Reunión estratégica entre el presidente Kirchner y Evo Morales
De la redacción de El Litoral
El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, dijo sentirse "cercano" a su par Néstor Kirchner porque "dignifica a la Argentina y a Latinoamérica frente a los chantajes de los Estados Unidos" y aseguró que, en su primera visita al país, no espera "firmar acuerdos".
Morales, que mañana se reunirá con Kirchner, adelantó que el viaje "no es para negociar ni para firmar acuerdos sino para escuchar al presidente Néstor Kirchner, para ver en qué temas podemos avanzar entre los países vecinos".
El Movimiento al Socialismo (MAS), el partido del presidente electo, confirmó la semana pasada que durante el viaje de Morales se tratará el precio del gas que Bolivia vende a la Argentina, que según el futuro gobierno es bajo y tiene que incrementarse (ver El precio del gas.
Morales, que ganó las elecciones presidenciales del 18 de diciembre pasado con el 53,7 por ciento de los votos, llegará a la Argentina tras una gira internacional que le ha llevado por Cuba, Venezuela, España, Bélgica, Holanda, Francia, China, Sudáfrica y el Brasil en los primeros días de enero.
Sostuvo que durante su visita, "habrá intercambio de propuestas en el tema energético, agropecuario, mecanización de la agricultura y con seguridad el tema de los migrantes", ratificó Morales en declaraciones publicadas ayer por el diario Página 12.
En ese contexto, el líder del MAS boliviano indicó que se juntará con la comunidad boliviana en este país porque "queremos conocer en profundidad los problemas" vinculados con la migración, dijo.
De hecho, Morales contó que él mismo emigró cuando era pequeño a la provincia argentina de Jujuy junto con su familia y fue allí donde obtuvo su primer trabajo como vendedor de helados.
A una semana de asumir, "Evo" aseguró que "vamos a estudiar" el eventual ingreso pleno de Bolivia al Mercosur, como lo hizo recientemente Venezuela y comentó que ha "entendido" que "ser un buen presidente, un buen gobierno, es hacer buenos negocios para el país y para el pueblo".
"Algunos dicen que Evo se esta sometiendo y no es así, se trata de actuar con humildad y sinceridad para cambiar nuestro país", indicó el socialista.
En cuanto a su vínculo con el FMI, que le condonó la deuda, aseveró que va a "mantener relaciones con todos los gobiernos, con todos los organismos internacionales, pero se acabó la importación de programas de afuera", destacó.
Morales aseguró que Kirchner "dignifica" a nuestro país "y a Latinoamérica" frente "a los chantajes de Estados Unidos".
"En todo caso el gobierno norteamericano debe reconocer la dignidad y la voluntad soberana de los pueblos y, en ese marco, establecer las relaciones", consideró.
"He escuchado declaraciones del Departamento de Estado de EE.UU. diciendo que Evo era mafia cocalera, narcoterrorista, que recibía plata (dinero) de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), y demás acusaciones falsas", se quejó Morales. De todas formas, aclaró, "si ahora la Casa Blanca pide dialogar, se acabó el resentimiento, para dar vuelta la página y apostar por los pueblos, por las mayorías nacionales y por la democracia".
En la primera conferencia de prensa al regresar de su gira internacional, Morales dijo el sábado que Bolivia "no está sola" y que tiene "mucho apoyo internacional".
Destacó el desprendimiento que halló en sus interlocutores, que le ofrecieron condonación de la deuda bilateral, inversiones estatales y privadas y "apoyo económico de fondos no reembolsables para atender demandas sociales".
Según Morales, "ahora toca cosechar ese apoyo que tenemos a nivel internacional", para lo cual manifestó que su gobierno va a crear "programas específicos para buscar que esos recursos lleguen lo más antes posible".
El dato
La agenda de Kirchner de esta semana pondrá el foco en la región. Tras reunirse con Evo Morales mañana, el miércoles se encontrará en Brasilia con Lula da Silva, para hablar de Mercosur, Uruguay y asimetrías económicas. El jueves, ambos estarán con Hugo Chávez, en una reunión trilateral para hablar -entre otros temas- del gasoducto continental que enlazará 9 países, desde Venezuela a la Argentina. El domingo, en tanto, asistirá a la asunción de Morales en Bolivia.
La visita de 4 horas de Evo Morales servirá para "entibiar" las relaciones con la Argentina, después del baldazo de agua fría que significó el hecho de no haber incluido a nuestro país en su primera gira internacional. En tanto, ya fue preparando el ambiente con elogios al presidente Néstor Kirchner (ver nota central).
Pero el gran tema de discusión que se viene -sobre el que no se avanzará demasiado en este breve contacto- es el referido al valor del gas que Bolivia suministra a la Argentina. El nuevo gobierno boliviano ya anticipó su intención de aumentar el precio, que hoy está en 2 dólares el millón de BTU (unidad térmica británica con que se mide el fluido), cuando el precio internacional supera los 9 dólares. La intención es llevarlo a 3,25, que es lo que paga Brasil. Esto implicaría que los importadores locales tendrán que pagar un 62,5 % más que lo que desembolsan en la actualidad.
Por su parte, el ministro de Planificación, Julio de Vido, aseguró que este cambio, de producirse, no se traducirá en un aumento de los precios en el mercado interno ya que la Argentina consume 130 millones de metros cúbicos por día e importa de Bolivia sólo 4,5.
Por otra parte, Morales dejó en claro que también quiere modificar la modalidad de contratación para que las operaciones comerciales se hagan "gobierno a gobierno". Hasta ahora, las importaciones son realizadas por Repsol-YPF y Petrobras, que se abastecen de sus filiales bolivianas localizadas en los yacimientos Chaco y Andina.
La prensa de Bolivia sostiene en sus últimas publicaciones, que la gira del presidente electo, Evo Morales, dio por resultado que las petroleras trasnacionales ahora acepten ser socias del Estado y discutir nuevos contratos.
Según el encargado de la comisión económica de transición del Movimiento Al Socialismo (MAS), Carlos Villegas, que acompañó a Morales en su gira, los Estados y ejecutivos de las compañías petroleras "no manifestaron ningún rechazo" a las nuevas reglas que planteó el futuro gobernante en sus visitas.
"Las principales petroleras que operan en Bolivia aceptan discutir las condiciones del negocio planteadas por la nueva administración e incluso algunas de ellas expresaron su deseo de asociarse con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)", aseguró por su parte el diario paceño La Prensa.
Luego de la visita de Morales a Brasil, fuentes de la estatal Petrobras citadas por el periódico confirmaron que sólo aguardan la posesión del nuevo gabinete de ministros para iniciar las conversaciones sobre "la transferencia de las refinerías (al Estado) y el cambio de los contratos petroleros".
Petrobras opera el 46 por ciento de las reservas de gas natural de Bolivia, seguida por la española Repsol y, en tercer lugar, por la francesa Total.
Agregó Alvarado que la renegociación de los precios de venta de gas natural a Brasil es otro tema que será abordado en esa cita, aún sin fecha, igual que se hará por separado con Argentina.
Por su parte, el presidente de la española Repsol YPF en Bolivia, Julio Gavito, aseguró, tras la visita del presidente electo a Madrid, que "la empresa quiere seguir invirtiendo y convertirse en socia energética".
Asimismo, el gobierno del presidente francés, Jacques Chirac, se mostró optimista luego de que Morales aclarara que busca nacionalizar los hidrocarburos para Bolivia y no confiscar los bienes de las petroleras, y que el país quiere "socios, no dueños".
Por otra parte, Villegas inició conversaciones con el embajador de Estados Unidos en La Paz, David Greenlee, a partir del 2 de enero de este año a quien propuso mantener "una relación binacional sin sometimientos", según el diario.
Las petroleras de origen estadounidense Pan American Energy y Vintage enviaron en su momento cartas de notificación al gobierno en las que expresaban su desacuerdo con la ley N° 3058 de Hidrocarburos, votada a principios del 2005 con apoyo del MAS y que elevaba los impuestos a las petroleras del 18 al 50 por ciento. A consecuencia del nuevo régimen tributario que incluyó la ley, las empresas congelaron sus inversiones y tampoco convirtieron sus contratos de riesgo compartido en las nuevas modalidades: operación, asociación y producción compartida.