Buenos Aires (Télam).-Un joven de 21 años y de nacionalidad boliviana fue asesinado por dos jóvenes que lo golpearon en la cabeza con un caño y lo arrojaron a un pozo en una casaquinta de la localidad bonaerense de Salto, tras robarle 400 pesos que la víctima iba a utilizar para comprar una motocicleta que le habían ofrecido los asesinos.
Como presuntos autores del crimen fueron detenidos un joven de 21 años y un adolescente de 15, conocidos de la víctima, luego de que el mayor de los sospechosos revelara lo sucedido, acusara al menor e indicara dónde estaba oculto el cadáver.
Fuentes policiales comunicaron a Télam que todo se inició ayer a la tarde en una vivienda situada en el cruce de Japón y Candá, en la localidad bonaerense de Salto, ubicada a 180 kilómetros de esta Capital Federal, donde vive la familia Andacara Lamas, de nacionalidad boliviana.
Según los informantes, un joven se presentó en esa casa para ver a Abraham Andacara Lamas, de 21 años, y le ofreció venderle una motocicleta por 400 pesos.
"Unos minutos después, Abraham le dijo a su familia que se iba con ese muchacho a comprar el rodado y partieron de la casa con rumbo desconocido", explicó a Télam una fuente de la investigación.
Horas más tarde, alrededor de las 23.30, como el joven no regresaba a su casa sus familiares se preocuparon por lo que su padre, Pablo Andacara Lamas, decidió acudir a la policía para avisar lo que estaba sucediendo.
El hombre se dirigió hasta la comisaría primera de Salto donde radicó la denuncia de la desaparición de su hijo por lo que los efectivos policiales iniciaron una investigación por averiguación de paradero, indicaron los voceros.
"Como el padre de Abraham indicó que su hijo se había ido de su casa con un muchacho de 21 años al que conocía de vista, lo primero que se hizo fue ubicar a ese joven", señaló un pesquisa consultado.
Luego, en horas de la madrugada, los investigadores localizaron al joven de 21 años, identificado por la policía como Hugo Oscar Vargas, en su casa de Salto.
Según las fuentes, este joven relató que había llevado a Abraham a una casaquinta abandonada, situada en avenida Antártida Argentina, en Salto, donde se encontraron con un chico de 15 años, quien fue presentado como el vendedor de la motocicleta que le había ofrecido.