Señores directores: Desde tiempo atrás se están debatiendo y frenando en el Congreso de la Nación y también en la Legislatura porteña los proyectos destinados a implementar la enseñanza de educación sexual en las escuelas.
Este hecho y las campañas contra la ley de salud reproductiva sancionadas en algunas provincias ponen en evidencia que la sexualidad o el tema sexo es un tema tabú.
Es imprescindible que la sociedad argentina tome conciencia de la imperiosa necesidad de abordar la educación sexual en las escuelas y en los medios de comunicación, dado que es alarmante el desconocimiento que sobre estos temas tiene la población.
Como prueba de ello, podemos hablar del aumento de embarazos adolescentes. Así como también el aumento de muertes provocadas por abortos clandestinos y el incremento notable de las enfermedades de transmisión sexual (sida, sífilis, etc.).
Resulta paradójico que por un lado se trabe la educación sexual en las escuelas mientras que en los medios masivos de comunicación se acepten -sin quejas- escenas de alto contenido erótico, a veces pornográfico, en programas de televisión y en horarios de protección al menor, o que cada vez sea mayor el aumento de publicidades que recurran al sexo para vender más.
Si bien es cierto que la familia debe ser la principal educadora sobre sexualidad, dejarle sólo a ella esta responsabilidad es dejar librados a su suerte a una gran cantidad de niños y jóvenes que carecen de contención familiar.
La educación sexual abarca más que la enseñanza del aparato reproductor y los métodos anticonceptivos, incluye enseñar a cada uno a respetar su cuerpo, a defenderse de abusos, a definir su identidad sexual, etc. Por lo cual la misma, debe ser tratada por diferentes especialistas. Es fundamental que los ministerios de Salud y Educación trabajen conjuntamente organizando cursos, talleres, campañas de difusión y todo aquello que sirva para educar sexualmente a la población. Sería deseable que en esta tarea sean acompañados por las iglesias de diferentes cultos, los clubes, partidos políticos, empresas y la sociedad toda.
Entonces, si no queremos seguir lamentándonos por el incremento de embarazos adolescentes, abortos, sida y casos de abuso sexual, etc. debemos reclamar como ciudadanos el derecho a ser educados sexualmente.
Alumnos de Primero Polimodal Economía y Gestión de las Organizaciones de la escuela Domingo Guzmán Silva. Ciudad.