La Cámara de Diputados de la Nación fijó ayer considerar con preferencia la semana próxima, en el recinto, el proyecto de promoción de biocombustibles que propicia la producción de diésel y alcohol a partir de vegetales con ventajas impositivas y la obligatoriedad de ir mezclándolos con gasoil y naftas en forma paulatina.
Seis comisiones de Diputados se reunieron en la víspera para considerar el proyecto que no pudo ser dictaminado por una serie de cambios propiciados, a último momento, por el Poder Ejecutivo y que son resistidos por bloques de la oposición por entender que modifican sustancialmente el espíritu original de la iniciativa. El oficialismo accedió a demorar el dictamen a cambio del respaldo del radicalismo para aprobar la preferencia para dentro de siete días.
En el recinto, los diputados del Frente para la Victoria, el radicalismo y el bloque del Peronismo Federal acordaron debatir en la sesión de la próxima semana el proyecto de promoción de biocombustibles. Voceros oficialistas admitieron que el miércoles el tema será llevado al recinto, aprobado y girado en revisión al Senado.
En tanto, el radical Víctor Zimmermann, presidente de la comisión de Ciencia y Tecnología, advirtió que el proyecto que el oficialismo quiere votar en la Cámara Baja poco tiene de la original iniciativa que se había aprobado en el Senado. "El radicalismo quiere defender la cuestión fiscal, todo lo que tiene que ver con la promoción impositiva y los incentivos. Además, el tema del desarrollo de la investigación se ignora en esta iniciativa que ha modificado sustancialmente la del Senado y que deseamos que sea defendida" señaló.
"En el Presupuesto nacional se ha aumentado todo lo que tiene que ver con el desarrollo de Ciencia y Tecnología pero sólo se hace hincapié en este período fiscal, y nada dice de los años posteriores. Este proyecto apunta a 15 años, con lo cual debemos defender el desarrollo de la investigación científica, y debemos tomar nuestros recaudos para que exista un presupuesto acorde para el desarrollo de aquélla en el mediano y largo plazo" acotó Zimmermann.
También dijo que el radicalismo quiere determinar la autoridad de aplicación del programa que el proyecto deja en manos del Poder Ejecutivo Nacional. "Proponemos que haya una activa participación de los gobiernos provinciales y el representante del Consejo Federal Agropecuario".
El legislador chaqueño hizo notar la necesidad de incorporar al texto los derivados de oleoquímicos, una de las posibilidades que tiene la industria para reemplazar a las petroquímicas.
Para Zimmermann sin estos cambios "no habría promoción ni incentivación para el biodiésel. Esto es una gran oportunidad, y debe ser una política de Estado especialmente para las regiones más pobres como el noreste y el noroeste".
Por su parte, el vicepresidente Daniel Scioli prometió dar un rápido tratamiento en el Senado al proyecto de ley de biocombustibles una vez que vuelva en revisión a la Cámara Alta.
Nombre propio
El proyecto de ley lleva como carátula la creación del Registro promocional para la investigación, el desarrollo, la generación y el uso de biocombustible.
El asunto se encuentra en manos de cinco comisiones que volverán a reunirse en plenario el miércoles para dictaminar la cuestión. Se trata de las comisiones de Ciencia y Tecnología; Energía y Combustible; Agricultura y Ganadería; Presupuesto y Hacienda; y Defensa del Consumidor.
El consumo de gas como fuente de energía eléctrica en los ingenios azucareros tucumanos bajó 10 por ciento el año pasado, y los establecimientos esperan mantener esa tendencia durante el 2006 y aumentar la quema de bagazo de caña como combustible alternativo.
"La industria está preocupada por consumir menos gas y en esto ha puesto todos sus esfuerzos durante la última zafra. Esto prueba que es posible reducir el consumo de combustibles adicionales, para avanzar en el uso del bagazo", afirmó el consultor Arquímides Carrizo a la agencia Télam.
Durante 2004, el sector industrial azucarero, que nuclea a 16 ingenios, consumía diariamente 1 millón de metros cúbicos de gas. Esa cifra bajó a 900.000 metros cúbicos al promediar el 2005.
Según Carrizo, la reducción del consumo se debió, en primer lugar, a las buenas condiciones climáticas, que favorecieron una zafra regular, sin interrupciones entre la cosecha de la caña y la molienda para producir azúcar.
El segundo factor es que "los buenos resultados de las últimas campañas también permitieron que los ingenios hayan podido adquirir calderas y secadores de última tecnología, gracias a los cuales las fábricas pudieron generar mayor energía a partir de la quema del bagazo de la caña".
El experto precisó que, en un primer momento, los ingenios usaban leña, luego fuel oil y a partir de los años 80 el gas, pero como un producto adicional, pues la prioridad la tiene el bagazo de la propia caña. "El bagazo, subproducto de la caña, se quema en las calderas y produce vapor. Esto, en las usinas eléctricas, genera la energía necesaria para los procesos productivos", dijo.
No obstante considerar que es positiva la reducción del consumo de gas, algunas expertos en medioambiente advierten que la forma en que se efectúa la quema del bagazo en Tucumán es causante de contaminación.