Buscan fortalecer los partidos
Colombia vota legisladores y delinea su futuro político
Los seguidores de Uribe confían en que saldrán de estos comicios con una mayoría legislativa, que les permitirá asegurar la gobernabilidad del actual presidente.

Las elecciones legislativas que se celebraban hoy en Colombia suponen un desafío importante, y con varias vertientes, para el devenir de este país, inmerso en un conflicto armado desde hace décadas.

La figura del presidente del país, Alvaro Uribe, el porvenir de los partidos tradicionales y la consolidación de algún otro reciente, así como las consecuencias de una reforma política y electoral que pretende racionalizar en cierta medida el espectro parlamentario, son algunos de esos desafíos.

En este último aspecto es significativo, sobre todo, el impacto de la reforma de 2003 en las elecciones para el Senado -circunscripción nacional-, pues mientras en el 2002 se presentaban más de 300 listas, en las actuales son una veintena.

La reforma intenta fortalecer los partidos y movimientos con listas únicas, además de que para tener presencia parlamentaria se fijó un umbral, o barrera electoral mínima, del dos por ciento de los votos válidos en el Senado.

En el caso de la Cámara de Representantes, el partido o movimiento debe obtener, por lo menos, el 50 por ciento del cociente electoral, resultado de dividir el total de votos válidos por el número de escaños de la circunscripción.

El objetivo de esta reforma es además cohesionar los partidos o movimientos políticos y reducir su número, que en la anterior Legislatura eran más de 60.

Pero al margen de este aspecto, y quizás de mayor importancia inmediata, otro es conocer la influencia que los nuevos congresistas -166 representantes y 102 senadores- van a tener en las elecciones presidenciales del 28 de mayo, o el 18 de junio si hay una segunda vuelta, para las aspiraciones del actual mandatario.

Porque en esta ocasión, Uribe, gracias a otra reforma constitucional, opta a la reelección inmediata y, a su alrededor, se acumulan, que no se agrupan, seis movimientos o partidos políticos, incluido el tradicional Conservador, incapaz de presentar un candidato propio.

Los partidos afines a Uribe confían en que saldrán de estos comicios con una mayoría legislativa, que les permitirá asegurar la gobernabilidad del actual presidente para los próximos cuatro años si ganara las presidenciales.

Cuentan para ello con los índices de simpatía popular a Uribe, que oscilan, según las últimas encuestas, entre el 53 y casi el 70 por ciento, en gran medida por su política de seguridad democrática o lucha sin cuartel contra la guerrilla, la desmovilización de los paramilitares e incluso el acuerdo con los Estados Unidos de un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Evidentemente, los dos grupos principales rivales de Uribe, el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA) y el tradicional Partido Liberal, cuestionan o denigran esos tres "logros" uribistas.

Contra la guerrilla

Creen que la guerra contra la guerrilla no ha dado los frutos deseados, que la desmovilización de los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) es un golpe de efecto y que no se han desmantelado sus estructuras de poder en las zonas que controlaban, y que el TLC va a ser negativo para Colombia.

Ambos partidos deciden también el domingo, mediante votación paralela en las mismas urnas para el Legislativo, quiénes serán sus candidatos presidenciales, en el primer caso entre el jurista Carlos Gaviria y el ex guerrillero Antonio Navarro, y, en el segundo entre cinco candidatos, de los que destaca Horacio Serpa.

Este ya fue derrotado por el conservador Andrés Pastrana en 1998 y por Uribe, que se presentó como independiente y disidente liberal, en el 2002.

A pesar de la arremetida de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en al menos 12 departamentos de los 32 del país, el gobierno está convencido de que los 26,3 millones de colombianos llamados a las urnas lo podrán hacer con seguridad.

Esperan poca asistencia

Según la Registraduría (organismo electoral), 26 millones de colombianos están habilitados para votar, pero analistas calculan que sólo unos 10 millones concurrirán a las urnas.

Al invitar a sus compatriotas a sufragar masivamente, el presidente Alvaro Uribe dijo este domingo: "El sufragio es la gran respuesta que debemos darle los colombianos a los violentos. Me daría enorme tristeza que los colombianos no ejerzamos este derecho".

Uribe aseguró que gracias a su programa de seguridad "los candidatos (al legislativo) pudieron visitar lugares que antes les estaba vetado por el accionar de los violentos. Ese es mi gran orgullo", enfatizó Uribe tras recordar que 165 mil hombres de sus Fuerzas Armadas vigilarán los comicios.

El nuevo Congreso tendrá a su cargo votar proyectos de ley clave para el gobierno de Uribe, tales como la aprobación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) acordado con Estados Unidos.

Unos 50 delegados de 15 países y de organismos internacionales integran la misión de observadores que se encuentra en Colombia, para vigilar los comicios legislativos.

Para los comicios, 815 aspirantes inscribieron su nombre al Senado, mientras que 1.885 lo hicieron a la Cámara Baja.

EFE