Señores directores: Al leer las noticias de los últimos días y tomar conocimiento del discurso de apertura de sesiones ordinarias del intendente de Rosario (Santa Fe), Ing. Miguel Lifschitz, sentí vergüenza ajena, lo que me lleva a expresar en esta nota algunos de los interrogantes que me surgieron.
En un párrafo, hace referencia al problema que le causan a la ciudad de Rosario las migraciones internas, donde hace hincapié, especialmente, en la provincia del Chaco y la califica como una amenaza.
Si nos remitimos al diccionario de la Real Academia Española, encontramos que amenaza o amenazar significa dar a entender con actos o palabras, que se quiere hacer algún mal a otro, por lo que considero desafortunado el empleo de dicho término.
Surge preguntarse: ¿todos los llegados de otra provincia a Rosario son solamente chaqueños?, ¿por qué esa discriminación justamente en un país que consagra la igualdad (Constitución Argentina, Art. 14)? Toda discriminación es siempre odiosa y humillante y considero que en esta oportunidad así resulta.
Si bien el ingeniero Lifschitz, en párrafos posteriores trata de atemperar el impacto de la terminología empleada, justificando que "no es falta de solidaridad", igualmente, no deja de resultar agraviante.
Luego, el ingeniero se dirige a un terreno netamente político, inculpando, en primer lugar, al gobernador chaqueño de hacerse el distraído. Lo que lleva a preguntarse: ¿es que a cada gobernador debe solicitársele permiso para salir de la provincia y establecerse en otra? ¿Qué pasa con los rosarinos que optan por emigrar de su ciudad? ¿son una amenaza ellos también donde se radican?
Ahora bien, en lugar de inculpar a los chaqueños de los asentamientos de la ciudad de Rosario, ¿no resultaría interesante, como en el mismo discurso lo señala, buscar y analizar la política argentina de los últimos 25 años, en lo que hace a falta de políticas claras de generación de empleo, incremento de la actividad industrial, fabril, agrícola y ganadera, etc., para prever acciones concretas que generen políticas de progreso e incluyan a todo el espectro social argentino?
Todos sabemos que no sólo es importante decir las cosas sino también saberlo decir, fundamentalmente sin herir profundos sentimientos que sólo sirven para generar odios y divisiones innecesarias.
Por último, deseo aclarar que soy santafesina radicada en el Chaco y de ambas cosas me siento profundamente orgullosa.
Nydia Beatriz Lanteri
LC: 5.000.946. Roque Sáenz Peña, Chaco.