Alientan fortalecer el superávit

Piden medidas de fondo para frenar la inflación


Conocidos economistas coincidieron en señalar que el índice inflacionario de enero no debe preocuparle al gobierno, siempre y cuando se estudien y lleven a la práctica una serie de medidas estructurales. El objetivo debe ser fortalecer el superávit primario y descartan un control de precios. También se augura a partir de marzo una fuerte discusión por los salarios. Se estima que el techo no debería superar el 20 % de incremento para evitar una espiral inflacionaria.

Economistas y representantes de los consumidores coincidieron en evaluar que la inflación de enero no representó una preocupación, pero alertaron que si no se toman medidas estructurales más allá de los acuerdos de precios, será difícil controlarla.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero arrojó una suba del 1,3 por ciento, lo que significó una baja frente al 1,5 del primer mes de 2005.

El economista y líder de Recrear, Ricardo López Murphy, advirtió que el control de precios que impulsa el Gobierno "le hace mal al país", pero elogió la estrategia oficial de "subir el superávit", que -según dijo- "es la política importante contra la inflación".

"No creo que la política importante del Gobierno sea el control de precios, eso es para mantenernos entretenidos. La política realmente significativa está en si el Gobierno logra -como está intentando-, subir fuertemente el superávit primario", afirmó López Murphy.

Al respecto, sostuvo que si el Gobierno "logra eso", le "va a permitir evitar que la tasa de inflación se escape".

"Esta gente no es zonza (sic); yo puedo tener muchas discrepancias, pero no es zonza", enfatizó al elogiar la política del gobierno de mantener el superávit.

Por su parte, el economista Orlando Ferreres afirmó que la inflación de enero "fue un cierto éxito" en la lucha contra la suba descontrolada de precios, pero sostuvo que para que la proyección anual no supere los dos dígitos se necesitan "medidas estructurales", como un "mayor superávit".

"Los acuerdos de precios tuvieron éxito, pero son medidas circunstanciales, duran dos o tres meses", señaló Ferreres, quien añadió que "no son medidas monetarias ni fiscales, que son las que tienen que ver con la inflación".

En ese sentido, sostuvo que "el superávit fiscal debería ser un poco mayor para poder apoyar a la creación de dinero".

Consumidores

En tanto, la titular del Centro de Educación al Consumidor (CEC), Susana Andrada, afirmó que los productos que integran la canasta básica de alimentos "no están" en los acuerdos de precios suscritos por el Gobierno con empresas productoras, y destacó que "el 80 por ciento" son artículos de limpieza y tocador.

"Ante la necesidad de un producto lácteo y un desodorante, no hay duda de qué es lo que tiene que estar en el acuerdo", remarcó Andrada, al tiempo que puntualizó que en los acuerdos hay "muy pocos lácteos, harinas y aceites".

En consecuencia, concluyó que "los productos de la canasta básica no están", y afirmó que "de los 20 acuerdos firmados en lo que va del año, hay un 80 por ciento de productos de limpiezas y tocador, y que tienen poca salida".

Por su lado, el economista del Plan Fénix, Aldo Ferrer, evaluó que la inflación de enero fue "positiva", y afirmó que los precios "no se saldrán de su cauce" en el resto del año.

"Hay una tendencia de la economía a crecer fuertemente y, en ese contexto, un aumento moderado de precios que no se salen de cauce", concluyó Ferrer.

El experto destacó que "las condiciones macro de la economía son sólidas", y subrayó que "esto da un piso a un comportamiento razonable de los precios".

El gobierno

decidió optar abastecer al mercado interno con precios estabilizados antes que incrementar las exportaciones. Ello quedó evidenciado con dos hechos: la creación del ROE (Registro de Operaciones de Exportación de Carne), que apunta a graduar la venta externa del alimento a la medida de que no se desabastezca el consumo. Ahora estudia una "fortísima suba a las retenciones a la exportación de petróleo" si se concreta el aumento del combustible en el mercado interno.

Una recorrida

por los supermercados de la ciudad permitió comprobar que los productos alcanzados por el acuerdo de precios tuvieron un significativo aumento de su demanda durante las dos últimas semanas de diciembre. El ranking de ventas es encabezado por el arroz, tomates y jabón de tocador, que lograron duplicar su reposición en las góndolas. Les siguieron las galletitas, el aceite, shampú y café.

De la redacción de El Litoral