EFE
El gobierno de Islamabad investiga si el ataque aéreo estadounidense del pasado día 13 sobre una aldea paquistaní mató a tres supuestos miembros de la red terrorista Al Qaeda, cuyos cuerpos no se han hallado.
Hoy, por primera vez, el Ejecutivo paquistaní admitió que el bombardeo sobre Damadola pudo causar la muerte de un número indeterminado de supuestos insurgentes extranjeros, aunque no precisó si pertenecían a esa organización terrorista.
El ministro paquistaní de Interior, Sheikh Rashid, dijo que su gobierno ha recibido informaciones de que el bombardeo mató a "algunos militantes extranjeros" y que sus cadáveres pudieron ser retirados del lugar por sus simpatizantes.
Varias cadenas de EE.UU. han señalado que tres destacados miembros de Al Qaeda podrían haber fallecido en el ataque con misiles lanzado por un avión de la CIA sobre una pequeña aldea tribal paquistaní en busca del número dos de esa red terrorista, el egipcio Ayman Al Zawahiri.
El bombardeo causó la muerte de al menos trece civiles, cuyos cuerpos sí han sido recuperados.
Después de negarlo durante varios días, el gobierno de Pakistán admitió hoy por primera vez que en el ataque pudieron fallecer insurgentes extranjeros, aunque precisó los trece cadáveres hasta ahora hallados pertenecen a habitantes del área.
Parte de la confusión que rodea este asunto se debe a que los gobiernos de Estados Unidos y de Pakistán ni siquiera han admitido públicamente que se hubiese producido un ataque aéreo estadounidense sobre territorio paquistaní y las informaciones están cayendo con cuentagotas desde fuentes no identificadas.
A ciencia cierta sólo se sabe que cayeron varios misiles sobre tres casas contiguas de la aldea de Damadola y que mataron al menos a trece paquistaníes, además de causar la muerte de un número indeterminado de extranjeros.