Una institución en crecimiento

Realizan importantes mejoras en el sanatorio Santo Tomé

Dr. Carlos Abraham (hijo), director del Sanatorio Santo Tomé y presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.. 

La entidad ha modernizado sus instalaciones, incorporando, entre otras cosas, un equipo de ecografía de alta complejidad. Además, ha agregado un área de servicio de guardia con una sala de espera y de atención al paciente agudo.

El Sanatorio Santo Tomé tiene su sede en 25 de Mayo 2028 de la ciudad homónima. Precisamente allí fueron mostradas las nuevas instalaciones y ampliaciones, que vienen a mejorar la calidad de atención de dicho nosocomio, el único de sus características de la ciudad. Debido a ello, Diario El Litoral dialogó con el doctor Carlos Abraham (h), director del citado establecimiento sanitario.

"El sanatorio Santo Tomé es un emprendimiento de los sanatorios San Jerónimo y Santa Fe, de la ciudad de Santa Fe, surgido en el año 2001 al interpretarse que la comunidad santotomesina adolecía de algunos servicios de atención médica privada. Fue una empresa creada en las antiguas instalaciones del Argentino, que había cerrado. A partir de entonces, en varias etapas se pudieron ir adquiriendo distintos sectores de lo que era aquél. Por suerte, desde 2001, el sanatorio Santo Tomé no ha dejado de crecer", declaró Abraham.

Capacidad de internación

"Nosotros hemos tratado de tener un crecimiento medido y adecuado a las necesidades de la comunidad de Santo Tomé. Por eso, en 2001 se inauguró un servicio de atención ambulatoria e inmediatamente se anexó otro de internación, con dos quirófanos y una terapia intensiva, de pocas camas al principio. Cuando se empezó a tener la necesidad de atender al Pami, habilitamos 9 camas más. Desde entonces a la fecha, venimos en un crecimiento constante, tanto en capacidad instalada como en complejidad", continuó Abraham, cuya especialidad médica es la traumatología.

"En este momento, el sanatorio cuenta con un total de 50 camas; 5 de terapia intensiva (UTI) y 45 para internación de piso. También tiene sala de partos. La UTI funciona como una unidad mixta, con coronaria. La demanda en salud es la que manda lo que se puede hacer y lo que no. Entendemos que todavía no existe demanda suficiente como para que haya dos servicios por separado, de esas características", añadió.

"Con las nuevas instalaciones se ha realizado una mejora en el servicio de ecografía, equivalente a una ampliación, y la incorporación de un equipo de Eco-Doppler (ecografía más compleja). Se agrega un área de atención de guardia más completa, con una sala de espera y de atención al paciente agudo, con una cama y equipamiento, separado de la guardia de pediatría, que funcionará aparte de la de adultos".

Mano de obra local

Consultado en relación con los trabajadores de la entidad, Abraham expresó: "Hemos sido cuidadosos en cuanto a tratar de devolverle a Santo Tomé lo que es capaz de darnos, por lo cual una de las prioridades fue que el personal sea de la ciudad, a fin de que la institución se vea reflejada como fuente de trabajo para su comunidad. El número de personal fue creciendo; empezamos con 18 en la primera etapa y hoy son más de 50. Tenemos expectativas de que sean cada vez más.

"En cuanto el personal médico, en algunas especialidades se recurre a profesionales de Santa Fe; pero, en la mayoría de los casos, especialmente los que hacen guardia, tratamos también de que sean ciudadanos santotomesinos. El respaldo de los dos sanatorios de Santa Fe es en realidad para temas de altas complejidades o de alto nivel; servicio de aerodinamia o tomografía computada, por ejemplo. Es decir que tenemos, al estar en vinculación directa, el acceso inmediato de la población de Santo Tomé a esos servicios", describió después.

"Queremos que el sanatorio pueda seguir creciendo. De hecho, los espacios para hacerlo están. Hay todo un proyecto de ampliación de la terapia, de los quirófanos y para llevar un servicio de aerodinamia para la parte cardíaca. El sanatorio es una entidad autónoma, una sociedad anónima integrada por aquellos dos sanatorios que, en general, ha podido subsistir como empresa independiente y en los períodos de crisis", finalizó Abraham.

La relación con el Pami

"Nuestras crisis tienen que ver con la situación general del sector salud; estamos en un momento en el cual los `financiadores de la salud privada', es decir la seguridad social, no han comprendido de que se necesitan determinados niveles de financiamiento para que se acceda a una salud digna, como se merece la población. El caso del Pami puntualmente nos acaba de dar un ejemplo", explicó el doctor Carlos Abraham (h), también presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

"Se dio una situación crítica porque los niveles de financiamiento que proponen, entendemos que son indignos; no se puede atender dignamente con lo que Pami ofrece como forma, cantidad y montos de pago. Es decir, que la única manera de poder hacerlo es `no haciendo' algo y en salud eso es imposible, porque restringir el nivel de atención es complejo. Las autoridades del Pami, en esta crisis que se presentó y puntualmente para el caso de Santo Tomé, nos han dado muestras de que no les importa. Nos han dicho que es mejor que la gente tenga que trasladarse hasta Santa Fe o que se asistan en el Samco de Santo Tomé", añadió.

Luego explicó: "�Por qué no atendemos a los afiliados del Pami? Porque nos haríamos cómplices de una situación de indignidad para la gente. A lo mejor es más indigno no acceder, pero nosotros entendemos al revés; es más digno ser honestos con la gente y con nosotros mismos; es decir, no poder. Son alrededor de 4.600 afiliados del Pami en Santo Tomé. La decisión la tiene el Pami, porque cuenta con la capacidad de contratar y de buscar para los jubilados la atención que se merecen; no somos nosotros".

"Financieramente, para nuestro sanatorio, no poder atender al Pami es una situación difícil de solucionar desde lo económico. Creemos que en algún momento las autoridades tendrán que recapacitar, para darle a la gente lo que se merecen. Por ahí se escuchan soluciones, por la posibilidad de reabrir alguna entidad que ha cerrado en Santo Tomé -desgraciadamente-, en forma reciente", siguió Abraham, en referencia al ex Sanatorio 7 de Marzo.

"Pero nadie piensa en la que ya está. Nosotros hoy tenemos capacidad ociosa que está lista para ser utilizada. Hasta ahora nadie nos ha dicho qué podemos hacer. En cuanto a aquello, sería muy bueno; tener un `competidor' es natural. Lo tuvimos siempre. En realidad llegamos a la ciudad de Santo Tomé a generar una competencia, porque ello implica ganas de crecer y de mejorar unos y otros. La competencia en su momento cerró; si alguien la pudiera reabrir para crear una nueva fuente de trabajo, bienvenido sea", finalizó.

Ariel Durán-Sergio Ferrer