Del proyecto participa el científico local Pío Aguirre
Apoyo económico para obtener hidrógeno a partir de etanol
El gobierno nacional entregó un subsidio de 110.000 pesos a un equipo científico que se propone desarrollar la obtención de hidrógeno a partir del etanol. Uno de los investigadores es de Santa Fe.

De la redacción de El Litoral

El ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, Daniel Filmus, acompañado por el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Tulio Del Bono y el presidente del Conicet, Eduardo Charreau, entregaron un subsidio especial para el desarrollo de la primera etapa del diseño y puesta en marcha de un reactor piloto para producir hidrógeno no purificado con nuevos catalizadores. El hidrógeno se obtiene a partir de etanol (producto que se puede rescatar de fuentes renovables, como caña de azúcar, sorgo o residuos agrícolas).

El subsidio de 110.000 pesos -en una primera etapa- fue entregado al investigador principal del Conicet, Miguel Ángel Laborde, y su equipo de investigación integrado por la Dra. Norma Amadeo y el Dr. Pío Aguirre, este último del Ingar, organismo con sede en Santa Fe perteneciente al Conicet y a la Universidad Tecnológica Nacional.

Este proyecto de desarrollo tecnológico, considerado estratégico por las autoridades nacionales, busca diseñar, construir y operar a escala piloto una planta experimental con nuevos catalizadores, que produzca hidrógeno a partir de una mezcla de etanol y agua, y que permita poner a punto la ingeniería del proceso.

"De lograr los objetivos en los plazos previstos, el país podría estar entre los primeros en poseer esta tecnología, y entrar lo antes posible en el mercado internacional con este desarrollo nacional", menciona un comunicado de prensa del Ministerio de Educación Nacional.

El usuario principal de la tecnología desarrollada será Enarsa (Energía Argentina SA) y el objetivo final de este proyecto es generar una fuente de hidrógeno, no contaminante, alternativa a las convencionales.

El compromiso de Enarsa es aportar económicamente, convirtiéndose en una empresa adoptante del proyecto. "Es decir que si tenemos éxito, la firma tendrá prioridad para usar sus resultados", explicó Pío Aguirre a El Litoral.

El científico destacó que el proyecto completo de desarrollo de esta tecnología insumirá unos tres años de trabajo.

Hacia Alemania

El desarrollo conjunto entre el equipo de Aguirre en Santa Fe y el de Laborde, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), mereció el reconocimiento de los organizadores de la Feria de Hannover (Alemania), la mayor exhibición anual de tecnología del mundo, donde -según se dice- se cierran contratos millonarios entre investigadores y empresas. Allí estarán en abril de 2006 los investigadores argentinos, quienes ganaron el premio Hydrogen Ambassadors por haber desarrollado el sistema que convierte alcohol vegetal en hidrógeno.

El proceso es una alternativa al reformado de gas natural con vapor, tecnología que es la más utilizada en nuestro país y en el mundo para fabricar H2. La ventaja de esta propuesta es que se emplea como materia prima un recurso renovable y que no contribuye a incrementar el CO2 de la atmósfera, como sí lo hacen las tecnologías que utilizan hidrocarburos.

En el Laboratorio de Procesos Catalíticos (LPC) de la UBA se llevó a cabo el proceso a escala laboratorio con resultados altamente satisfactorios y se encuentran en etapa de investigación y desarrollo final.

A partir de los resultados obtenidos en el LPC, y con la participación del Ingar/Conicet se diseñarán y desarrollarán los modelos de los distintos reactores y de los intercambiadores de calor que conformarán el prototipo inicial y posteriormente la planta piloto.

Importancia mundial

A nivel mundial la tecnología de producción de H2 a partir de etanol se encuentra en etapa de investigación y desarrollo. No se conocen aún aplicaciones comerciales y, si bien existen unas pocas patentes internacionales, el empleo de nuevos catalizadores desarrollados localmente y no empleados en las patentes existentes permitirá patentar esta tecnología e insertarla en el mercado.

Aunque el uso masivo del H2 como vector energético deberá esperar al menos un par de décadas, es importante dominar ahora su tecnología de fabricación a partir de materias primas renovables.

Diferentes usos

Pío Aguirre explicó que el hidrógeno a partir de etanol puede usarse para la generación de electricidad en pilas de combustibles (aplicación por la que fue premiado el equipo en la feria alemana) o para reemplazar lo que es la industria petroquímica. Es decir, obtener productos químicos que tradicionalmente se hacen a partir de petróleo o gas natural a partir del hidrógeno. Añadió que el grupo de Buenos Aires trabaja básicamente en el desarrollo de catalizadores y el de Santa Fe, en la ingeniería del proceso, es decir, cómo ordenarlo, cómo llevarlo adelante para que resulte eficaz y económico, destacó el científico del Conicet en una entrevista que publicó El Litoral en enero pasado.