Recital en ATE
Toponauta: fin de año con recital
Toponauta festejó el fin de año con un recital en ATE, donde también tocó Tokyo Ga! En diálogo con El Litoral César, Francisco y Lucas hablaron de la banda e hicieron su balance de año.

César y Francisco Cantero son hermanos. Ambos crecieron guitarra en mano y desarrollaron dotes de artista. De chicos, tocaban juntos covers de Soda Stéreo hasta que, en 2001, se decidieron y armaron una banda. César, el mayor de los hermanos y bajista del grupo, contó: "Tocábamos temas sueltos hasta que nos unimos a Nicolás Tropea que iba con nosotros a la secundaria. Empezamos con covers y terminamos haciendo temas propios". Así nació Toponauta.

El primer vivo fue el 23 de diciembre de ese año en "Estudio Pub" que, por entonces, estaba en Juan del Campillo y Belgrano. "Fue el día que asumió Rodríguez Saá -recordó César-. El país estaba revolucionado, pero nosotros queríamos hacer música. Fue la primera vez que me subí a un escenario. A la distancia, fue muy amateur. Antes no me sentía tan músico como ahora. Era un hobby y no un proyecto, como ahora. El bajo era para mí un instrumento ajeno, porque tocaba más la guitarra... Me acuerdo que lo hice con muchos nervios, pero estuvo bueno porque había muchos amigos y mi familia".

Después vinieron más de cuarenta recitales en cuatro años, y la experiencia se forjó sola. César agrega: "Ahora cuando subo al escenario estoy más tranquilo, más suelto. Debe ser porque empecé a estudiar música y me siento más relajado con el instrumento... ahora me río un poco más".

Definiciones

El disco lleva el nombre del grupo y data de 2003. Su producción resultó una experiencia única que el bajista recuerda con claridad: "Fue en otra etapa de la banda, ya más consolidada. Alquilamos una casa en barrio Sur y ensayábamos todos los días; estábamos muy entusiasmados. Era hora de grabar. Nos contactamos con el guitarrista de Mo'Blues, que había producido nuestro demo, y nos hizo buen precio. El disco salió en un mes, y lo presentamos en ATE el 20 de junio de ese año".

En 2004, los hermanos Cantero hicieron de la música su vocación y se radicaron en Buenos Aires para estudiar y perfeccionar su técnica. A comienzos de 2005, la banda debió definir un rumbo y Nicolás optó por su incipiente carrera en el turismo. Así fue como llegó Lucas Javier Salazar, un simpático correntino que también estudia música en Buenos Aires, se convirtió en el nuevo baterista de "Toponauta". "Toco la batería desde hace nueve años -contó Lucas-, pero recién hace dos que lo hago profesionalmente. Formé varias bandas allá, en Corrientes, donde también toqué como invitado de otros grupos. La música es mi trabajo, sé que se puede vivir de ella. Todavía no sé cómo, pero se puede".

Realidad

Hoy, Toponauta tiene un sonido interesante y logra proyectarse más allá de la ciudad: también tocan en pubs y bares de Buenos Aires. Francisco, el compositor y guitarrista del grupo, opinó que "la banda es sólida, expresa mucho sentimiento cuando toca. Es sincera, sin poses, auténtica. Tratamos de cuidar aspectos estéticos como la letra, la música. La idea es dar un buen producto final al oyente... que es la misión de todo músico".

A cuatro años del comienzo, los chicos están más grandes y decididos: sus tres integrantes saben que quieren vivir con y de la música. Sin embargo, son conscientes de la realidad recurrente en quienes persiguen el mismo sueño: "Es duro. Sé que es difícil ganar el pan de cada día como músico -reconoce Francisco-. Hay que hacer otras cosas, como dar clases, hacer jingles... pero todo sirve y va engordando el alma".

De la redacción de El Litoral