En una reciente carta dirigida a la ministra de Educación de la provincia, Adriana Cantero, un ex miembro de la Agrupación de Cooperadoras Escolares de Santo Tomé hizo pública una serie de consideraciones acerca de presuntos manejos irregulares en la cocina centralizada de la vecina ciudad.
En este sentido, Alfredo Barsotti y Martínez, solicitó a Cantero que "diligencie convenientemente las apreciaciones personales sobre lo que a mi juicio son una serie de irregularidades que se estarían dando en la cocina centralizada".
Explica Barsotti que participó como protesorero en la gestión de la Comisión Administradora de la Agrupación de Cooperadoras Escolares desde 2004, entidad que participa en la administración de la cocina.
Al promediar el 2005, "comencé a cuestionar una serie de arbitrariedades en el manejo personalizado de la presidenta de la comisión administradora, señora Mirta Vivas".
Indica que la situación "se agudizó con la renuncia de la nutricionaista rentada por la Agrupación de Asociaciones Cooperadoras", quien habría expresado como motivo "desacuerdos del tipo antes mencionado".
Aclara Barsotti que formalmente comenzó a plantear "la exageración de los gastos de movilidad, que ascienden casi al 8 % de los gastos del 10 % de la partida destinada a las raciones alimentarias, que generalmente deben utilizarse para mantenimiento y limpieza".
Las denuncias prosiguieron con aparentes irregularidades en el llamado a licitación del servicio de entrega de raciones, que se hizo público "sin valores predeterminados ni análisis de costos previos, `olvido' que hizo que el servicio se incrementase en casi un 80 %".
Prosigue exponiendo falencias con el personal contratado para el servicio de reparto de raciones, quienes "no poseen las retenciones laborales de rigor, a pesar de que el contrato así lo exige".
Agrega Barsotti que la situación "recrudeció cuando la comisión administradora se hizo cargo de las roturas de contenedores, propiedad del MEC, ocasionadas en un accidente del servicio de entregas de raciones, que no hizo frente al hecho con su seguro".
Menciona también que no se denunció formalmente la desaparición, durante dos semanas, de contenedores destinados al uso de raciones, "los cuales fueron usados por empleados del reparto en forma personal sin autorización formal".
Entre otras irregularidades, solicita a las autoridades del MEC que investiguen el uso de la chequera oficial, con la que se habrían librado $ 1.500 "con cargo al proveedor de carnes, sin que se recibieran las mercaderías en contraprestación".
En lo referente al servicio de prestación de la cocina, indica Barsotti que, como consecuencia de las quejas de algunos cooperadores, durante el 2005 se concurrió a algunas escuelas para constatar la calidad del servicio.
Menciona el caso de la escuela N° 166, donde las autoridades de la Comisión Administradora, el presidente de la Agrupación y el mismo Barsotti realizaron mediciones en el peso de 18 raciones tomadas al azar, detectándose "en todas que los componentes sólidos y líquidos no respetaban los guarismos declarados en las planillas de raciones: cuando las planillas indican que la carne, debía contener 70 gramos, los valores obtenidos estaban por debajo de los 38 gramos". Aclara el denunciante que, "a pesar de lo delicado del tema, no se labró acta de lo sucedido".
Esto motivó una serie de reuniones de la Comisión Administradora para darle un tratamiento formal a la situación, "proponiendo los cooperadores una serie de controles que nunca dieron resultados ante la negativa de la presidenta a adoptarlos".
Ello motivó la renuncia de Barsotti, considerando a la situación "una fragilidad administrativa, ya que los valores en las compras para la fabricación de las raciones son muy parecidos a los valores de mostrador que cualquier ama de casa puede obtener, sin que medien licitaciones públicas periódicas, además de un manejo de fondos poco claro".
Finalmente, reitera a la ministra que, dada "la abnegada labor de los cooperadores, es indispensable que tome cartas en el asunto".
Según Barsotti, la situación "recrudeció cuando la comisión administradora se hizo cargo de las roturas de contenedores, propiedad del MEC, ocasionadas en un accidente del servicio de entregas de raciones, que no hizo frente al hecho con su seguro". Menciona también que no se denunció formalmente la desaparición, durante dos semanas, de contenedores destinados al uso de raciones, "los cuales fueron usados por empleados del reparto en forma personal sin autorización formal". Entre otras irregularidades, solicita a las autoridades del MEC que investiguen el uso de la chequera oficial, con la que se habrían librado $ 1.500, "con cargo al proveedor de carnes, sin que se recibieran las mercaderías en contraprestación".
3.000
raciones diarias produce la cocina centralizada de Santo Tomé, destinadas a comedores escolares de dicha ciudad, así como para algunos comedores dependientes del municipio vecino.
50 mil pesos
mensuales recibe del Ministerio de Educación.
3 miembros
conforman la Comisión Administradora, integrada por el presidente, designado por el MEC; un representante escolar y uno de los cooperadores.
De la Redacción de El Litoral