Llegan cartas
Puerto de Santa Fe ¿Utopía o realidad?

Señores directores: Comienza el trajinar sin cesar,/ muy temprano en la mañana,/ empleados administrativos,/ electricistas, conductores/ de grúas y camiones/ y sobre todo el pulular/ de los "hombreadores" de bolsas,/ que en un ir y venir sin parar/ depositan nuestros granos/ en las bodegas de las naves que/ desde países lejanos/ han cruzado el inmenso mar.// Una vez que nuestros granos/ hayan llenado sus bodegas/ regresarán a esas poblaciones/ desconocidas y distantes/ nuevamente cruzando el mar.// Todos son productos/ de nuestra tierra,/ de nuestra bendita Argentina,/ que colonos, chacareros,/ han sembrado y cosechado/ con gran esfuerzo.// Al terminar la jornada/ y retirarse del puerto/ estos trabajadores,/ los "hombreadores" de bolsas,/ forman una gran masa humana/ que durante el día/ con denuedo, han trabajado/ y regresan a su hogar,/ henchidos de gozo/ porque han contribuido/ a distribuir las cosechas/ por todas las naciones,/ que han llegado a comprar.// En los fines de semana, / es tal la cantidad de naves/ que descansan en el puerto/ con sus banderas enarboladas/ identificando su procedencia,/ con sus luces encendidas/ durante toda la noche,/ semejando un pequeño pueblo,/ invitando al ciudadano/ a recorrer el puerto y deleitarse/ visitando esas naves de gran porte/ como un paseo más,/ en esta, nuestra ciudad.// Esto sólo es un recuerdo/ de lo que fue nuestro puerto.// Esto sólo es un sueño/ que no se podrá cumplir.// Porque como tantas otras cosas/ que suceden en nuestra/ Argentina querida,/ se ha dejado morir.// Las generaciones pasadas/ hoy lloramos sobre estos restos/ que dejamos morir/ porque no supimos/ o no nos dejaron luchar/ para que resurgiera.// Hoy con arreglos florales,/ plazas o parquecitos/ quieren conformarnos/ a los que lo conocimos/ varias décadas atrás.// Una vez más/ con indiferencia total/ se le aplica una lápida/ a una parte palpitante / de nuestra historia.// Querido puerto de Santa Fe/ sólo nos queda cerrar los ojos / y volverte a recordar.// ¿O podrá haber todavía futuro?// Quisiera tener esperanzas/ de que en cualquier momento surgirá/ alguien con voluntad e influencias/ para insuflarle nueva vida.// Para que comience a fluir/ la actividad comercial.// Desfilando como en otras épocas/ las telas, las alpargatas, la mercería,/ todo enhebrado con la música/ de los bares, tertulias.// Y sigamos soñando.// Hoy parece una utopía,/ mañana... quién sabe.

Bertha Aideé Cousinet DNI. 2.995.752.

Soñar

Señores directores: Camino tranquila/ los días serenos,/ que la vida me da./ Con los ojos de ansia,/ veo paisajes y flores,/ escucho el gorjeo/ del zorzal mañanero,/ el correo de un río,/ la armonía de un vals./ Y el susurro divino / un susurro muy quedo.../ íEs la voz de mi madre!/ que me dice al hablar.../ Te amo, te amo,/ pero pinta, pinta,/ que los ciegos te miran / con los ojos el alma./ Y escribe, escribe, / con letras del viento / que los sordos te oyen /y yo exclamo íAy Dios mío!/ ¿Por qué es tan lindo soñar?

María F. de Dalla Fontana L.C. 7.160.917.