tendrá en febrero próximo los proyectos técnicos y los pliegos para la licitación, que beneficiará a 370 mil habitantes de más de 80 localidades de la provincia. El vital elemento será tomado desde el río Coronda a la altura de Desvío Arijón, y llegará hasta Tostado, pasando por Sunchales y Rafaela, y permitirá que el simple hecho de abrir una canilla y que salga agua potable sea algo más que una utopía.
Esta obra prevé la instrumentación de una empresa de saneamiento, en la que tengan participación conjunta las intendencias y comunas en la administración del mismo. También está prevista la construcción de acueductos similares para el centro y el sur provinciales.
Estas buenas noticias se vieron opacadas por la decisión del gobierno provincial de la quita del 10 % de la coparticipación a los municipios y comunas para elevar el presupuesto educativo. 50 millones de pesos que son del interior y que se le quitan con el mismo criterio con el que la Nación "retiene" 1.300 millones de dólares de Santa Fe cada año.