Atentado contra el presidente del Senado en Afganistán

Al menos cuatro personas murieron y otras tres resultaron heridas este domingo en la capital afgana, en un atentado suicida dirigido contra el presidente del Senado, que resultó ileso, declaró el portavoz del Ministerio del Interior, Yusuf Stanizai.

"Al menos cuatro personas murieron en un atentado suicida a las 09H30 locales (05H00 GMT) en Kabul, dirigido contra Sebghatullah Mujadidi", dijo a la AFP Stanizai.

El portavoz explicó que, de las cuatro víctimas, "dos son los kamikazes y las otras dos unos civiles que pasaban por el lugar en ese momento, un anciano y una niña.

"Otros tres civiles resultaron heridos" pero, "su Excelencia resultó ileso", añadió.

Sebghatullah Mujadidi, el presidente del Senado afgano, era el blanco del ataque, en el que, en cambio, resultó ileso, según uno de sus guardaespaldas, Baz Noor.

"Nuestro vehículo quedó dañado, pero nadie resultó herido", explicó Noor.

Respetado ex jefe mujaidín (nombre de los combatientes musulmanes que lucharon en Afganistán contra las tropas de la ex Unión Soviética en los años ochenta), Mujadidi fue elegido presidente de la "Mesharno Jirga" (Senado afgano) a fines de diciembre de 2005.

También es el responsable de la comisión encargada de la reconciliación nacional, que tiene como tarea reintegrar a los ex combatientes talibanes a la sociedad afgana.

Un fotógrafo de la AFP presente en el lugar de los hechos, cerca de la universidad de Kabul, señaló que las fuerzas de seguridad afganas acordonaron la zona y empezaron a realizar las primeras investigaciones.

Según Noor, un coche que se aproximó al automóvil en el que viajaba Mujadidi explotó y dañó el vehículo, "pero nadie resultó herido".

Por el momento, se desconoce la autoría del atentado.

Afganistán ha sido escenario de 13 ataques suicidas, la mayor parte de ellos cometidos en la zona de Kandahar (sur del país), desde principios de 2006, mientras que en 2005 ese tipo de atentados ascendió a unos 20.

El sur de Afganistán es el "feudo" de las milicias pro-talibanes, el régimen de los denominados estudiantes de Teología, que fue derrocado a fines de 2001, tras la entrada en el país de la coalición militar internacional bajo mando estadounidense.

Esos atentados suicidas, reivindicados en la mayor parte de los casos por los rebeldes talibanes, se han dirigido contra las fuerzas afganas y sus aliados de la coalición de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) en el país (Isaf).

En los ataques de los últimos meses murieron unos 50 civiles, un soldado alemán de la Isaf y un diplomático canadiense.

El último atentado suicida ocurrido en Kabul se remonta al 16 de diciembre de 2005, cuando una bomba transportada por un kamikaze explotó antes de lo previsto, cerca de la sede del nuevo Parlamento, que tenía previsto celebrar su sesión inaugural tres días después.

La violencia aumentó en Afganistán en 2005, sobre todo en el sur y el este del país.

En la parte meridional del territorio afgano se multiplicó, además, en las últimas semanas, sobre todo, contra los representantes locales del Estado y las fuerzas internacionales.

Más de 1.600 personas murieron en actos violentos de diferente naturaleza y en los enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas afganas e internacionales en 2005.

Las víctimas de la violencia en los primeros meses de 2006 ascienden ya a unas 200.

AFP