ANALISIS
"¿Y si nos dejamos de joder?"
Por Adrián Algaraña (*)

Mi nombre es Adrián Algaraña, fui quien pintó la bandera con la leyenda "...¿Y si nos dejamos de joder?" en el partido con San Martín de Mendoza: soy socio del club y como si esto fuera poco soy el presidente de la Filial Fernando "Turco" Alí de la ciudad Rosario (dato que no me dejaría bien, acorde a la opinión de algunas

personas dentro de la Comisión Directiva). De todos modos, no me preocupa, a esta altura ya todos saben quién fue el de la "bandera apretadora" como me dijo alguien en Santa Fe. Hace poco me hicieron un reportaje para el programa de Unión TV, aunque no sé si después de todo esto va a salir al aire.

Todo tiene una historia y esta tal vez se remonta a cuestiones que tienen que ver con observaciones que hace mucho tiempo vengo haciendo junto a un grupo de socios de Unión, aquí de Rosario.

Esta bandera no sólo fue para los jugadores; fue para los dirigentes, la prensa y algunos socios que se relamen ante situaciones dramáticas por las que estamos pasando. Hay gente dentro y fuera del club que comete actos pensando sólo en cuestiones personales, buscan sacar rédito por el hecho de ocupar un cargo o de haber ocupado un cargo de la CD, hay demasiadas ambiciones y egoísmos; pocos piensan en el club como una entidad compleja que precisa de personas capacitadas para resolver cuestiones que tienen que ver con las necesidades de mucha gente.

El famoso dicho "con una billetera se solucionan los problemas" en mi criterio es erróneo; acá estamos como estamos por pensar de esa manera, la deuda sólo genera más deuda, pero mi pregunta es ¿cuánto estamos dispuestos a ceder los unionistas para tratar de sanear la deuda interna? La promesa del ascenso para el festejo de los 100 años no hizo más que prender un polvorín. A la luz de los acontecimientos los cien años transcurrirán inmersos en la "B" lamentablemente. Es verdad que una institución como la nuestra necesita estar en Primera, son muchas las razones que me llevan a este pensamiento: la infraestructura, la gente, la historia, pero hay que hacerlo ordenadamente y con un proyecto realizable que apunte a una permanencia real y no inflada por un proyecto utópico.

A mis amigos siempre les decía que podía ser que Unión festeje los 100 años en Primera pero mis mayores preocupaciones apuntaban a saber dónde estaría el club en los 101 años.

La bandera es un grito que busca un golpe de efecto en alguien. No me interesan los nombres, siempre digo que Unión está por sobre las personas. Ya no me interesa si el mal lo hizo Juan o Pedro; el mal está hecho, quiero que la gente reaccione a tiempo y a esta altura -ya con muy poco por pelear- se dedique a acompañar.

La bandera no pretende ser un insulto, pretende ser un "pongámonos las pilas, por favor". Las peleas internas están desgarrando las fibras más íntimas del corazón tatengue. Se aproxima una fecha muy cara para los sentimientos unionistas y no nos podemos dar el lujo de seguir en este camino... Nuestro club se llama UNIÓN... qué paradoja, ¿no?

(*) Autor de la bandera "¿Y si nos dejamos de joder?". Socio de Unión y presidente de la Filial Rosario.