Balance del tsunami más devastador de la historia un año después
Un año después del peor maremoto sufrido en la historia del mundo, éste es el resumen de la situación.
El número de muertos todavía no se conoce con precisión. La organización humanitaria Cáritas mencionó recientemente 400.000, pero la cifra más manejada es de unos 220.000.
Indonesia es el país más afectado porque es el más cercano al hipocentro del sismo de más de 9 grados de magnitud que provocó el tsunami. Se calcula que hay unos 170.000 muertos o desaparecidos.
Las estimaciones varían en Sri Lanka, donde la policía da una cifra de 21.000 muertos;, el Ministerio de Seguridad Pública, de 41.000, y las organizaciones humanitarias, de 31.000.
India da cuenta de 16.000 muertos y desaparecidos, y Tailandia, de 5.395 muertos confirmados, 2.248 de ellos extranjeros de 37 nacionalidades diferentes, a los que se suman 2.817 desaparecidos.
Entre los otros países asiáticos alcanzados se encuentran las islas Maldivas (82 muertos y 26 desaparecidos), Malasia (68 muertos), Birmania (61 muertos) y Bangladesh (dos muertos).
El maremoto llegó también a África Oriental, con 298 muertos en Somalia, diez en Tanzania y uno en Kenia. Otras 50 nacionalidades reclaman también varias víctimas, ya que muchos turistas fueron alcanzados.
Centenares de miles de personas siguen sin hogar y sólo cuentan con alojamientos facilitados por los servicios humanitarios.
En Indonesia unas 60.000 personas viven bajo una tienda y, aproximadamente 100.000, en alojamientos temporales.
En Sri Lanka, donde unos 100.000 hogares fueron devastados o se derrumbaron y más de un millón de personas resultaron afectadas, se han instalado más de 53.000 "unidades de alojamiento temporal".
La ola mortal alcanzó particularmente a los más jóvenes, y los llamados "niños del tsunami" tienen que volver a aprender a vivir. En la provincia indonesia de Aceh (noroeste), 2.400 niños perdieron a sus dos progenitores y al menos otros 20.000 tienen problemas psicológicos.
Por su parte, Tailandia alberga a 1.200 huérfanos del tsunami y no hay cifras oficiales para el resto de países.
Aunque los servicios de emergencia han sido descriptos como un éxito, con una movilización sin precedentes de la comunidad internacional, la ayuda a largo plazo es más problemática, ya que gran parte los 10.000 millones de dólares otorgados sigue sin ser utilizada.
Hasta ahora el donante más generoso es Japón, que ha entregado la totalidad de los 500 millones de dólares prometidos. Sin embargo, un tercio de esta suma todavía reposa en cuentas bancarias, en espera de que los países encuentren una forma de emplearlo.
Estados Unidos, que había prometido 350 millones de dólares, ha enviado 137, según cifras de Naciones Unidas, y Australia, que había prometido 759 millones, ha entregado por ahora 36.
En el plano medioambiental, el maremoto también arrasó un ecosistema y se han adoptado muy pocas medidas para mitigar estos daños. En Aceh, los manglares, verdaderos "cinturones verdes" costeros y lugares privilegiados de reproducción de peces, fueron arrastrados por el oleaje, y en Tailandia, más del 13 % de los arrecifes de coral del mar de Adamans (sur) fue afectado.
Poco a poco, un año después de la catástrofe, los turistas vuelven a viajar a las zonas devastadas, algunas de las cuales -como las islas Maldivas o las playas idílicas del sur de Tailandia- son localidades turísticas consideradas excepcionales.
La organización no gubernamental española Médicos del Mundo calcula que le quedan "seis o siete meses" más en la provincia indonesia de Aceh, antes de que su trabajo de ayuda a los damnificados por el maremoto del 26 de diciembre de 2004 deje de ser necesario.
"Nuestra idea es acabar el proyecto en seis o siete meses, cuando completemos el centro de salud primaria permanente. No porque queramos dejar de dar apoyo, sino porque ya no se va a necesitar", declaró Oscar Medina, coordinador del proyecto.
"Ahora sólo ofrecemos apoyo técnico en aprovisionamiento de medicinas, equipamiento técnico, mantenimiento, traslados médicos en ambulancia, etcétera", añadió Medina.
En la localidad de Calang, en la costa occidental de Aceh, donde sobrevivió menos de la mitad de la población a causa del cataclismo, decenas de madres y niños se concentraban esta mañana en el centro de salud primaria financiado por Médicos del Mundo.
Los niños, incapaces de mantenerse quietos en las sillas, no quitaban los ojos de los regalos amontonados encima del mostrador ni de los globos colgados encima.
Una semana antes, en grupos de tres o cuatro, bajo la supervisión de la dentista, compitieron para ver quién se lavaba mejor los dientes y hoy se entregan los premios a los ganadores entre risas y nervios.
Médicos del Mundo fue una de las numerosas organizaciones no gubernamentales que acudieron al auxilio de las víctimas del terrible maremoto de hace un año, que causó 130.000 muertos sólo en Indonesia.
La organización española asumió en un primer momento la gestión del centro de salud de emergencia en Calang con equipos de médicos y enfermeras españolas, pero sus funciones se han ido reduciendo de manera gradual.
En la actualidad, el personal del centro de salud ofrece, bajo supervisión española, formación sanitaria básica a madres e hijos mediante juegos y charlas, y en colaboración con escuelas y asociaciones.
AFP