Una mujer israelí y tres milicianos palestinos murieron en las últimas horas en una serie de ataques que añaden incertidumbre tras las elecciones palestinas del pasado 25 de enero en la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
La mujer, de unos 40 años según unas fuentes y de unos 60 según otras, murió al ser apuñalada varias veces en el pecho por un palestino que llegó a la ciudad de Petaj Tikva procedente de Jerusalén Este, a unos 70 kilómetros de distancia.
El atacante, de 22 años, subió a un minibús de línea que cubría la ruta entre Tel Aviv y Petaj Tikva y con un cuchillo de unos 10 centímetros apuñaló a seis personas, según el recuento final de la Estrella Roja de David, equivalente en Israel a la Cruz Roja.
"Estaba sentado en la parte de atrás y de pronto comenzó a apuñalar a los pasajeros que tenía más cerca", relató un testigo no identificado en declaraciones a la radio pública israelí.
Además de la víctima mortal, en el hospital Beilinson de la ciudad, a sólo un kilómetro del lugar de los hechos, ingresaron cuatro heridos en estado grave y uno leve.
El agresor consiguió llegar hasta su objetivo gracias a la tarjeta de identidad israelí de la que dispone y fue reducido por otros pasajeros.
Agentes de policía desplazados a la zona arrestaron al atacante y lo entregaron al servicio secreto, o Shabak, para su interrogatorio.
El ataque sigue a la muerte la pasada madrugada de tres milicianos palestinos en un bombardeo aéreo israelí que causó también cinco heridos.
Poco después de medianoche helicópteros Apache israelíes lanzaron tres misiles sobre un centro de entrenamiento y un automóvil al sur de la ciudad de Gaza, matando a los tres milicianos, miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa, brazo armado del movimiento Al-Fatah.
El edificio atacado es conocido como el club deportivo Al-Sham y, según el Ejército israelí, era un centro de entrenamiento militar que servía para preparar ataques con cohetes contra territorio israelí.
Los Comités Populares de la Resistencia han advertido que vengarán la muerte de los tres activistas, en tanto que Ismail Haniye, cabeza de lista de Hamás y quien al parecer formará el próximo gobierno palestino, ha cancelado un viaje a El Cairo.
Haniye, que se iba a reunir hoy con dirigentes de su movimiento en el exilio, dijo a la prensa que cancelaba el viaje ante la grave situación en la franja de Gaza.
En las últimas horas la Fuerza Aérea israelí ha reanudado también los bombardeos contra distintas zonas en el norte de la franja, en respuesta al lanzamiento estos últimos días de cohetes Kasam por parte de las milicias palestinas.
Fuentes militares dijeron que la artillería dispara de forma simultánea contra varios blancos desde los que las milicias suelen disparar contra el territorio israelí.
El viernes uno de los cohetes hirió en la cabeza a un bebé de pocos meses que vivía con sus padres en uno de los poblados al norte de la franja, y cuyos habitantes son colonos evacuados de Gaza en agosto.
Desde entonces, la artillería israelí ha disparado más de cien proyectiles contra el norte de Gaza.
La incertidumbre en el campo militar se agrega a la política, después de que el presidente palestino, Mahmud Abás, diera a conocer que su intención es conservar bajo su mando los organismos de seguridad de la ANP.
EFE