Biodiesel: ahora el Incape también exporta tecnología
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Romina Kippes(C) Ciencia y Técnica UNL - El Litoral
El cambio climático y la crisis del petróleo impusieron por la fuerza una "moda" que cada vez gana más adeptos: las fábricas de biodiesel, el combustible vegetal que se logra a partir de materias primas renovables y que genera una menor contaminación ambiental.
En el Instituto de Catálisis y Petroquímica (Incape), dependiente de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), funciona desde el año 2000 el único laboratorio del país que cubre en forma integrada todos los aspectos relacionados con la producción de biodiesel: control de calidad de materias primas y productos, y desarrollo y ajuste de procesos. Desde allí se asesora a las empresas que buscan producir biodiesel con estándares internacionales.
Hace poco, el grupo logró dar un paso más en el camino de la investigación y la transferencia de conocimientos y logró exportar al Paraguay una planta de producción de biodiesel que fue desarrollada en conjunto con una empresa de ingeniería.
"La planta fue construida y exportada por la empresa Fimaco, de Esperanza, y fue desarrollada conjuntamente con el Incape y la empresa SIT Ingeniería", comenzó a explicar el Dr. Carlos Querini, director del laboratorio. El equipamiento fue adquirido por un grupo económico residente en Paraguay, propietario de un frigorífico que posee una grasería industrial. Con esta materia prima elaborarán ahora 30.000 litros de biodiesel, por ahora pensado para consumo propio, más tarde para su comercialización.
"Lo que hicimos en el Incape fue el desarrollo del proceso para fabricar el biodiesel con grasa y ajustamos las condiciones de reacción para lograr un producto que cumpla las especificaciones internacionales", agregó Querini.
En el laboratorio que dirige Querini es común observar gran cantidad de muestras provenientes de las más diversas materias primas y de los más remotos lugares: aceite de coco, algodón, semillas de mamona (tártago), grasa de pollo, cerdo... Y aunque para ellos es corriente realizar análisis de procesos de esos productos e incluso control de calidad de preparados enviados, según normas nacionales e internacionales, la operación con Paraguay representa la primera experiencia de exportación de tecnología.
"En general, no es común que dentro de la universidad se exporte tecnología. Es un desarrollo de un proceso e involucra a la universidad y a empresas privadas. De esta manera se cierra el circuito: investigación, transferencia y exportación", manifestó.
"Somos uno de los pocos laboratorios del país que trabajamos tanto con la certificación de biodiesel como en el desarrollo de procesos para diferentes materias primas, cosa que hacemos desde el año 2000", relató Querini. Eso les valió que "nos tomen como referencia de todo lo que es procesos, materias primas y control de calidad. La demanda de servicios es continua".
Como ocurre con todos los combustibles, el uso y la producción del biodiesel están normados y deben cumplir estrictas normas de calidad, que son controladas desde el laboratorio del Incape. "éltimamente muchas empresas están desarrollando plantas o productos. El problema está en que la mayoría de esas plantas no cumplen aún con las especificaciones ni los estándares; por eso es fundamental el control de la calidad y el soporte técnico para el desarrollo y ajuste de procesos, a fin de iniciar el camino de la exportación de biodiesel en grandes volúmenes, generando otra fuente de divisas, y agregando valor a nuestra producción primaria", dijo Querini.
"Es cierto que hay una mayor demanda real", dijo Querini, fundada en muchos casos en la conveniencia económica que implica la producción de biodiesel. �Por qué conveniencia? El kilo de grasa ha llegado a costar alrededor de 35 centavos, y es casi ciento por ciento aprovechable. A eso se suman 40 centavos de costo de producción. El resultado es... la mitad de lo que hoy cuesta el litro de gasoil.
"En muchos casos el negocio está en el consumo propio, sobre todo por cuestiones estratégicas: los productores agropecuarios, por ejemplo, necesitan combustible económico para levantar la cosecha. Entonces pueden dedicar parte de la producción de granos para hacer biodiesel y abaratar costos, y fundamentalmente disponer del combustible", graficó.
No solamente ése es el costado beneficioso. Actualmente, también es conveniente exportar biodiesel; sin embargo, "no hay operaciones importantes de venta al exterior: hay mucha demanda de países europeos y de Estados Unidos, pero no empresas que exporten. Muchos están ajustando la calidad para cumplir con las normas europeas", dijo el investigador.
De cualquier manera, para realmente alentar el uso y la elaboración de este combustible de origen vegetal en nuestro país es necesario "que se apruebe una ley de promoción, con algún incentivo para el productor, como ocurre en otros países, lo que permitirá ahorrar por otro lado el gasto de importación de gasoil, que todos los años se realiza". Actualmente, esa ley espera su tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación.
En 1900, Rudolf Diesel utilizó aceite de maní en el primer motor diesel, dando lugar al nacimiento de un biocombustible al que hoy muchos le ponen fichas: el biodiesel. Se trata de un combustible renovable, que puede usarse puro o mezclado con gasoil en cualquier proporción, en cualquier motor diesel. Se obtiene a partir de aceites vegetales y/o grasas animales (colza, girasol, palma, soja, sebo, etc). Actualmente se usa en varios países en mezclas con porcentajes diversos.
Algunas de sus ventajas:
* Su proceso de producción primaria y elaboración industrial determina un balance de carbono menos contaminante que los combustibles fósiles.
* Cumple con los requisitos de la Environmental Protection Agency (EPA) para los combustibles alternativos.
* No contiene azufre y por ende no genera emanaciones de este elemento, las cuales son responsables de las lluvias ácidas.
* Mejor combustión, que reduce el humo visible en el arranque en un 30%.
* Cualquiera de sus mezclas reduce en proporción equivalente a su contenido, las emanaciones de CO2, CO, partículas e hidrocarburos aromáticos.
* Los derrames de este combustible en las aguas de ríos y mares resultan menos contaminantes y letales para la flora y fauna marina que los combustibles fósiles.
* Volcados al medio ambiente se degradan más rápidamente que los petrocombustibles.
* Su combustión genera menos elementos nocivos que los combustibles tradicionales, reduciendo las posibilidades de producir cáncer.
* Es menos irritante para la epidermis humana.
* Actúa como lubricante de los motores prolongando su vida útil.
* Su transporte y almacenamiento es más seguro.