Se agrava el conflicto
Irán descarta la mediación rusa
La propuesta del Kremlin contaba con el respaldo internacional. Consistía en crear una empresa conjunta ruso-iraní para enriquecer uranio dentro de Rusia.

Irán rechazó hoy la propuesta rusa de enriquecer uranio fuera de su territorio y cerró así una de las últimas posibilidades de escapar a las sanciones internacionales que le puede imponer el Consejo de Seguridad de la ONU.

La nueva vuelta de tuerca la anunció hoy el portavoz del Ministerio de Exteriores, Hamid Reza Asefi, quien dio carpetazo a la propuesta rusa de que la República Islámica enriqueciera el uranio en suelo ruso y renunciara a hacerlo dentro de Irán.

"La propuesta rusa para Irán ya no está en nuestra agenda. La situación ahora ha cambiado. Tenemos que darnos tiempo para ver qué sucede en los distintos Estados, incluidos los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU", dijo Asefi.

El portavoz de Exteriores hizo estas declaraciones en una conferencia internacional de dos días titulada "Energía y Seguridad: la visión asiática", un foro inaugurado hoy en la capital iraní.

La propuesta del Kremlin, que contaba con el respaldo de la comunidad internacional, consistía en crear una empresa conjunta ruso-iraní para enriquecer dentro de Rusia uranio destinado a la satisfacer las necesidades de las futuras plantas eléctricas nucleares de Irán.

Esta fórmula, que incluía la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (Oiea), permitía garantizar que el proceso de enriquecimiento de uranio no pudiera ser utilizado por el gobierno iraní para fabricar armas nucleares.

A cambio, Irán debía retornar al régimen de moratoria sobre todas las actividades de enriquecimiento de uranio, incluidas las investigaciones.

Sin explicaciones

Asefi no dio explicaciones de por qué su país ya no tiene en cuenta la propuesta rusa, pero aparentemente es una reacción al cambio de Moscú en el caso nuclear iraní, operado tras la visita de la semana pasada a Washington del ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov.

Lavrov, que se reunió con el presidente George W.Bush y la secretaria de Estado Condoleezza Rice, dijo al término de sus entrevistas que la postura iraní se tomaría "en línea con la comunidad internacional", palabras que en Teherán fueron interpretadas como un alineamiento ruso con EE.UU.

"Está fuera de discusión que Irán no renunciará a sus derechos", dijo Asefi en referencia a lo que llamó "su derecho natural e indiscutible de acceder a la energía nuclear para usos pacíficos".

En Moscú, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Diputados de Rusia, Konstantin Kosachov, declaró que "resulta cada vez más evidente que Teherán nunca examinó la propuesta rusa de crear una planta conjunta como alternativa a su propio programa de enriquecimiento de uranio, sino sólo como un complemento a este ultimo".

El legislador subrayó que esa postura era desde un comienzo inaceptable para Rusia y la comunidad internacional, pero para Irán representaba la oportunidad de crear una ilusión de un proceso negociador y dilatar al máximo el envío de su programa nuclear al Consejo de Seguridad de la ONU.

EFE